Project Vault: mecanismo, logística y selección de los minerales críticos que quiere asegurarse Estados Unidos

La iniciativa busca reducir la dependencia de China, garantizar el suministro a la industria estadounidense y abrir nuevas alianzas con países productores como Argentina, México y Canadá

por Martin Oliver

La Cumbre Ministerial de minerales críticos realizada en Washington la última semana

El gobierno de Donald Trump presentó el 2 de febrero el Project Vault, una reserva estratégica de minerales críticos que busca blindar a la industria estadounidense frente a interrupciones en las cadenas de suministro globales, especialmente la dependencia de China en el refinado de estos materiales. 

Con un financiamiento inicial de 10.000 millones de dólares del Banco de Exportación e Importación (EXIM) y casi 2.000 millones de capital privado, la iniciativa ya genera expectativas en mercados y tensiones geopolíticas.

Cómo es el Project Vault 

A diferencia de la Reserva Estratégica de Petróleo, concentrada en cavernas subterráneas de Texas y Luisiana, Project Vault adopta un esquema descentralizado como principio de diseño. 

Los minerales —más de 50 elementos críticos clasificados por el Departamento del Interior, entre ellos tierras raras, litio, cobalto, galio, titanio, cobre y uranio— se almacenarán en una red de instalaciones seguras distribuidas por todo el territorio estadounidense.

Las fuentes oficiales emplean expresiones genéricas: “facilities across the United States”, “secure facilities across the country” o “sites across the nation”. El objetivo es triple: reducir la vulnerabilidad, permitir un acceso más rápido a fabricantes en distintas regiones y reforzar la seguridad logística y nacional en caso de crisis.

Por ahora, no se han revelado ubicaciones específicas. El gobierno argumenta razones de seguridad nacional y operativa: el proyecto está en etapa inicial de implementación, y detallar coordenadas podría exponer puntos débiles innecesarios. 

Se especula que la red podría incluir instalaciones existentes o nuevas construcciones en estados con infraestructura industrial, puertos estratégicos o proximidad a centros manufacturerosTexas, Nevada, California, el Medio Oeste o el corredor industrial del noreste—, pero ninguna autoridad lo ha confirmado oficialmente.

Los materiales se guardarán en formas procesadas (concentrados, óxidos, metales refinados) dentro de almacenes climatizados y de alta seguridad, gestionados a través de una asociación público-privada.

 Empresas como Mercuria Energy Americas, Traxys, Hartree Partners, GE Vernova, Boeing y Clarios participan en la adquisición, logística y mantenimiento de los stocks. A cambio de asumir costos operativos, los socios industriales obtienen prioridad de acceso en escenarios de escasez.

“Las empresas y trabajadores estadounidenses nunca sufrirán escasez de estos recursos vitales”, afirmó el presidente Trump durante el anuncio. El proyecto apunta a la autosuficiencia interna y a alianzas externas: Washington distribuye borradores de acuerdos con países como Argentina, México, Canadá, la Unión Europea, Japón y naciones de Asia Central, con foco en compras anticipadas y cooperación en suministro.

En los mercados, el lanzamiento impulsó subas en acciones de mineras de tierras raras y ETFs de minerales críticos, mientras en América Latina se intensifican las discusiones sobre nearshoring y oportunidades de inversión. 

Project Vault marca un cambio de paradigma en la política de recursos estratégicos: soberanía material mediante dispersión geográfica y confidencialidad selectiva. El mapa de sus “vaults” sigue en blanco, un vacío intencional que subraya su dimensión estratégica.