Mayo de 2026 fue el primer mes en que toda la producción de crudo operada por YPF salió de la Cuenca Neuquina.
La compañía dejó de operar petróleo en otras cuencas tras completar la transferencia de las áreas convencionales que todavía manejaba dentro del Proyecto Andes. Los números sobre las Declaraciones Juradas de Producción del Capítulo IV de la Secretaría de Energía mostraron una producción operada de 351.543 bbl/d, la misma cifra que aporta la cuenca, porque ya no hay producción de la firma por fuera de ella.
El número trae una trampa. Contra abril, la producción operada cae 9,17%. Esa cifra mide la salida de las áreas cedidas del perímetro de YPF, no una merma operativa. La comparación homogénea, que toma la producción de la cuenca contra sí misma, arroja una baja de 2,56% en el mes; sumando la producción de las áreas cedidas a la base de comparación, el retroceso es de 2,97%. La diferencia entre 9,17% y 2,97% es el peso de lo desinvertido, no de lo perdido.
La lectura interanual va en sentido contrario. Según los números del relevamiento del consultor Fernando Salvetti, la Cuenca Neuquina creció 24,89% frente a mayo de 2025, mientras la producción operada total de YPF, ya recortada por la desinversión, avanzó 3,30% en la misma comparación. La brecha entre los dos números mide cuánto del crecimiento quedó concentrado en una sola cuenca a medida que el resto de la cartera convencional salía del balance.

Loma Campana retiene el podio
El ranking de áreas no se movió en sus primeras posiciones. Loma Campana se mantuvo a la cabeza con 88.956 bbl/d, el 25,30% del total operado por la compañía. La siguieron La Amarga Chica (78.416 bbl/d, 22,31%) y Bandurria Sur (64.075 bbl/d, 18,23%). La Angostura Sur I aportó 40.779 bbl/d (11,60%) en el cuarto puesto. Las tres primeras concentraron casi dos tercios de la producción operada de crudo.
Más abajo, Aguada del Chañar sumó 18.766 bbl/d (5,34%), La Angostura Sur II 12.766 bbl/d (3,63%) y Chachahuen Sur 10.918 bbl/d (3,11%). Cierran la tabla Chihuido de la Sierra Negra (5.699 bbl/d), Loma La Lata-Sierra Barrosa (5.035 bbl/d) y, en el décimo lugar, Narambuena.
Sale Manantiales Behr, entra Narambuena
El único cambio de integrantes del Top 10 es la marca visible del cierre del Proyecto Andes. Manantiales Behr, el área transferida con mayor producción, desapareció del ranking: YPF cedió la concesión a Pecom, una operación que dejó a la compañía sin presencia operada en la Cuenca del Golfo San Jorge. En su lugar ingresó Narambuena, con 4.873 bbl/d (1,39% del total) y un salto mensual de 49,8%, el mayor crecimiento relativo de toda la tabla.
Narambuena no es un activo histórico de crudo. Integra el paquete de cuatro Concesiones de Explotación No Convencional de Hidrocarburos que Neuquén otorgó a YPF en marzo de 2025, junto con La Angostura Sur I, La Angostura Sur II y Aguada de la Arena, por un compromiso de inversión de u$s 12.915 millones y 700 pozos horizontales. Su entrada al ranking de petróleo replica en crudo lo que Aguada de la Arena ya había mostrado en gas: el ramp-up de esas concesiones empieza a verse en las tablas de producción de la operadora.

Una sola cuenca, dos lecturas
El cuadro de mayo deja a YPF con un mapa operativo de petróleo reducido a una geografía. La desinversión de áreas convencionales maduras es parte del Plan 4x4, que reorienta la cartera hacia el no convencional y retira capital de los activos de menor potencial. El cierre del Proyecto Andes completa la primera mitad de esa ecuación: la salida.
El recorte de la geografía no equivale a un recorte del recurso. Toda la producción operada de crudo de YPF es de la Cuenca Neuquina, pero la cuenca no es sinónimo de Vaca Muerta. Varias de las áreas del Top 10 conservan producción convencional o tight dentro del mismo perímetro geológico. El crecimiento es otra cosa: el salto interanual de 24,89% de la cuenca se explica por el avance del shale, con epicentro en la formación, no por las áreas maduras que siguen en cartera.
El próximo dato a seguir es la otra mitad del Plan 4x4: cuánto de la capacidad liberada por la salida del convencional se reinvierte en las concesiones que, como Narambuena, recién empiezan a aparecer en los rankings.