SLB: qué es Vaca Muerta Max y cómo el "shoe to shoe" cambió para siempre el vademécum del shale

Patricio Whitney, managing director de SLB, contó en el Encuentro con los CEOs que la compañía ahora diseña desde Vaca Muerta su sistema de perforación. Dijo que la compañía está haciendo más pozos shoe to shoe, con la curva y la rama lateral en una sola carrera, una práctica que SLB viene documentando en la cuenca desde 2019. También habló de fractura a gas, plantas modulares y la pelea por el capital

por Martin Oliver info@shale24.com

Un pozo de Vaca Muerta baja en vertical, gira en una curva y sigue en horizontal por la roca durante kilómetros

Patricio Whitney contó que se tomó "el detalle de mirar el video del año pasado", para ver qué había presentado su antecesor. En aquel video, recordó, SLB hablaba de cómo miraba la tecnología del Permian y qué traía de allá. Esta semana, el managing director de la compañía planteó el movimiento inverso: "Estamos diseñando desde Vaca Muerta para el mundo".

La frase suma elementos que deben tenerse en cuenta. Por ejemplo, SLB trabaja con un sistema que llama Vaca Muerta Max, que, según explicó Whitney, incorpora las lecciones aprendidas en la perforación de la cuenca. Con él, contó, la compañía está logrando avances, hace más pozos shoe to shoe y busca ahorrar tiempo de perforación.

Qué es el shoe to shoe y por qué vale tiempo

Un pozo de Vaca Muerta baja en vertical, gira en una curva y sigue en horizontal por la roca durante kilómetros. Cada tramo se cierra con un caño de revestimiento, y el extremo inferior de ese caño se llama “zapato”. En Vaca Muerta, perforar shoe to shoe, de zapato a zapato, significa hacer la curva y la rama lateral completas en una sola carrera, sin sacar la herramienta del pozo.

En los casos que SLB publicó, el esquema previo era de dos carreras: una herramienta para construir la curva y otra para la rama lateral, con un viaje completo de la sarta en el medio. En el mismo panel, Héctor Gutiérrez, de Halliburton, puso en horas el costo de una falla: cada vez que una herramienta falla y hay que sacarla, el pozo pierde como mínimo 24 horas sin avanzar.

Por otro lado, el shoe to shoe tiene historia en la cuenca. SLB publicó casos de sus propias operaciones en Vaca Muerta; ninguno de ellos menciona a Vaca Muerta Max.

En un caso publicado en 2019, para Pluspetrol, la compañía perforó con un sistema direccional de mecha la curva y una rama lateral de 2.000 metros en una sola carrera, donde el operador venía usando dos. Según SLB, ahorró 5,5 días de perforación. En otro, publicado en 2020, para Vista en Médano de la Mora, SLB documentó la primera carrera shoe to shoe de esa operadora: 3.568 metros en un tramo que estaba planificado en dos carreras. En un tercero, publicado en 2022, en Loma La Lata, el mismo tipo de sistema que en el caso de Pluspetrol le permitió a YPF hacer una rama lateral de 4.155 metros, a más de 1.000 metros por día y unos diez días más rápido que los pozos vecinos.

En febrero de este año, Shale24 contó que SLB perforó un pozo de Vaca Muerta en diez días, con una rama lateral de 2.573 metros hecha a 1.215 metros por día, según anunció en redes un referente regional de la compañía.

Más tarde, en la segunda ronda del panel, Whitney volvió sobre la perforación y comparó a la cuenca con un software en fase de prueba. "En Vaca Muerta es como una situación de beta", dijo. "Estamos aprendiendo todo el tiempo", agregó, y explicó que las tecnologías se actualizan a medida que avanza la operación. Según dijo, el plan es seguir trayendo herramientas de perforación y desarrollando tecnología para la cuenca.

SLB trabaja con un sistema que llama Vaca Muerta Max, que, según explicó Whitney, incorpora las lecciones aprendidas en la perforación de la cuenca

Fractura: sets a gas y etapas por día

En fractura, SLB está transformando sus sets de diésel a mezcla dinámica de gas (DGB, por sus siglas en inglés), una tecnología que reemplaza parte del gasoil por gas natural. Hoy opera tres y medio o cuatro sets, según se trabaje en zipper o en dual, y Whitney habló de "ciertos récords" en etapas por día: 16 en zipper y 22 en dual. En la segunda ronda agregó que la compañía tiene visualizados dos equipos full gas, que traerá en la medida en que haya contratos.

Las cifras llegan en un año competido. En el primer semestre, Halliburton se quedó con casi toda la actividad de YPF y recuperó el liderazgo que SLB había conseguido el año anterior, con SLB en un esquema alternativo.

Whitney también contó cómo SLB integra a la fractura la línea de árboles de fractura y válvulas que era de Cameron. Con Valve Commander maneja los sets de forma remota, y usa válvulas que no necesitan engrase. La idea, dijo, es meterse dentro de la operación para entregar mejores tiempos.

Dentro de esa misma línea, la compañía se está enfocando en plantas modulares: instalaciones de producción temprana y de procesamiento central (EPF y CPF, por sus siglas en inglés), que separan y tratan la producción en el yacimiento. Según dijo Whitney, es algo que SLB viene haciendo en Medio Oriente. Para la Argentina, la idea es construir ciertos módulos en el exterior, traerlos y armarlos en el país. "Estamos trabajando en eso", dijo.

También sumó a la oferta las tecnologías de químicos que llegaron con la compra de ChampionX. Entre ellas, surfactantes que se usan en la fractura y que, según explicó, ayudan a recuperar la productividad perdida cuando se introdujo agua. Todo, dijo, con una capa digital que integra la información para tomar decisiones mejores y más rápidas.

La pelea por el capital

En la segunda ronda, cuando el moderador preguntó cómo se preparan las compañías para el aumento de actividad, Whitney empezó "de atrás para adelante": por cómo convencer a la organización de poner capital. Contó que llevó bastante tiempo, porque arriba no se entendía lo bueno que estaba pasando en la Argentina. El CEO de la compañía estuvo en el país cuando él asumió, visitó yacimientos y se reunió con clientes, y se llevó una muy buena impresión. A eso, según dijo, se suma lo que está pasando en Medio Oriente, que también está ayudando a que la organización empiece a evaluar si pone el foco en la Argentina.

Pero si ese foco llega, tiene condiciones. "Tenés que mostrarme cierta rentabilidad", resumió Whitney sobre lo que le piden, "porque estás compitiendo por capital a nivel mundial". Por eso, explicó, SLB trabaja internamente en cómo maneja sus costos de entrega de servicios. Si se ve que la compañía puede entregar esas rentabilidades, dijo, la capacidad "la vamos a tener".

Whitney cerró su primera intervención con un aniversario que casi se le escapa. SLB cumple este año 100 años en el mundo y celebró hace poco más de 90 en la Argentina.