Dante Sica, sobre el cuarto mandato de Lula: "Va a tener que apoyarse más en los integrantes de la coalición"

El economista y presidente de Abeceb analizó para Shale24 el resultado del balotaje: un Congreso de centroderecha, reformas que pasan por la negociación con el Centrão y un primer año de crecimiento bajo. Qué implica para el comercio con la Argentina, el Mercosur y el gas de Vaca Muerta

por Lucía Martínez

Según Sica, la primera vuelta marcó "un cambio del ciclo político": la centroderecha gobierna los principales distritos y, domina la legislatura

Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto presidente de Brasil y gobernará entre 2027 y 2030. Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), obtuvo 51,8% de los votos válidos contra 48,2% de Flávio Bolsonaro, que había ganado la primera vuelta del 4 de octubre. Para Dante Sica, economista, exministro de Producción y presidente de Abeceb, el cuarto mandato arranca con una condición: "Va a tener que apoyarse más en los integrantes de la coalición".

Sica, que en junio analizó en el Shale24+Santander Energy Summit los cambios en el comercio internacional y las oportunidades de la Argentina en energía, leyó el resultado en clave política. "Claramente ya no podés confiar en ninguna encuesta", dijo a Shale24. Según Sica, las matemáticas que al principio parecían muy favorables a Bolsonaro cambiaron con las circunstancias, y el resultado, a su juicio, "como mínimo es sorpresivo".

Lula deberá negociar las reformas con el Centrão

Según Sica, la primera vuelta marcó "un cambio del ciclo político": la centroderecha gobierna los principales distritos y, sobre todo, domina la legislatura. Los números del Congreso lo muestran. De acuerdo con la Agência Senado, desde febrero de 2027 el Partido Liberal (PL) tendrá 121 de las 513 bancas de la Cámara de Diputados, con una suba de 24 bancas respecto de 2022, y también la mayor bancada del Senado. La federación del Partido de los Trabajadores (PT) con el PCdoB y el PV quedó segunda, con 88 diputados, seguida por União Brasil y el PP, con 87.

En ese esquema, el Centrão, el bloque de partidos que negocia su apoyo con cada gobierno, aparece en el análisis de Sica como el sector que puede darle "un poco de pulmón" al presidente. Para sostener los próximos cuatro años, según Sica, Lula tendrá que ir a una negociación con esos partidos para conseguir las reformas que necesita.

El punto de partida es exigente. Sica enumeró un problema de déficit fiscal, una deuda muy fuerte y una tasa de interés muy alta, y anticipó que el gobierno "va a tener problemas de gobernabilidad". Los datos oficiales van en la misma línea: según el Banco Central do Brasil (BCB), la deuda bruta del gobierno general llegó en agosto a 82,9% del PIB y el déficit nominal del sector público consolidado acumulado en doce meses, a 9,48% del PIB. En septiembre, el Comité de Política Monetaria (Copom) bajó la tasa Selic a 13,75% anual.

"El primer año va a ser muy difícil, va a ser un Brasil que va a crecer poco", señaló Sica. El BCB recortó su proyección de crecimiento para 2026 de 2% a 1,8% y estimó una suba de 1,4% para 2027.

En energía, el resultado deja en el Palacio del Planalto al gobierno que abrió la puerta a las importaciones de gas argentino.

El comercio con la Argentina seguirá el ritmo de la economía brasileña

Para Sica, el efecto sobre la Argentina pasa primero por el intercambio. "Cuando a Brasil le va bien, Argentina vende más", resumió. Con un Brasil que crezca menos y con problemas de sostenibilidad de corto plazo, que según precisó son de flujo y no de stock, prevé un impacto sobre el comercio bilateral. Según el INDEC, en septiembre las exportaciones argentinas a Brasil sumaron u$s 1.206 millones, con una suba interanual de 2,7%, y las importaciones desde ese país, u$s 1.375 millones.

El segundo canal es el Mercosur. Sica explicó que, con un resultado distinto, "uno pensaba que con Bolsonaro la alianza podría ser más fuerte", que bajaría el riesgo sistémico de la región y que el bloque sería "mucho más activo en negociaciones internacionales". Con Lula reelecto, considera que esa posibilidad pierde dinamismo. Esa discusión se da con el acuerdo interino entre el Mercosur y la Unión Europea aplicándose en forma provisional desde el 1 de mayo, según la Comisión Europea.

El vínculo político viene de un momento tenso. El 26 de julio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino, Daniel Raimondi, para rechazar las declaraciones de Javier Milei durante una visita privada a São Paulo, y llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. El 4 de agosto, según un comunicado de la Cancillería argentina, el canciller Mauro Vieira le informó a Raimondi la decisión de reducir la representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios y solicitar su regreso a la Argentina, una medida que el Gobierno argentino describió como adoptada en forma unilateral. El 20 de octubre, cinco días antes del balotaje, la Cancillería brasileña volvió a cuestionar al presidente argentino, esta vez por sus declaraciones sobre el Poder Judicial y el sistema de voto electrónico, que calificó como un intento de injerencia externa en el proceso democrático de Brasil. Sica prevé que esa relación siga tirante: anticipó que probablemente se repongan los embajadores, pero que será una relación "muy trabada, con una Argentina durante todo el año que viene presionando para una mayor flexibilidad y un Brasil resistiendo". "Ahí lo veo un poquito más duro", resumió.

El primer módulo firme de gas de Vaca Muerta a Brasil 

En energía, el resultado deja en el Palacio del Planalto al gobierno que abrió la puerta a las importaciones de gas argentino. La Agencia Nacional del Petróleo (ANP) autorizó a Petrobras a importar hasta 180 millones de metros cúbicos anuales desde la Argentina, y el programa de Lula promete expandir la red de gasoductos y fortalecer la integración gasífera sudamericana, con Petrobras en el centro del esquema.

La demanda industrial ya tiene precio de referencia. El 22 de octubre, la estatal Pré-Sal Petróleo (PPSA) colocó en su primer remate de gas de la Unión para la industria 1,1 millones de metros cúbicos diarios, adjudicados a 23 empresas, con un precio final estimado de u$s 5,83 por millón de BTU y entregas entre marzo y diciembre de 2027.

Del lado de la oferta, el primer módulo de suministro firme desde Vaca Muerta, de 10 millones de metros cúbicos diarios, podría empezar a operar entre 2029 y 2030, según el escenario que presentó la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE). Esa ventana cae dentro del nuevo mandato presidencial. Según OLACDE, pasar de los actuales intercambios interrumpibles a través de Bolivia a ese módulo requerirá contratos firmes de industrias, comercializadoras y centrales térmicas, además de nuevas obras.