Terra Ignis Energía, la empresa estatal fueguina, recibió manifestaciones de interés de ocho operadoras petroleras —varias con experiencia en Santa Cruz— con el objetivo de conformar una Unión Transitoria de Empresas (UTE) antes del 31 de marzo y garantizar la continuidad productiva en las áreas Los Chorrillos, Lago Fuego y Tierra del Fuego, en el marco de la desinversión de YPF en la Cuenca Austral.
El proceso, que avanza con rapidez y apunta a constituir una UTE antes del 31 de marzo de 2026, fecha en la que vence el acuerdo transitorio por el cual YPF continúa operando los bloques a cuenta y orden de Terra Ignis.
Terra Ignis avanza en conformación de UTE para operar bloques convencionales
Los activos involucrados son los bloques Los Chorrillos, Lago Fuego y Tierra del Fuego —este último integrado por las fracciones A, B, C, D y E—, ubicados principalmente en el norte provincial, en las cercanías de Río Grande y Tolhuin.
Se trata de áreas convencionales que forman parte del Proyecto Andes de YPF, iniciativa mediante la cual la petrolera de mayoría estatal avanza en la venta de yacimientos maduros en la Cuenca Austral para concentrar inversiones en Vaca Muerta y otras formaciones no convencionales de mayor potencial.
El directorio de Terra Ignis, presidido por Maximiliano D’Alessio, confirmó el cierre de la etapa de manifestaciones de interés el viernes pasado. Fuentes del gobierno provincial señalaron que las firmas interesadas cuentan con trayectoria y activos en Santa Cruz, aunque los nombres se mantienen en reserva para preservar la confidencialidad del proceso competitivo.
Esta semana comenzarán las reuniones técnicas para completar la documentación, verificar el estatus societario y patrimonial de las empresas y analizar en detalle las propuestas de inversión y los planes operativos.
El objetivo central es seleccionar socios estratégicos que aporten capacidad técnica, capital y experiencia para sostener —e incluso incrementar— la producción de hidrocarburos en bloques que, por su grado de madurez, requieren una gestión eficiente y eventuales tareas de exploración adicional.
Si bien la provincia mantiene el rol de administrador de las áreas revertidas, la operación directa será delegada en privados a través de la UTE, en línea con la estrategia de preservar la actividad petrolera sin asumir riesgos operativos directos.
Qué prevé el proceso para garantizar la continuidad productiva
El acuerdo de cesión, aprobado por la Legislatura de Tierra del Fuego a fines de 2025 y vigente desde el 1° de enero de 2026, forma parte de un entendimiento más amplio que incluye el cierre responsable de más de 100 pozos agotados.
Aunque el foco inmediato está puesto en la transición operativa, el proceso también genera expectativas en torno al empleo local, la recaudación de regalías y la soberanía energética provincial, en un contexto de reconfiguración del mapa hidrocarburífero patagónico.
En paralelo, Terra Ignis avanza en la supervisión del abandono definitivo de pozos inactivos, en coordinación con YPF y bajo el control de la Secretaría de Hidrocarburos de Tierra del Fuego.