Grandes Inversiones en Nuevas Industrias

Con media sanción, el Súper RIGI abre un carril para refinar y laminar cobre y fabricar baterías, y congela las regalías provinciales por 30 años

El régimen que sucede al RIGI excluye la extracción y la preexistencia: reserva sus beneficios para el eslabón industrial que el país todavía no tiene. Piso de u$s 1.000 millones, Ganancias al 15%, estabilidad por tres décadas y el compromiso de las jurisdicciones de no crear ni subir regalías ni cánones.

Matías Astore
por Matías Astore 25 Junio de 2026
25 Junio de 2026
La Argentina está desarrollando una de las mayores carteras de concentrado de cobre del mundo, pero todavía no tiene una sola fundición ni refinería
La Argentina está desarrollando una de las mayores carteras de concentrado de cobre del mundo, pero todavía no tiene una sola fundición ni refinería

La Cámara de Diputados le dio media sanción al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, el esquema que el mercado bautizó Súper RIGI, y lo giró al Senado. Para la cartera de cobre, litio y gas que ya se mueve bajo el RIGI vigente, lo relevante está en una definición técnica del articulado: el nuevo régimen se reserva el eslabón industrial que la Argentina todavía no produce y deja afuera, por diseño, lo que ya está en marcha.

Extracción afuera, industrialización adentro

El texto enviado por el Poder Ejecutivo (Mensaje 181/2026) define las "nuevas actividades económicas" y excluye de manera expresa la ampliación, modernización o reutilización de instalaciones preexistentes. Más todavía: ningún Vehículo de Proyecto Único (VPU) que haya presentado adhesión al RIGI, ni un proyecto de objeto similar a uno ya presentado, puede adherir al Súper RIGI. El propio mensaje lo describe como un régimen autónomo y complementario.

La cartera energética y minera vigente queda, entonces, donde está: Argentina LNG, el oleoducto de Vaca Muerta y los megaproyectos extractivos de cobre y litio siguen bajo el RIGI. El Súper RIGI abre un carril separado para lo que viene después: refinar y laminar cobre, transformar el litio en producto grado batería y celdas, GNL onshore e hidrógeno. El “downstream” minero.

En la producción de cobre, la cal cumple un rol técnico transversal que impacta en la eficiencia del proceso.
En la producción de cobre, la cal cumple un rol técnico transversal que impacta en la eficiencia del proceso.

El cobre sin fundición: de concentrado a cátodo y laminado

La Argentina está desarrollando una de las mayores carteras de concentrado de cobre del mundo, con Vicuña (BHP y Lundin Mining, con Josemaría y Filo del Sol), El Pachón (Glencore), Los Azules y Taca Taca, pero no tiene una sola fundición ni refinería de cobre en operación. La Alumbrera, que producía concentrado, cerró en 2018. El concentrado de los proyectos en desarrollo se camionará a puertos de Chile para embarcarse a fundiciones, en su mayoría de China. Según Reuters, San Juan reúne el 80% del potencial cuprífero del país, con unos u$s 32.000 millones repartidos en cuatro proyectos.

Wood Mackenzie estima que China concentra el 97% de la capacidad mundial de fundido y refinado de cobre, y que replicar esa capacidad afuera demandaría del orden de u$s 85.000 millones; una fundición primaria típica cuesta entre u$s 3.000 y u$s 5.000 millones. Esa escala entra cómoda en el piso del Súper RIGI. El contexto acompaña: los cargos de tratamiento y refinación (TC/RC) del concentrado se desplomaron a mínimos históricos cercanos a cero, indicio de que el cuello mundial está en la fundición y no en la mina. Una refinería o una planta de laminado en origen, con cátodo electrolítico, alambrón y semielaborados, es el tipo de activo nuevo que el régimen busca radicar. Filo del Sol, de hecho, ya contempla producir cátodo además de concentrado.

Del carbonato de litio a la celda

El litio cuenta una historia paralela. El país es uno de los cinco mayores productores mundiales de carbonato de litio, con Fénix, Olaroz y Cauchari-Olaroz en operación. El valor agregado está aguas abajo: el hidróxido de litio grado batería, el material activo de cátodo y la celda. El viraje global hacia cátodos altos en níquel (NMC 811, NCA) tracciona demanda estructural de hidróxido por sobre el carbonato, y el grado batería paga un premio del 15% al 20% sobre el técnico. POSCO ya integra su operación de Sal de Oro a su cadena de baterías. Una planta integrada de cátodos y celdas ronda, según releva Shale24, los u$s 400 a 600 millones; para alcanzar el piso de u$s 1.000 millones, un inversor necesitaría integrar verticalmente refinación y manufactura, o consorciarse con un comprador de gran escala. El régimen suma un incentivo afín: las inversiones en investigación y desarrollo se computan al doble de su valor para alcanzar el monto mínimo, con tope del 20%.

El carbonato de litio de EXAR está destinado a abastecer –entre otros productos– las baterías que se emplearán en la próxima generación de vehículos.
El carbonato de litio está destinado a abastecer –entre otros productos– las baterías que se emplearán en la próxima generación de vehículos.

Las provincias, comprometidas a no mover regalías

El segundo cambio relevante llegó sobre la adhesión provincial. El dictamen ajustó el inciso D del artículo 113: las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios que adhieran no podrán crear nuevas regalías ni nuevos cánones administrativos, ni aumentar los vigentes, para los proyectos del régimen. Se agrega a los compromisos ya previstos de Ingresos Brutos por debajo del 0,5% y eliminación de Sellos. Para un proyecto de refinación de cobre o de baterías que necesita tres décadas para repagar el capital, esa quietud fiscal de las jurisdicciones se traduce en previsibilidad: la ecuación con la que el inversor entra no se moverá por decisión provincial. El texto refuerza el punto con una cláusula de supremacía que declara nula toda norma local que limite los beneficios.

El relevo del RIGI

La media sanción encadena los dos regímenes en una sucesión. El RIGI cierra su ventana de adhesión el 8 de julio de 2027 (Decreto 105/2026) y, según anticipó el oficialismo en el recinto, no se renovará. El Súper RIGI toma la posta para las actividades nuevas, con un plazo de adhesión de cinco años desde su reglamentación, prorrogable por uno. Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería y coautor del diseño, lo viene planteando como continuidad y evolución: el RIGI movió la inversión que ya existía; el Súper RIGI apunta a la que todavía no.

Resta el eslabón que el articulado no resuelve y del que depende todo lo demás: la energía. Una refinería de cobre o una fábrica de celdas a escala demanda potencia firme e ininterrumpible, y el régimen es fiscal y cambiario, sin obligaciones sobre el sistema de transporte. El despliegue efectivo de estos proyectos dependerá de que la expansión eléctrica acompañe el ritmo que el incentivo habilita. El carril, por primera vez, quedó abierto con texto votado.

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