Chevron, Rio Tinto, Dow Chemical y la DFC: algunas de las bilaterales del ministro Luis Caputo en el cierre de la Argentina Week

El ministro de Economía Luis Caputo mantuvo, en Nueva York, seis reuniones individuales con ejecutivos de primer nivel. Detrás de la agenda de la Argentina Week, tres conversaciones con sustancia concreta: Rio Tinto anunció el mismo día su primera exportación de litio desde Salta y el cierre de un financiamiento de u$s 1.175 millones; Chevron avanza en Vaca Muerta; y la DFC acaba de reabrir su ventanilla para Argentina

por Marina Cappiello

Luis Caputo tuvo numerosos encuentros bilaterales en el Argentina Week

Nueva York fue, durante tres días, el centro de gravedad de la agenda inversora argentina. La Argentina Week —organizada por JPMorgan, Bank of America, la embajada en Washington y el fondo Kaszek— combinó paneles públicos con una batería de reuniones privadas que el gobierno concibió como el verdadero motor del evento. 

El miércoles, último día del encuentro en la sede de Bank of America, el ministro Luis Caputo concentró seis bilaterales en una sola jornada. "Salió todo espectacular", escribió el ministro al cierre. La frase tiene el tono habitual de la comunicación oficial, pero lo que ocurrió en paralelo en esas mismas horas le da una sustancia inusual al resumen.

Rio Tinto: el primer cargamento y u$s 1.175 millones de financiamiento

La bilateral con Simon Trott, CEO global de Rio Tinto, se produjo el mismo día en que la compañía comunicó dos novedades de peso. La primera: el envío comercial inaugural de carbonato de litio producido en el proyecto Rincón, en Salta — 200 toneladas distribuidas en diez contenedores con destino a Shanghái.

 Con ese cargamento, Rio Tinto se convierte en la única productora de litio del país con exportación activa en las tres provincias del noroeste argentino: Catamarca, Jujuy y ahora Salta. La segunda novedad es financiera: la minera cerró un paquete de u$s 1.175 millones para el desarrollo de Rincón, aportado por la Corporación Financiera Internacional (CFI), BID Invest, Export Finance Australia y el banco japonés JBIC. 

El proyecto ingresó al RIGI con una inversión comprometida de u$s 2.500 millones y apunta a producir 53.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería en plena capacidad — con planes de expansión a 60.000 toneladas —, con inicio de operaciones previsto para 2028.

El ministro Luis Caputo, en la sede del Bank of America en Nueva York

En ese marco, la reunión con Luis Caputo no fue una introducción. Trott lleva meses construyendo una relación estrecha con el Gobierno: en diciembre visitó Buenos Aires para encabezar el primer roadshow de inversores internacionales que Rio Tinto organizó para mostrar sus proyectos en Catamarca y Salta, y mantuvo agenda con el gobierno nacional. La Argentina Week fue, para la minera, otro eslabón de una cadena que avanza con ritmo propio.

Chevron: u$s 500 millones en curso y el oleoducto como próximo paso

Mark Nelson, vicepresidente de Chevron Corporation, participó también en el panel energético del día anterior junto a Harold Hamm y los CEO de YPF, Pampa Energía y Pan American Energy. La bilateral con Luis Caputo tiene, a su vez, un telón de fondo operativo concreto. 

La country manager de Chevron Argentina, Ana Simonato, confirmó en los últimos meses que la empresa ejecuta inversiones por u$s 500 millones en Vaca Muerta, con el objetivo de llevar la producción en El Trapial de 25.000 a 30.000 barriles diarios. 

En paralelo, la compañía confirmó su opción de incorporarse como accionista al consorcio Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto de u$s 3.000 millones que conectará la Cuenca Neuquina con Punta Colorada, en Río Negro, y cuya operación está prevista para fines de 2026. A principios de marzo, Chevron formalizó además su adhesión al Instituto Vaca Muerta, señal de un compromiso que ya no se mide solo en dólares de inversión sino en anclaje institucional de largo plazo.

La DFC: la ventanilla que volvió a abrirse

La reunión con Ben Black, CEO de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), tiene su propio contexto. Durante años, la agencia de desarrollo de Washington había tenido una presencia prácticamente nula en Argentina. 

El giro llegó con el acuerdo bilateral firmado el 4 de febrero entre Buenos Aires y Washington, que estableció un marco estratégico para minerales críticos e infraestructura y reactivó las líneas de crédito de la DFC y el EXIM Bank para proyectos en el país. 

Desde entonces, al menos dos empresas argentinas atraviesan procesos de due diligence para préstamos con tickets que superarían los u$s 50 millones. La DFC opera con una lógica geopolítica clara: financia proyectos en sectores estratégicos como alternativa al capital chino. En Argentina, litio, energía e infraestructura están directamente en esa línea.

Las otras tres bilaterales

El racconto incluye también a Jim Flittering, de Dow Chemical — gigante petroquímico estadounidense con historia en el país y potencial interés en la cadena de valor del gas neuquino —; Mike Glechie, de Louis Dreyfus, la agroindustrial holandesa que opera como uno de los principales exportadores de granos desde Argentina; y Michael Goltzman, VP de Asuntos Públicos de Coca-Cola, cuya presencia refleja el interés de la compañía en el entorno regulatorio local.

Ninguna de las seis reuniones derivó, al cierre de esta nota, en un anuncio formal de inversión atribuible directamente a la bilateral. Pero para tres de los seis interlocutores, los números ya estaban en movimiento antes de que Caputo y Milei volvieran al país.