VMOS cargará su primer buque entre febrero y marzo y llegará a los 550.000 barriles recién a fin de 2027

Gustavo Chaab, gerente general de la compañía, detalló el cronograma de arranque del oleoducto: 180.000 barriles diarios en el primer trimestre, 390.000 a mediados de año y la capacidad contratada completa hacia diciembre. Las monoboyas varadas en Medio Oriente costaron cerca de un mes. "Vamos a estar llenos antes de haber empezado", dijo

por Julián Guarino julian.guarino@shale24.com

"Este es un proyecto cuya capacidad final son 550.000 barriles, pero no vamos a arrancar con ese volume", dijo Gustavo Chaab

El oleoducto que va a cambiar la escala exportadora de Vaca Muerta ya tiene fecha para su primer barco. En el Oil&Gas Tech Forum que organizó la AHK Argentina, y del que Shale24 fue media partner, Gustavo Chaab, gerente general de VMOS, contó cómo será la puesta en marcha del Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur.

"Nuestro proyecto tiene fecha de finalización hacia fin de este año, para poder empezar todo lo que es puesta en marcha a principios del año que viene, y poder estar cargando barcos entre febrero y marzo", dijo. Hasta ahora, la referencia era el primer cargamento de enero de 2027 que había fijado YPF.

El arranque será escalonado. "Este es un proyecto cuya capacidad final son 550.000 barriles, 85.000 metros cúbicos por día de evacuación. Pero no vamos a arrancar con ese volumen, porque estamos haciendo una obra en fast track", explicó Chaab. La rampa que describió tiene tres escalones:

  • 180.000 barriles diarios en el primer trimestre de 2027.
  • 390.000 barriles a mediados de año.
  • Los 550.000 contratados hacia fin de 2027.

Un mes perdido en Ormuz

El cronograma absorbió un golpe que nadie había previsto cuando se contrataron las monoboyas. "Las habíamos contratado mucho antes, y fue muy difícil sacarlas de ahí. Nos ocasionó un retraso de aproximadamente un mes, porque no se podía entrar al estrecho", contó Chaab. Hubo que sacarlas con un barco que estaba dentro del golfo hasta el puerto de Mascate, en Omán, y desde ahí las tomó el buque que estaba contratado originalmente. "Justo ahora las están bajando en su lugar, en Punta Colorada".

El clima sumó lo suyo. "Ustedes habrán escuchado de El Niño. Nosotros estamos en el medio de la meseta patagónica, y hoy se parece más a la pampa que a la meseta, porque está lloviendo tres o cuatro días por semana", dijo. Aun así, con barcos adicionales contratados, la obra llega a fin de año. "La industria nos está necesitando para el principio del año que viene".

La velocidad es parte del argumento. "Empezamos a mover máquinas en enero de 2025 y esperamos en enero de 2027 estar funcionando", resumió Chaab. Dos años entre el inicio de obra y la puesta en marcha de un oleoducto de exportación, coordinados con una sociedad cuyos dueños son, en sus palabras, "casi todos los productores de la cuenca".

"Cuando firmamos el contrato, íbamos a hacer un ducto de 390.000 barriles. No habíamos llegado a los tres meses de construcción y ya nos fuimos a 550.000. Y todavía no arrancamos y ya estamos hablando de 750.000", dijo. “Vamos a estar llenos antes de haber empezado”, dijo Chaab

De 390.000 a 750.000 sin haber arrancado

El dato que mejor explica la presión sobre VMOS lo dio Chaab en el cierre del panel, cuando contó la historia del proyecto. 

Los 180.000 barriles del arranque, explicó, son "más o menos lo que la cuenca crece por año. O sea que en tres años vamos a estar llenos otra vez". Por eso el proyecto ya se diseñó pensando en el escalón siguiente. "Toda la obra marina está pensada para llegar a 750.000 barriles", dijo Chaab. Para alcanzarlos, Chaab enumeró tres obras: más tanques, una estación de bombeo adicional en la provincia de Río Negro y un debottlenecking en la alimentación marina.

Esa es la escala que maneja la operación. La discusión de fondo ya va más lejos: como Shale24 informó ayer, en la AOG Patagonia Horacio Marín contó que VMOS estudia cómo llevar el oleoducto a un millón de barriles diarios "lo más rápido posible", porque YPF y las demás operadoras están pidiendo más capacidad. Los 750.000 que describió Chaab son el techo para el que ya está preparada la obra marina; el millón es el escalón que se estudia encima de ese.

Chaab completó la cuenta para toda la cuenca. Partió del número que había dado en el mismo panel Ricardo Hösel, CEO de Oldelval: con VMOS y Duplicar Norte terminados, la Cuenca Neuquina tendrá más de 1,4 millones de barriles diarios de capacidad de evacuación. Ese techo, dijo Chaab, "puede llegar a 1,6 millones con lo que podríamos llamar ampliaciones marginales". Más allá de eso, "va a haber que tirar más caños".

Una terminal hecha para exportar

La otra definición de Chaab fue sobre el destino del crudo. "Nuestra terminal va a estar destinada a la exportación: las refinerías argentinas se van a seguir alimentando por Oldelval", explicó. Eso define el tamaño de todo lo que se construye en Punta Colorada.

La playa de tanques tiene seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno, unos 750.000 barriles por tanque, los más grandes de la Argentina, según Chaab. Los buques se amarran a las dos monoboyas, alimentadas por un ducto marino de 38 pulgadas desde una estación de bombeo ubicada a 7 kilómetros de la costa y a 15 kilómetros de las boyas. El caudal de carga es de 8.000 metros cúbicos por hora.

"Está todo pensado para llenar grandes buques", dijo. "Los más chicos que esperamos son los Suezmax, que son los más grandes que puede recibir Otamérica". La terminal de Puerto Rosales, hoy la salida principal del crudo de Vaca Muerta, opera con Suezmax y Aframax. VMOS apunta un escalón más arriba: "La lógica es ir a los VLCC", los superpetroleros que cargan unos 2 millones de barriles. La razón es comercial. "Cuando dupliquemos la producción, seguramente vamos a tener que buscar mercados más lejos de los tradicionales, donde el VLCC sí se hace competitivo".

El primer arranque también depende de lo que pase aguas arriba de Allen. En la etapa inicial, VMOS se abastecerá del Oleoducto Vaca Muerta Centro, el ducto de YPF que trae el crudo desde Loma Campana. "Nuestro proyecto nace en Allen y termina en Punta Colorada", resumió Chaab. "Somos una empresa rionegrina".

Antes de pensar en el millón, la compañía tiene por delante un trimestre más concreto. "Ahora el foco está en arrancar", dijo Chaab.