Emiratos Árabes Unidos está dando un giro estratégico en su política energética.
Tras alejarse de la OPEP, una renuncia que hizo efectiva el 1° de Mayo, Abu Dabi decidió acelerar a fondo su expansión y usar a su petrolera estatal ADNOC como principal imán para atraer inversores y socios industriales de todo el mundo.
Entre las novedades de esta semana desde Abu Dabi, surgió que ADNOC confirmó que acelerará el crecimiento y la ejecución de su estrategia con adjudicaciones de proyectos por 200.000 millones de dírhams (u$s 55.000 millones ) para el período 2026-2028.
El anuncio se realizó en el foro "Make it With ADNOC", que conectó a los principales contratistas de ingeniería, adquisiciones y construcción con 70 fabricantes locales incluidos en la lista "Local+" de ADNOC, luego de cumplir sus estándares técnicos y de calificación para apoyar los requerimientos de proyectos de la compañía. El objetivo es que los productos fabricados en los Emiratos sean la primera opción en toda la cadena de ejecución de proyectos.
En un Medio Oriente sacudido por conflictos, sanciones y volatilidad, los Emiratos buscan posicionarse como una plaza estable, con reglas claras y capaz de ejecutar proyectos de escala mundial. El CEO del grupo, el Sultan Ahmed Al Jaber, subrayó que ADNOC está ingresando en una fase de ejecución definitoria en su estrategia, impulsada por escala, ritmo y foco en la entrega, invitando a los socios que puedan moverse al ritmo de las ambiciones de los EAU a sumarse a este nuevo capítulo.
Paralelo a los contratos, ADNOC lanzó su Programa de Resiliencia Industrial en el inicio de la quinta edición del foro "Make it in the Emirates", presentando cinco iniciativas que fortalecerán las cadenas de suministro de los EAU, acelerarán la fabricación local, reforzarán las capacidades de continuidad del negocio y desarrollarán capacidad industrial sostenible en sectores estratégicos. Entre esas iniciativas se destacan mecanismos de incentivo para que los contratistas EPC prioricen proveedores locales y herramientas para que los fabricantes nacionales aumenten su contenido producido en el país.

El alcance financiero del programa es enorme. ADNOC avanza hacia su objetivo de fabricar localmente productos por 24.500 millones de dólares (90.000 millones de dírhams) para 2030, y ya firmó acuerdos de fabricación local con empresas emiratíes e internacionales por 80.000 millones de dírhams desde 2022. Además, sus socios han invertido 4.500 millones de dírhams en nuevas fábricas y capacidades de manufactura avanzada en el país.
Todo esto importa para la Argentina, y en particular para Vaca Muerta, por una razón concreta: ADNOC es uno de los socios del proyecto de GNL que YPF impulsa junto a ENI, orientado a exportar gas natural licuado desde el Golfo San Matías hacia mercados asiáticos y europeos. En ese consorcio, la presencia de la estatal emiratí aporta músculo financiero, acceso a mercados globales de GNL y credibilidad ante los compradores internacionales.
Medio Oriente atraviesa tensiones que afectan la percepción de riesgo de toda la zona. Pero precisamente en ese escenario, los Emiratos están eligiendo diferenciarse: con inversión, con apertura a socios globales y con una estrategia energética autónoma, ya fuera de los corsés de la OPEP. Para YPF y ENI, tener a ADNOC como socio en este momento no es una variable menor: es una señal de que el proyecto de GNL patagónico cuenta con un respaldo que navega con cierta solidez incluso en aguas turbulentas.