Diálogo con el CEO de TGS

Oscar Sardi a Shale24: "TGS tiene un plan de u$s3.000 millones para industrializar el gas de Vaca Muerta y exportar líquidos por u$s1.200 millones"

El proyecto contempla extraer propano, butano y gasolina natural del gas húmedo y asociado que hoy se quema o se pierde en valor. Un ducto de 570 kilómetros llevará la mezcla de líquidos hasta Bahía Blanca, donde se fraccionará y exportará. Oscar Sardi, CEO de TGS, explicó a Shale24 los detalles de una obra que demandará 45 meses y generará 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos.

por David Mottura

TGS anunció un proyecto de u$s 3.000 millones para construir la infraestructura necesaria que permita separar esos líquidos del gas

Vaca Muerta produce cada vez más gas y proyecta una expansión de su infraestructura con las iniciativas de gas natural licuado (GNL). En ese escenario aparece el gas rico, que tiene propano, butano y gasolina natural en su composición: componentes que pueden separarse, almacenarse y comercializarse como productos de alto valor.

Actualmente, esa riqueza no es aprovechada al 100% sino que en muchas oportunidades es quemada en los sistemas de flaring o venteo con los que cuentan los yacimientos. Las compañías con inversiones en Vaca Muerta están viendo el fenómeno con atención, en especial el que viene de la ventana del wet gas y el gas asociado al petróleo.

Una de las empresas que quiere aprovechar esta oportunidad es Transportadora Gas del Sur (TGS), que anunció un proyecto de u$s 3.000 millones para construir la infraestructura necesaria que permita separar esos líquidos del gas en la cuenca neuquina, transportarlos hasta la costa bonaerense y fraccionarlos para exportación.

Cómo funciona la separación

En diálogo con Shale24, el CEO de TGS, Oscar Sardi, explicó el proceso con una imagen cotidiana: "Si vos vas al pozo, sacás gas de ese pozo y querés hacer una sartén de papas fritas, la vas a hacer en 10 minutos, porque está con una calidad tremenda. Cuando pasás a una planta como esta, vas a tardar 25 minutos". Esa pérdida de poder calórico es exactamente lo que ocurre en los hogares: el gas que llega a las redes domiciliarias ya fue despojado de sus componentes más ricos, los que el proyecto apunta a capturar y exportar.

El proceso comienza en la cuenca. En una planta de procesamiento, mediante condiciones específicas de presión y temperatura, los componentes licuables del gas se separan: una fracción queda en estado gaseoso y continúa hacia los gasoductos; la otra queda líquida y es la que concentra el valor.

Esa mezcla -compuesta por propano, butano y gasolina natural- se inyectaría en un ducto de 570 kilómetros hasta una planta de fraccionamiento en Bahía Blanca. Allí, los tres productos se separarían y almacenarían en instalaciones diferenciadas, porque cada uno tiene condiciones distintas. Desde ese punto, saldrían al mercado internacional.

El proyecto de NGLs que diseñó TGS.

El propano y el butano son, en términos simples, el gas de las garrafas: los mismos componentes que se usan en hogares y establecimientos rurales donde no llega la red de gas natural. La gasolina natural, por su parte, tiene usos petroquímicos e industriales. Argentina logra el autoabastecimiento de estos productos, por lo que la producción adicional que generaría el proyecto tendría como destino la exportación.

Resolver un problema y generar un negocio

El proyecto resolvería además un problema técnico concreto. A medida que el shale gas crece, el producto que se transporta por gasoductos se vuelve progresivamente más rico en componentes licuables, y eso tiene un límite: los ductos deben ajustarse a especificaciones precisas de composición. "Si uno no quita la calidad a estos componentes del gas, el gas va a llegar a un momento que no va a poder ingresar a los gasoductos", advirtió Sardi. “Lo va a saturar”, añadió.

Sin infraestructura de procesamiento, el crecimiento de la producción gasífera de Vaca Muerta podría encontrar un techo físico en los propios ductos. Separar los líquidos no es solo un negocio: es una condición para que el sistema funcione. "Hoy se está quemando muchísima riqueza", señaló Sardi. El proyecto le daría al productor dos fuentes de ingreso simultáneas: la venta de gas por un lado y la venta de líquidos por otro.

Oscar Sardi, CEO de TGS: Es un proyecto realmente importante para el país en este momento porque genera ingresos para Argentina".

Una vez confirmada la decisión final de inversión, la obra demandaría 45 meses de construcción. "Es un proyecto realmente importante, muy desafiante, pero que hay que llevarlo adelante", afirmó Sardi. El ejecutivo detalló que durante ese período se emplearían directamente unas 4.000 personas, con otros 15.000 puestos indirectos.

"Va a generar un ingreso de divisas de los 1.200 millones de dólares por año”, estimó Sardi en relación al impacto macroeconómico de la iniciativa diseñada. “Es un proyecto realmente importante para el país en este momento: primero porque genera una enorme cantidad de fuentes de trabajo, que para mí es el punto fundamental, y después porque genera ingresos para Argentina que hoy lo necesitamos y mucho”, dijo.

Hasta ahora, la infraestructura consolidada más importante es la de Compañía MEGA, que recientemente anunció una ampliación de su planta en Bahía Blanca. También Pluspetrol confirmó su interés en avanzar hacia un proyecto de líquidos. Con esta iniciativa, TGS daría un paso clave hacia la industrialización del gas de Vaca Muerta.