Rutas estratégicas del comercio global

Choke Points: los puntos de control energético que concentran la disputa entre potencias

Más del 80% del comercio marítimo atraviesa estos pasos clave, cuya interrupción puede desatar crisis logísticas y tensiones geopolíticas. Desde el Canal de Suez hasta el Estrecho de Malaca, su control define el equilibrio entre potencias como China y Rusia

por Marina Cappiello 18 Marzo de 2026
18 Marzo de 2026
Choke points, ahora bajo la mirada internacional
Choke points, ahora bajo la mirada internacional

No hay duda alguna. 

Con el correr de las horas y el cierre virtual del Estrecho de Ormuz, la mirada internacional comenzó a indagar los rincones más complejos del globo terráqueo.

El correcto funcionamiento de los Choke Points, también conocidos como embudos o cuellos de botella, resulta vital para garantizar el flujo del comercio internacional marítimo

El control o cierre de estas rutas puede provocar el bloqueo total del tránsito marítimo y terrestre entre países estratégicamente conectados, lo que evidencia su papel central tanto en la seguridad global como en la política exterior de potencias regionales. 

Un dato clave que subraya la trascendencia de estos puntos lo aporta la Organización Mundial del Comercio. La entidad estima que el 80% del comercio mundial se transporta por vías marítimas que cruzan alguno de estos Choke Points, lo que resalta el impacto económico y logístico de cualquier interrupción en estos corredores estratégicos. 

Además, según un análisis citado de Visual Capitalist, entre los enclaves más estables se encuentran el Canal de Panamá y el Estrecho de Gibraltar, a diferencia de otros puntos bajo presión por conflictos o amenazas de seguridad.

Qué es el Choke Point y cómo funciona

Un Choke Point se define como un paso angosto y naturalmente delimitado cuya interrupción puede bloquear el tránsito internacional, tanto marítimo como terrestre. 

Tradicionalmente, estos enclaves han sido objeto de disputa y control por potencias que buscan ejercer influencia geopolítica mediante fuerza militar (hard power) o diplomacia coercitiva (soft power). 

Ejemplos históricos incluyen la estrategia del rey Leónidas I en la Batalla del Puente de Stamford y el dominio del Royal Navy británico sobre el Canal de La Mancha y el Estrecho de Gibraltar, utilizados para proteger intereses imperiales, según detalla LISA News.

Varios de estos Choke Points se ubican en zonas próximas a conflictos armados. El Canal de Suez y Bab el-Mandeb en Sudán figuran en esta lista crítica, donde las tensiones y la inestabilidad amenazan el comercio regional y global. Por su ubicación, volumen de tránsito y flujo de hidrocarburos, se consideran puntos de alta sensibilidad estratégica.

Estrecho de Malaca
Estrecho de Malaca

Cada continente cuenta al menos con un Choke Point relevante. Los principales —como el Estrecho de Ormuz, Bab el-Mandeb, el Canal de Suez, los estrechos turcos del Bósforo y Dardanelos— presentan riesgos moderados y elevados debido a amenazas como el terrorismo y la piratería. 

En particular, los puntos con mayor tránsito de petróleo y derivados, como el Estrecho de Malaca, Ormuz y Bab el-Mandeb, son especialmente vulnerables a acciones piratas, consideradas de amenaza aún más aguda que el terrorismo en estos enclaves, según LISA News.

Existen también Choke Points secundarios —el Estrecho de Magallanes, el Pasaje de Drake, el Canal de la Marca y el Estrecho de Bering—, que aunque menos transitados que los principales, comparten la característica de ser pasos angostos cuya obstrucción puede tener efecto inmediato en el comercio regional.

China y Rusia: estrategias para el control de rutas clave

El interés por supervisar o controlar los Choke Points se intensifica conforme aumenta la rivalidad internacional. Gherghel explica en LISA News que el Estrecho de Malaca será en el corto plazo un eje prioritario de la política exterior de China, que busca fortalecer su influencia en la región del Indo-Pacífico al asegurar las rutas que atraviesan dicho estrecho, desafío directo a la posición de los Estados Unidos en el área.

Por su parte, Rusia mantiene una estrategia geopolítica centrada en obtener acceso al Mar Negro y fortalecer su presencia cerca de los Choke Points europeos, particularmente los estrechos del Bósforo y Dardanelos. De lograr ese objetivo, Moscú consolidaría su presencia militar y económica tanto en el Mar Negro como en el Mar Mediterráneo.

La interrelación entre estas rutas y la dinámica de poder regional evidencia la función de los Choke Points como factores determinantes de la seguridad internacional y del equilibrio en el comercio global, según el análisis de Gherghel en el medio LISA News.

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