El último panel del miércoles en el Encuentro con los CEOs de la AOG Patagonia 2026, en el Espacio DUAM de Neuquén, juntó a dos operadores del convencional. De un lado estaba Adolfo Storni, gerente general de Capex, y el modelo de Capsa, que nació hace 49 años en un yacimiento de Comodoro Rivadavia. Del otro, Horacio Bustillo, CEO de Pecom, con una historia más corta y bastante más vertiginosa. El moderador presentó a Pecom como un productor "viejo nuevo" que volvía al ruedo, y Bustillo tomó la fórmula: "De vuelta al ruedo creo que es una buena definición".
Los números de ese regreso, según los repasó Bustillo, se cuentan rápido. Pecom invirtió unos u$s 900 millones este año, entró hace cinco o seis meses en Manantiales Behr y pasó de 7.000 a unos 30.000 barriles diarios. "Y si Dios quiere, hacia fin de año, con la incorporación de El Corcobo, llegaríamos a unos 50.000 barriles", dijo Bustillo. "Esa es la plataforma que estamos buscando".
El último tramo de ese salto llega desde Mendoza. El Corcobo reúne cuatro concesiones: CNQ-7 Gobernador Ayala y Jagüel Casa de Piedra, en el sur mendocino, y Gobernador Ayala III y CNQ-7A, en La Pampa. El grupo acordó primero la compra de la participación de Pluspetrol. Después, a través de San Benito Upstream, la sociedad bajo control común con Pecom, se quedó con la que tenía YPF, por la que pagará u$s 205 millones. Según el informe de calificación que FIX publicó en mayo, esos activos agregarían unos 18.000 barriles equivalentes diarios para el total del bloque. Con ese aporte, Pecom completaría la plataforma de 50.000 barriles que se fijó como meta cuando volvió a operar.
El plan, explicó Bustillo, nace de "un sueño" del accionista, Luis Pérez Companc, que quiere recuperar el perfil del Pecom del siglo pasado, con una presencia fuerte en la operación petrolera. La compañía volvió al upstream hace dos años con El Trébol, sobre una base de servicios petroleros y de ingeniería y construcción que mantiene.
El nicho de Pecom es el crudo viscoso recuperado con polímeros
Cuando decidió volver, el primer objetivo fue llegar a 50.000 barriles, un volumen que, según Bustillo, le daba a la compañía una presencia relevante en el mercado. El segundo fue elegir dónde. La respuesta fueron "campos que tengan una oportunidad de desarrollo de reservas incrementales, por arriba de la básica, con polímeros, con terciaria de polímeros". En sus palabras, se trata de "crudo viscoso que no haya sido barrido de una forma suficientemente eficiente por la secundaria". El Trébol, Manantiales Behr y El Corcobo responden a ese perfil.
La definición coincide con lo que Bustillo había adelantado en septiembre en el Shale24-Santander Mendoza Energy Summit, cuando contó que "el 100% de nuestras inversiones están puestas en la terciaria". La técnica tiene historia en la Cuenca del Golfo San Jorge. En el mismo panel, Storni recordó que la primera planta de polímeros la hizo su compañía, que después YPF la llevó a Manantiales Behr y que "ahora le toca a Pecom seguir la apuesta". Con ese yacimiento, Pecom quedó en mayo por encima de YPF, Capsa-Capex y PAE en la producción terciaria.
Bustillo describió un desafío doble. Son campos convencionales, donde rige "toda la ortodoxia" de la eficiencia, y al mismo tiempo, "sobre el mismo campo y con los mismos equipos", hay que desarrollar reservas incrementales. A eso se suma armar la compañía de upstream, que a su juicio "no es poco". "Al principio del año producimos 7.000 barriles y vamos a terminar el año en 50. Es enorme el cambio que hay detrás", dijo. Y agregó: "Es una estrategia muy de nicho, pero no por eso chica, porque 50.000 barriles es un buen número y nos mantiene bien ocupados".
Vaca Muerta compite con el convencional por los mismos profesionales
El moderador le planteó el problema que comparten los operadores convencionales: Vaca Muerta se lleva técnicos y compañías de servicio. Bustillo no lo discutió. "Vaca Muerta es un agujero negro que absorbe talento, compañías de servicio", dijo, y contó que había llevado un código QR para que quien quisiera le acercara referencias. Para él, el convencional tiene un atractivo propio y una dinámica distinta, y hay lugar para todos.
Cuando llegó a Pecom, hace un año, encontró un equipo sólido que venía trabajando, aunque fuera del upstream. Hoy, dijo, es "un equipo muy fuerte que se le anima a esto". Y cuando el moderador le preguntó si la marca volvería al azul y oro de otras épocas, Bustillo habló del grupo: el espíritu es "honrar el pasado" y construir el futuro sobre esa base.
Los próximos dos años serán para echar raíces
Bustillo dijo que la vocación del grupo es de crecimiento, pero marcó una prioridad: en los próximos dos años, el foco de la compañía está en "construir las raíces".
Recordó que la compañía creció, en sus palabras, "de 0 a 50.000 barriles en muy poco tiempo". "Pero no nos hemos desarrollado. El desarrollo es mucho más que el crecimiento. Es echar raíces, cimientos, construir lo que realmente necesitamos. Y eso no se hace de la noche a la mañana", explicó. El salto adicional, que según Bustillo "siempre está como parte de la agenda", podría llegar en una segunda etapa.
En el mientras tanto, le dio otro sentido a la palabra crecimiento. "En un campo en declino, si podemos mantener la producción en 50.000 barriles, eso es crecimiento", dijo. El moderador lo tradujo como incorporación de reservas, y Bustillo asintió: "Exactamente".
El no convencional, por ahora, lo mira de lejos. "Puede estar en una agenda de futuro", dijo, pero hoy "el foco es en sacar adelante lo que crecimos este año".