El sector energético argentino consolida su posición como uno de los pilares de la balanza comercial, pese a las presiones derivadas de la caída de los precios internacionales y las variaciones interanuales registradas al inicio del año.
Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el intercambio comercial en combustibles y energía correspondiente a enero de 2026 arrojó un superávit de u$s 618 millones, producto de exportaciones por u$s 781 millones —que representaron el 11,1% del total exportado— e importaciones por u$s 163 millones.
El resultado implica una contracción del 14,1% en las exportaciones respecto al mismo mes del año anterior, explicada principalmente por una baja del 13,2% en los precios y un leve retroceso del 1% en las cantidades exportadas. En paralelo, las importaciones del rubro cayeron un 21% interanual, lo que evidencia una menor dependencia de compras externas y un avance en la autosuficiencia energética impulsada por la producción local.
El desempeño de enero se inscribe en un contexto anual favorable. Durante 2025, la balanza energética acumuló un superávit récord de u$s 7.815 millones —el más alto de la serie histórica—, sustentado en exportaciones por USD 11.086 millones (un incremento del 12,8% interanual) e importaciones por USD 3.271 millones (una caída del 18%).
Vaca Muerta y la producción no convencional como motor del superávit
Este resultado se explica, en gran medida, por el fuerte impulso de la producción no convencional en Vaca Muerta, que permitió compensar la baja de los precios internacionales del crudo y elevar los volúmenes exportados. De este modo, el sector energético aportó casi el 70% del superávit comercial total del país en 2025, que cerró en u$s 11.286 millones.
En el desglose de enero de 2026, el rubro de combustibles y energía mostró resiliencia, aunque con señales de presión externa. Las exportaciones se concentraron en aceites crudos de petróleo, pese a una caída del 24,7% en valor. Por el lado importador, se registraron retrocesos pronunciados en gasóleo y gasolinas, con bajas del 75,2% y 49,6% respectivamente, reforzando la tendencia hacia una mayor independencia energética.
El superávit del capítulo 27 del nomenclador (combustibles minerales y derivados) se estimó en torno a u$s 505 millones, con una variación interanual negativa en línea con la del rubro general.
Este desempeño se enmarca en un intercambio comercial general positivo para Argentina en enero de 2026. El superávit comercial total alcanzó los u$s 1.987 millones —el vigésimo sexto mes consecutivo en terreno positivo—, con exportaciones por USD 7.057 millones (crecimiento del 19,3%, impulsado por un alza del 18,5% en volúmenes) e importaciones por u$s 5.070 millones (baja del 11,9%).
Los rubros de productos primarios (+35,4%), manufacturas de origen agropecuario (+10,1%) y manufacturas industriales (+37%) compensaron la contracción observada en energía, destacando la creciente diversificación de la matriz exportadora.
