YPF perforó el 6% en el mercado local: colocó deuda a 5,50% y marcó una de sus menores tasas en dólares

La petrolera estatal comprimió 100 puntos básicos en apenas dos meses y extendió el plazo de 34 a 48 meses. El alto el fuego en el Estrecho de Ormuz y la caída del riesgo país abrieron una ventana que YPF aprovechó para refinanciar pasivos más caros

por Marina Cappiello

YPF perforó el 6% en el mercado local: colocó deuda a 5,50% y marcó una de sus menores tasas en dólares

YPF cerró este jueves una colocación de Obligaciones Negociables Clase XLIII por u$s 122 millones en el mercado local de capitales, con una tasa fija del 5,50% anual a un plazo de cuatro años —una de las menores tasas registradas por la compañía en emisiones denominadas en dólares MEP—. La demanda alcanzó u$s 203 millones, repartida en más de 6.000 ofertas, lo que arrojó un ratio de sobredemanda de 1,66 veces.

El dato central no es el monto, sino la velocidad de compresión. En febrero, YPF había colocado la reapertura de su Clase XLII a 34 meses y 6,50%. En menos de 60 días, logró bajar 100 puntos básicos y, al mismo tiempo, estirar el plazo de vencimiento 14 meses. La combinación de menor costo y mayor duration marca un punto de inflexión en la curva crediticia local de la petrolera.

El contexto que abrió la ventana

La ventana, en rigor, se abrió antes del alto el fuego. El 27 de marzo, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York anuló la condena de primera instancia que obligaba a la Argentina a pagar u$s 16.100 millones al fondo Burford Capital por la expropiación de YPF en 2012.

El fallo eliminó un pasivo contingente que pesaba sobre la percepción de riesgo del soberano y, por extensión, sobre el crédito corporativo de la petrolera. En los días posteriores, el riesgo país recortó desde por encima de 630 puntos básicos a fines de marzo hasta 610 antes del alto el fuego, y tocó 551 puntos en el intradiario del miércoles 8 cuando Estados Unidos e Irán pactaron una tregua bilateral de dos semanas.

La colocación no fue ajena a ese contexto. El alivio en los precios del crudo y la compresión de los índices de riesgo soberano de los mercados emergentes generaron para Argentina un efecto doble: menor volatilidad cambiaria y mayor demanda por renta fija corporativa de primera línea.

Los fondos de la nueva emisión se destinarán a cancelar obligaciones existentes con tasas superiores al 5,50% (Foto: Horacio Marín, CEO de YPF)

En ese escenario, el crédito de YPF se acerca a un territorio que hasta hace meses era exclusivo de los bancos. A principios de año, analistas de mercado señalaban que las emisiones bancarias argentinas rendían apenas por encima del 5%, un nivel que algunos consideraban insuficiente para compensar el riesgo local.

 Que una corporativa petrolera perfore el 6% y se sitúe a menos de 50 puntos básicos de ese umbral sugiere una convergencia crediticia que refleja tanto la mejora del perfil soberano como la solidez operativa de la compañía.

La jornada del 8 de abril expuso, además, una disociación poco frecuente entre el equity y el crédito de YPF. Mientras el ADR de la petrolera caía hasta 6% en Nueva York —arrastrado por el derrumbe del Brent, que perdió cerca de 14% tras la reapertura parcial del Estrecho de Ormuz—, su mercado de deuda local absorbía u$s 203 millones en demanda a la menor tasa del año. El crudo castiga la acción; la mejora del perfil soberano premia el bono.

Estrategia dual-track en 2026

La Clase XLIII es la tercera salida de YPF al mercado de deuda en lo que va del año, y la segunda en plaza local. En enero, la petrolera había reabierto su Clase XXXIV bajo ley de Nueva York por u$s 550 millones con un rendimiento del 8,10% y vencimiento en 2034. En febrero, capturó u$s 131 millones en el mercado doméstico a 6,50%. La secuencia configura una estrategia deliberada: volumen internacional primero, refinanciamiento local después, y ahora extensión de vida promedio de la deuda al menor costo posible.

Los fondos de la nueva emisión se destinarán a cancelar obligaciones existentes con tasas superiores al 5,50% y a financiar el plan de inversiones de la compañía, que sigue concentrado en sus operaciones no convencionales en Vaca Muerta. La estructura bullet —amortización íntegra al vencimiento en abril de 2030— y el pago semestral de intereses a partir del noveno mes responden al diseño habitual de YPF para el segmento minorista.

Con calificación esperada AAA.ar de Moody's y más de 6.000 órdenes individuales —un ticket promedio implícito cercano a u$s 20.000—, la operación confirma que la marca YPF en el mercado de capitales local sigue operando como piso de demanda incluso cuando las tasas bajan. YPF paga menos y el mercado pide más.