Energías renovables: el sector busca una prórroga clave tras el vencimiento de la Ley 27.191

Tras la caducidad de la Ley 27.191, la Cámara de Generadores impulsa una prórroga transitoria de beneficios fiscales y estabilidad jurídica para evitar un freno en las inversiones mientras se discute un nuevo marco regulatorio.

por Martin Oliver

La energía eólica sigue impulsando el despegue de las renovables en Argentina, medido en MWh generados por cada mil habitantes. —

La Cámara de Generadores y la Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA), presidida por Martín Brandi, quien además es CEO de Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR), reorientó su estrategia luego de la caducidad de la Ley 27.191, ocurrida el 31 de diciembre de 2025.

Luego de intentar durante todo 2025 una prórroga integral de la norma, la entidad impulsa ahora una extensión transitoria de al menos un año de los beneficios fiscales y la estabilidad jurídica, como un puente hacia una reforma regulatoria más profunda en el mediano plazo.

El Presupuesto 2026 como eje de la negociación

El foco principal de la iniciativa está puesto en la incorporación de un artículo específico en la Ley de Presupuesto 2026, debatida en sesiones extraordinarias a fines de 2025 y comienzos de este 2026.

Brandi y la CEA reiteraron que el objetivo no es reclamar subsidios ni nuevos incentivos, sino garantizar previsibilidad fiscal y jurídica, en línea con la agenda desrreguladora del Gobierno.

“Este año trabajamos muy fuerte en lograr la prórroga de la Ley 27.191, que es una política de Estado que atravesó varias administraciones, por lo que sería muy positivo lograr la renovación”, expresó Brandi durante el cierre anual de la entidad. Aunque el objetivo no se alcanzó en el período legislativo anterior, ahora se busca una garantía transitoria que evite un freno abrupto al sector mientras se discute una nueva norma.

Martín Brandi, CEO de PCR y líder de la Cámara de Generadores y la Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA)

Cuáles son los beneficios claves en juego para nuevos proyectos

La prórroga transitoria, por un plazo mínimo de doce meses, funcionaría como un ancla institucional para el sector. Permitirá mantener vigentes herramientas fundamentales como la devolución anticipada del IVA, la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, las exenciones arancelarias para la importación de equipos y la estabilidad frente a nuevos gravámenes nacionales, provinciales o municipales, incluidos cánones o impuestos específicos sobre el viento o el sol.

Sin esta extensión, los nuevos proyectos a partir de 2026 enfrentarían mayores riesgos regulatorios y costos de financiamiento más altos, en un sector caracterizado por su alta intensidad de capital.

Desde 2016, el sector de energías renovables movilizó más de 8.000 millones de dólares en inversiones, con la instalación de más de 17.000 MW de capacidad eólica y solar, lo que representa cerca del 17% de la generación eléctrica nacional, excluyendo grandes hidroeléctricas.

Este crecimiento impulsó empleo calificado, especialmente en regiones como la Patagonia y la provincia de Buenos Aires, permitió el ahorro de divisas por sustitución de combustibles fósiles importados y contribuyó a la diversificación de la matriz energética.

La caducidad plena de la ley deja un vacío regulatorio relevante. Mientras los proyectos ya iniciados o adjudicados conservan sus beneficios, las nuevas inversiones pierden acceso a los incentivos del artículo 9 y a la estabilidad fiscal del artículo 17.

Este escenario podría encarecer el financiamiento, disuadir capitales internacionales y ralentizar el ritmo de expansión, en un contexto en el que Argentina necesita competitividad energética y generación de divisas.

Apoyo político y un mensaje claro al Congreso

La CEA confía en que el respaldo transversal de distintas fuerzas políticas —que ya manifestaron su apoyo a la estabilidad regulatoria— permita concretar esta prórroga mínima dentro del Presupuesto o mediante iniciativas complementarias durante 2026.

De no lograrse, el riesgo es un estancamiento del sector, con menor atracción de inversiones, freno en la participación renovable y pérdida de impulso en la transición energética.

Las exposiciones de Martín Brandi en comisiones del Congreso, como la de Industria el 30 de octubre de 2025, refuerzan un mensaje central: la previsibilidad no es un privilegio, sino una condición esencial para sostener el desarrollo alcanzado. En un país con recursos eólicos y solares excepcionales, avanzar —aunque sea de forma transitoria— hacia un nuevo marco regulatorio resulta clave para consolidar una matriz energética limpia, competitiva y productiva.