Por qué se fue Daniel González y no tendrá sucesor: la versión de su entorno, el cargo que absorbe el ministro Luis Caputo y el RIGI de u$s139.000 M

Cerca del funcionario hablan de un ciclo cumplido, sin desgaste ni presiones. El cargo que se creó en 2024 para ordenar el área no se cubre y Tettamanti y Lucero reportarán al ministro. Qué agenda queda abierta

por Julián Guarino julian.guarino@shale24.com

Daniel González

La renuncia de Daniel González a la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería admite dos lecturas. La primera es la de un funcionario que cierra un ciclo después de algo más de dos años de gestión. La segunda es la que importa: no habrá secretario coordinador sucesor. La secretaria de Energía, María Tettamanti, y el secretario de Minería, Luis Lucero, pasan a reportarle directamente al ministro de Economía, Luis Caputo.

No es un detalle de organigrama. El cargo nació con el Decreto 585/2024, en julio de 2024, como un escalón intermedio pensado para un momento puntual. La Secretaría de Energía no terminaba de arrancar bajo Eduardo Rodríguez Chirillo, el RIGI estaba recién reglamentado y hacía falta alguien con oficio en el sector entre el ministro y las dos secretarías. Que ese escalón desaparezca sin reemplazo indica que, para Economía, la urgencia que la justificó quedó atrás.

Ciclo cumplido a mitad de camino

En el entorno de González la salida se explica como un ciclo cumplido. Según esa versión, su llegada siempre estuvo atada a un objetivo, ordenar el área, y no a un plazo de permanencia. El momento de irse se habría acordado con Caputo. Cerca del funcionario sostienen además que la gestión rindió más de lo previsto y que eso le permite retirarse sin conflictos abiertos.

Esas mismas fuentes descartan las explicaciones que suelen acompañar este tipo de renuncias: desgaste con algún funcionario en particular o presiones para arbitrar entre áreas. Hablan de una gestión con amplio margen de autonomía y diferencias de criterio que no pasaron a mayores. Reconocen, eso sí, que los equipos fueron cortos durante buena parte del recorrido, aunque aseguran que en el frente del RIGI esa limitación quedó resuelta.

Es el relato de quien se va, y tiene lógica interna. Pero el dato que más dice sobre esta salida no viene de su entorno sino de la decisión del ministro: el cargo no se cubre. Si la coordinación hubiera sido una pieza estructural, Economía estaría buscando reemplazo. Que no lo haga sugiere que la función se pensó como transitoria desde el principio, o que Caputo prefiere tener las dos secretarías bajo su mando directo.

En el entorno de González la salida se explica como un ciclo cumplido

Los números que deja el trayecto

El argumento de la misión cumplida se apoya en un sector que hoy muestra otros indicadores. Cuando González asumió, el récord de producción de petróleo de 1998 seguía en pie. Se superó recién en octubre de 2025, y en septiembre de 2026 la producción llegó a 973.700 barriles diarios, un 15,5% más que un año antes, según la Secretaría de Energía. Vaca Muerta aportó el 71,7% de ese crudo.

La balanza comercial acompañó. Entre enero y septiembre, combustibles y energía acumularon un superávit de u$s 9.427 millones, según el INDEC. Ese saldo explica cerca del 44% del superávit comercial total del período y ya supera el récord de u$s 7.815 millones de todo 2025, el más alto de la serie histórica.

El RIGI, la herramienta que pasó por su escritorio, suma 23 proyectos con resolución publicada por cerca de u$s 50.000 millones, con la minería al frente en cantidad de iniciativas. Ningún funcionario se lleva solo el mérito de una curva de producción que depende de decisiones empresarias tomadas años atrás. Pero el régimen que ordenó la llegada de esas inversiones tuvo un responsable con nombre y apellido, y ese responsable ya no estará.

Las Resoluciones 814/2024 y 828/2024 del Ministerio de Economía crearon el Comité Evaluador de Proyectos RIGI y dispusieron que la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería actúe como Unidad de Coordinación del régimen. Su titular, además, integra el Comité que recomienda aprobar o rechazar cada adhesión.

Por esa oficina pasaban los inversores con proyectos bajo el brazo. Hoy tiene en evaluación 22 proyectos por u$s 139.615 millones, según el relevamiento que publicamos al conocerse la renuncia de González al frente de la Unidad de Coordinación del RIGI. El equipo técnico sigue en funciones. Lo que falta definir es la firma: sin titular en esa Secretaría, Economía tendrá que precisar quién conduce la Unidad y quién ocupa ese lugar en el Comité. Es la primera señal que habrá que buscar en el Boletín Oficial.

El sucesor natural del régimen es el Súper RIGI, del que González fue coautor. El proyecto obtuvo media sanción en Diputados el 24 de junio, con 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones

El momento tampoco es neutro. La ventana de adhesión al RIGI cierra el 8 de julio de 2027 y el oficialismo ya anticipó que no se renovará. Eso significa que en los próximos nueve meses se concentrará el último tramo de presentaciones, justo cuando la estructura que las procesa pierde a su conductor.

El sucesor natural del régimen es el Súper RIGI, del que González fue coautor. El proyecto obtuvo media sanción en Diputados el 24 de junio, con 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, y abre un carril para refinar cobre y fabricar baterías. Desde entonces no logró dictamen en el Senado. Cualquier cambio que introduzca la Cámara alta lo obliga a volver a Diputados, y las sesiones ordinarias terminan el 30 de noviembre.

Esa negociación queda ahora sin el funcionario que conocía el texto desde su diseño. A eso se suman el cronograma de salida del Plan Gas, con retiro voluntario desde 2027, y la reforma del régimen de Zona Fría. Las tres discusiones mezclan energía con cuentas fiscales y votos en el Congreso: terreno donde el ministro ya juega en persona.

Menos intermediarios, más carga para el ministro

Achicar la estructura tiene una ventaja evidente: las decisiones llegan más rápido a quien las toma. Tettamanti, además, no es una recién llegada. Asumió en 2024 con el aval de González y había sido una de sus personas de consulta. Lucero conduce Minería desde el inicio de la gestión y conoce la cartera de proyectos que hoy dominan el RIGI.

El riesgo está del otro lado. Durante dos años, el sector tuvo un interlocutor de tiempo completo, con pasado en YPF y en la banca de inversión, que hablaba el idioma de los inversores. Desde ahora, energía y minería compiten por la agenda de un ministro que también administra el programa macroeconómico, la deuda y la relación con el Congreso.