Michael Meding: "La forma del financiamiento y la Decisión Final de Inversión de Los Azules son procesos que van en paralelo, pero están conectados"

El Managing Director de McEwen Copper y gerente general del proyecto de cobre sostuvo que la ingeniería y el financiamiento avanzan juntos y que la decisión de construir depende de que la segunda pata esté firme. Abrió por primera vez la composición del capital propio, u$s 1.600 millones en cuatro tramos, y puso condiciones a la deuda: 10 a 15 años y SOFR más 250 a 450 puntos base sobre un paquete de u$s 2.400 millones

por Julián Guarino

En esta entrevista realizada en el Hotel Alvear de Buenos Aires, Meding abrió los números del fondeo para Los Azules

Los Azules camina a la decisión final de inversión antes de fin de año sin tener cerrado, por ahora, el dinero que la financia. McEwen Inc., que posee el 46,3% de McEwen Copper, informó hace unos mías que a fines de junio llevaba completado el 27% del programa técnico previo a esa decisión, con el resto apuntado al último trimestre. Michael Meding, Managing Director de McEwen Copper y gerente general del proyecto, sostiene que la ingeniería y el financiamiento no se ordenan uno detrás del otro sino que avanzan juntos, y agrega el dato a tener presente: el directorio no decide sin respaldo de financiamiento.

Ese respaldo tiene tres cifras distintas circulando al mismo tiempo. Por un lado, u$s 2.672 millones, que es el compromiso de inversión que Andes Corporación Minera asumió al amparo del RIGI, aprobado por la Resolución 1553/2025, el primer cobre argentino en obtenerlo. u$s 3.170 millones es el capital inicial que fijó el estudio de factibilidad publicado en octubre de 2025. Y u$s 4.000 millones es el paquete financiero completo que la compañía necesita levantar para llegar a producción.

En esta entrevista realizada en el Hotel Alvear de Buenos Aires, Meding abrió el tercero de esos números por tramos. Es la primera vez que la desagregación del capital propio se hace pública: cuánto inyectan los accionistas actuales, cuánto se espera de grupos industriales, cuánto del IPO que la compañía prepara para Toronto y cuánto de fondos especializados. También puso condiciones al tramo de deuda que lidera Société Générale, algo que hasta ahora no había trascendido: plazos de diez a quince años y un margen de 250 a 450 puntos básicos sobre la tasa SOFR. Y cuantificó de dónde sale el equipamiento: seis de cada diez dólares del proyecto se van en bienes y servicios que no se fabrican en el país. Sobre ese cuadro se anudan dos frentes abiertos. Uno son los permisos pendientes, que él cuenta por centenares pese a tener la Declaración de Impacto Ambiental aprobada desde diciembre de 2024. El otro es el abastecimiento de energía.

Con el RIGI aprobado por u$s 2.672 millones y un capital inicial de factibilidad de u$s 3.170 millones, la cifra que falta es cuánto hay que buscar efectivamente en los mercados. ¿Cuál es el escenario que están manejando y cómo se reparte entre capital propio y deuda?

M.M: Una de las opciones para el financiamiento es el siguiente escenario. El escenario sería un financiamiento de aproximadamente 4.000 millones de dólares, de lo cual creemos que en Argentina una relación entre equity y debt de 40 a 60 se puede financiar en este momento.

Michael Meding, vicepresidente de McEwen Copper y gerente general del proyecto, sostiene que la ingeniería y el financiamiento no se ordenan uno detrás del otro sino que avanzan juntos, y agrega el dato a tener presente: el directorio no decide sin respaldo de financiamiento

Vayamos al 40, que es el tramo del que menos se sabe. ¿Cómo se compone esa porción de capital propio?

M.M: El equity: estamos hablando de 1.600 millones de dólares aproximadamente. De esos, 600 millones de dólares provenientes de accionistas existentes, 600 millones de dólares de conglomerados industriales, aproximadamente sumaríamos 300 millones por una Oferta Pública Inicial de acciones (IPO), y 100 o 200 millones de dólares, dependiendo de cómo sale el IPO y cómo es el paquete completo, aportados fondos especializados en minería.

En el tramo de deuda aparecen las agencias de crédito a la exportación, que son actores poco habituales en la cobertura argentina. ¿Con quiénes están hablando y en qué estado están esas conversaciones?

M.M: En la parte del financiamiento de la deuda hemos trabajado mucho con export credit agencies, que son los bancos de desarrollo de la exportación de los distintos países. Estamos en conversaciones con Norteamérica. Estamos en conversaciones con Europa. Estamos en conversaciones con Japón. Hay otros donde tenemos conversaciones pendientes. Ya hemos tenido ofertas, no binding, pero ofertas de financiamientos importantes, en el pasado, y esto incluso antes de que hubiéramos recibido la aprobación del RIGI y antes de que tuviéramos la factibilidad. Entonces, eso muestra un poco el aumento de la confianza en Argentina más allá de nuestro proyecto.

Esas agencias no prestan contra un proyecto, prestan contra una compra. Es decir que el financiamiento queda atado a de dónde viene el equipamiento. ¿Qué proporción del proyecto se abastece afuera y en qué condiciones se consigue esa plata?

M.M: Sí. En las ECAs te financian habitualmente dos cosas. O te financian, se llama tied financing, que es atado a la compra de algo: puede ser un servicio, puede ser un bien. El 60% de lo que necesitan Los Azules es importado y no se fabrica en Argentina. Y los términos de financiamiento habitualmente son buenos: son de largo plazo, son términos de 10, 15 años, son SOFR más 250 a 450 puntos base. Es interesante para el financiamiento. Y vienen con el apoyo de los distintos estados.

Hay además dos instituciones que ya están adentro del expediente: el IFC, del Grupo Banco Mundial, con un acuerdo firmado en 2025, y Société Générale, que la compañía designó para estructurar la deuda. ¿Qué hace cada una?

M.M: Estamos en conversaciones con los DFIs, que son los Development Finance Institutions, como por ejemplo el Banco Mundial, donde hemos firmado un acuerdo con el IFC para dos cosas. Por un lado, el tema de tener el trabajo en conjunto para certificar el cumplimiento de los estándares del IFC, estándares de desempeño, de ESG, que hoy en día, para todos los project finance, en el fondo es una barra que hay que cruzar. Por otro lado, organismos como el IFC sirven como paraguas para atraer project finance a nivel comercial. Además, hemos contratado a la gente de Société Générale para que nos ayuden con la estructura de todo el tema del paquete de financiamiento. Ellos lideran este proceso de debt finance; el paquete apunta a 2.400 millones de dólares o un poco más. Estas son las dos patas.

McEwen informó que al 30 de junio tenía completado el 27% del programa técnico previo a la decisión final de inversión, con el resto para el último trimestre. ¿La decisión de construir llega antes que el financiamiento cerrado, después, o las dos cosas corren juntas?

M.M: En términos de desarrollo del proyecto seguimos en el curso que hemos comunicado anteriormente, que es: queremos llegar a un nivel técnico de ingeniería apto para tomar la decisión de la construcción, FID, hacia el fin de este año. Pero obviamente el directorio necesita poder decidir. Necesita también poder tener el respaldo del financiamiento. Entonces son procesos que van en paralelo, pero están conectados. No, porque vos tenés que tener por lo menos el mapa, la ruta bien definida, para poder avanzar.

Suponiendo que la decisión salga a fin de año, 2027 es el primer año de obra real. ¿Qué se construye concretamente en ese período?

M.M: Nosotros, en términos de desarrollo del proyecto: 2027 va a ser el año de terminación del camino final al proyecto. Es aproximadamente el 70% del camino existente, más una parte de una ruta, más unos dos puentes que tendrán el carácter público, en el departamento de Calingasta, provincia de San Juan; más una parte público-privada, que es un bypass para no pasar por las comunidades, y de esta manera hacer hincapié en nuestro compromiso de un desarrollo sustentable del proyecto. En 2027, además del camino, está la línea eléctrica que empezamos, y está el campamento de construcción. En este momento tenemos campamento de tres estaciones y campamento de cuatro estaciones, pero relativamente pequeños: son 500 camas en total, y necesitamos llevar eso a más de 2.500 de cuatro estaciones. Es decir, 2027 va a ser el año de construcción del campamento de construcción.

La línea eléctrica es la pieza más pesada de esa lista. ¿Queda terminada el año que viene?

M.M: No, no. Eso es un trabajo de por lo menos dos años o más, porque hay que hacer subestaciones eléctricas, hay que hacer las líneas. Son líneas largas, son líneas de alta tensión, en alta cordillera y en precordillera. Entonces es un trabajo importante.

Nota del Editor: Dónde nace hoy esa línea eléctrica. El esquema eléctrico de Los Azules se redefinió en las últimas semanas y el cambio no vino de la compañía. La Resolución 330/2026 del ENRGE asignó prioridad al proyecto Vicuña sobre la mayor parte de la capacidad nueva del corredor sanjuanino y dejó afuera a Andes Corporación Minera, titular de Los Azules, junto con otras cuatro solicitantes (el regulador rechazó las oposiciones y fijó la prioridad en el 71% del corredor). Frente a eso, McEwen Copper activó una alternativa que ya tenía en su planificación: abastecerse desde la red de Mendoza, extendiendo el corredor desde la futura Estación Transformadora San Jorge hasta la zona de Calingasta, apoyado en la infraestructura que PSJ Cobre Mendocino desarrolla junto con Distrocuyo, con nodo en la Estación Transformadora Mendoza Norte de 220/132 kV. La compañía sostiene que el desvío no altera la ingeniería ni el cronograma de las etapas previas a la construcción. El calendario que describe Meding, arranque en 2027 y dos años o más de obra, corre sobre ese trazado.

Con la Declaración de Impacto Ambiental aprobada desde fines de 2024, la lectura habitual es que el permiso grande ya está. ¿Qué queda por delante en materia de habilitaciones?

M.M: Bueno, entonces 2028 sería el año de construcción masiva, 2029 también, y 2030 sería el año de entrada en producción, siempre y cuando nos acompañen los permisos que necesitamos. Porque si bien tenemos la DIA aprobada, el informe de impacto ambiental aprobado, que es el permiso más importante, nos faltan cientos de permisos sectoriales, la gran mayoría de la provincia, el 99% de la provincia, para poder desarrollar el proyecto. Y el otro tema, obviamente, es el financiamiento.

Los precios del cobre acompañan y el déficit de oferta está proyectado hace años. Sin embargo usted plantea que conseguir capital para minería es difícil. ¿Por qué?

M.M: Y el financiamiento no es un tema de Los Azules, sino de todos los proyectos mineros a nivel mundial. A pesar de la buena expectativa en términos del precio de metales y la necesidad de recursos, es mucho más sexy invertir en inteligencia artificial que en recursos naturales, sea el campo, sea la minería. Siempre es difícil levantar fondos para eso, porque la gente se olvida de que "el bife de chorizo no nace en la bandeja de plástico en el supermercado, y el iPhone tampoco nace en la caja". Entonces eso es un poco lo que hay que educar al mundo: que necesitamos una cantidad de recursos naturales muy importante. Y que también es un momento muy interesante para la Argentina, porque tiene todo eso.

Un proyecto que entra en producción en 2030 se construye bajo un gobierno y opera bajo varios. ¿Cuánto pesa la continuidad política en un modelo financiero de este tipo?

M.M: Mirá, nosotros hacemos proyectos de largo plazo. No atamos un proyecto a una administración; no se financia un proyecto atado a una administración. Pero hay que decir que el marco que fue creado por la administración de Javier Milei con el RIGI lo vemos como una herramienta fundamental para el financiamiento. Que Argentina está caminando y ha elegido un camino distinto, obviamente es una muy buena señal. Eso también lo hemos visto en las elecciones de medio término. Pero nuestro proyecto va adelante, digamos, pensando en 30, 40, 50 años.

Dentro de la propiedad hay superficie sin trabajar. ¿Qué tan explorada está la concesión?

M.M: Y tenemos otros blancos de exploración que son prometedores. Dentro de Los Azules tenemos 38.000 hectáreas y hemos explorado activamente, en detalle, 3.000. Y ya sabemos que tenemos blancos interesantes; algunos de estos hemos perforado, con resultados interesantes. No sabemos si son económicos, no sabemos el tamaño, pero son interesantes. Y habitualmente esos tipos de mineralizaciones no vienen solos, vienen en clústeres. Entonces tenemos buenas expectativas.

Usted preside GEMERA, la cámara de empresas exploradoras. Si adentro del proyecto más avanzado del país queda superficie sin explorar en detalle, ¿cómo está el país en materia de exploración?

M.M: Hay una oportunidad muy grande para la Argentina de aumentar la exploración, porque la exploración es el nacimiento de cualquier futura mina. Y Argentina, en comparación con Perú y Chile, tiene la menor densidad de exploración. La exploración mueve en Argentina 400 millones de dólares por año. Entonces, para tener una idea: hay un margen muy grande y hay mucho para descubrir todavía en la Argentina, y hay muchas minas. Y hay que llenar este pipeline ahora, para que tus hijos y mis hijos tengan este futuro. Porque la minería no es, en ese sentido, similar a otros recursos naturales: requiere mucho tiempo. No es lo mismo que oil & gas, donde empezás a perforar y tenés un pozo. No. Esto es cubicar. Proyectos de muy largo plazo. ¿Viste que hay este proverbio que dice: "¿Cuándo es el mejor momento para plantar un árbol?"? ¿Sabés cuándo es? Hace 40 años. ¿Cuándo es el segundo mejor momento para plantar el árbol? Hoy.