La Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chilena sesionó en Santiago y avanzó sobre los Protocolos Adicionales Específicos (PAE) de tres proyectos ubicados en la franja cordillerana que comparten la provincia de San Juan y la Región de Atacama: Vicuña, NexoAndino y Filo Sur.
Es la segunda reunión del organismo en menos de dos meses. La anterior fue la XIX Reunión Ordinaria, el 7 de julio en Buenos Aires, y reactivó una instancia que no sesionaba desde 2024. Por Argentina participan el secretario de Minería, Luis Lucero, y el director de Integración Económica Latinoamericana y el Caribe de la Cancillería, Marcos Stancanelli. Por Chile, el subsecretario de Minería, Álvaro González, y el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres.
Qué habilita un protocolo adicional
El Tratado se firmó el 29 de diciembre de 1997 y rige desde 2000, pero no se aplica por sí solo. Se activa proyecto por proyecto, a pedido de las empresas con concesiones dentro del área de aplicación. Cada PAE delimita un Área de Operaciones y suspende ahí las restricciones de la Zona de Seguridad de Frontera para la actividad minera y las tareas accesorias. Dentro de esa área rige la libre circulación de personas, bienes y transportes, con un único control fronterizo integrado por territorio, y los ingresos y las salidas dejan de computar como importación o exportación.
Llevado a la operación cotidiana, el instrumento permite compartir caminos, campamentos, energía, agua y personal a los dos lados de la cordillera sin duplicar trámites en cada jurisdicción. Es la pieza que define si un desarrollo argentino puede apoyarse en infraestructura chilena o tiene que construir la propia.
Los tres proyectos y quién está detrás de cada uno
Vicuña es la sociedad que BHP y Lundin Mining integraron por partes iguales sobre los depósitos Josemaría, íntegramente sanjuanino, y Filo del Sol, que cruza el límite hacia Atacama. Es el más avanzado de los tres: presentó su Evaluación Económica Preliminar en febrero y en agosto obtuvo la aprobación de su adhesión al RIGI, estructurada en dos etapas. Ya cuenta con un protocolo de prospección y exploración firmado en 2006. Lo que la compañía viene pidiendo desde entonces es otro que le permita operar Josemaría y Filo del Sol como una sola unidad.
NexoAndino corresponde a NGEx Minerals, del Grupo Lundin, dueña del 100% de Lunahuasi en San Juan y operadora de Los Helados, en Atacama, donde Lundin Mining tiene alrededor del 31 por ciento. Los dos activos están separados por unos diez kilómetros y por la frontera.
Filo Sur pertenece a Mogotes Metals, con concesiones a ambos lados del límite. En julio, Rio Tinto compró el 5 por ciento de la compañía y una exclusividad de quince meses extensible a veintiuno, con derecho a igualar ofertas de terceros. Filo Sur todavía no publicó una estimación de recursos. La campaña de la última temporada puso en valor intersecciones de perforación, la capa más temprana del distrito.
Del acuerdo de la Comisión a la vigencia
Recomendar un protocolo y ponerlo en vigor son dos momentos distintos del mismo circuito.
El antecedente más cercano lo aporta la serie del propio Tratado: los protocolos de Filo del Sol y de Vicuña entraron en vigor en noviembre de 2020, después del trámite diplomático posterior a la Comisión. Consultado por Reuters, González indicó que los dos gobiernos no comprometieron un plazo único para adoptar todas las medidas.
La cartera de proyectos amparada por el Tratado supera los u$s 20.700 millones, según la cifra que la Subsecretaría de Minería de Chile maneja desde julio. Ese universo excede a los tres protocolos de esta semana e incluye a El Pachón, de Glencore, y a Los Azules, de McEwen Copper, que ya tienen instrumentos propios.
Este viernes, también en Santiago, representantes de Los Azules, de El Pachón y de Vicuña participan de un seminario sobre integración minera. Chile convocó además a sus pares de Argentina, Bolivia y Perú para coordinar la cadena de valor de minerales críticos, con una declaración conjunta prevista al cierre.
Para Vicuña, la definición de fondo sigue abierta y es logística: la compañía ya declaró su preferencia por una salida al Pacífico por terminales de Atacama, mientras San Juan y Santa Fe negocian una alianza para sacar el concentrado por la Hidrovía Paraná-Paraguay. Los dos protocolos que hoy rigen sobre el Distrito Vicuña son de exploración. De los tres recomendados esta semana, ninguna fuente declaró todavía la etapa.