La monoboya de la terminal de Punta Colorada está cargada a bordo y el buque que la transporta se encuentra atravesando el estrecho de Ormuz. El cruce todavía no terminó.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, describió ese estado el martes en la conferencia con inversores de la petrolera, al responder una consulta sobre los reportes de demora en la entrega del equipo, y dijo que espera novedades en el curso de la próxima semana.
La precisión importa porque define en qué punto del recorrido está la pieza que establece los tiempos de todo el calendario exportador de Vaca Muerta Oil Sur.
El equipo dejó el astillero y navega, y le queda por delante el tramo que la propia compañía viene señalando como el crítico. Marín sostuvo que el paso por el estrecho va a resultar exitoso y que el proyecto está en tiempo.
El plazo que corre lo fijó él mismo en julio, cuando ubicó en el 19 de septiembre la ventana para que las monoboyas dejaran Medio Oriente sin correr la fecha del primer cargamento. Desde este martes quedan 39 días para ese límite. En paralelo, el proyecto llegó al 80% de avance.
El punto de paso es el mismo que sostiene el precio del crudo desde hace cinco meses. El estrecho está bloqueado desde el 28 de febrero, cuando empezó la guerra en Medio Oriente, y sigue bajo control iraní. El domingo Teherán ratificó que lo mantendrá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla una serie de condiciones, entre ellas el pago de compensaciones. En paralelo, Irán y Omán acordaron las coordenadas de un corredor de navegación nuevo, un documento que está en etapa final de redacción.
La magnitud del embudo la mide la firma de inteligencia marítima Kpler: el lunes cruzaron ocho embarcaciones, contra un promedio de 120 antes del conflicto.

El plan alternativo, la monoboya adicional que no pasa por Ormuz
En junio, cuando el conflicto llevaba tres meses, Marín describió la alternativa en referencia a una monoboya identificada en la región con el mismo fabricante que produce las dos del proyecto. El martes lo describió en otro estado: la compañía compró una unidad adicional, cuyo traslado tiene definido no reabastecerse en Dubái justamente por la situación del estrecho.
Las dos monoboyas del VMOS son del tipo amarre de boya con anclaje de catenaria (CALM, por sus siglas en inglés) y se fabrican en Emiratos Árabes Unidos, de modo que su única salida al mar abierto pasa por Ormuz. Van ancladas entre 5 y 9 kilómetros de la costa de Río Negro y son las que permiten cargar buques tanque de muy gran porte (VLCC, por sus siglas en inglés) sin muelle fijo, capaces de transportar hasta dos millones de barriles por viaje. Sería el primer arribo de ese tipo de embarcación al país.
El VMOS está aprobado al amparo del régimen de incentivos para grandes inversiones, con u$s 2.900 millones de inversión comprometida según el registro oficial de la plataforma, consultado este martes. Es el cuarto proyecto de mayor porte entre los 21 que el régimen ya aprobó, detrás de la planta de licuefacción de gas natural, Vicuña y Rincón de Aranda.
El resto del sistema ya no depende de ese frente. El consorcio fondeó frente a Sierra Grande las anclas y las cadenas que fijan la posición de las dos estructuras, con seis anclas de unas 42 toneladas y seis cadenas de 400 metros. Lo que falta es la pieza que viaja.
El proyecto llegó a 80% con la terminal como último frente
El avance del 80% al cierre de julio surge del reporte del segundo trimestre que YPF presentó ante la Comisión Nacional de Valores. El 1 de julio el dato oficial disponible era 73%.
El mismo reporte fija la puesta en operación para el final del cuarto trimestre de este año y la primera exportación de crudo para comienzos de 2027, con una capacidad inicial cercana a los 180.000 barriles diarios que escala a unos 550.000 en la segunda mitad de 2027. El troncal entre Allen y Punta Colorada tiene unos 440 kilómetros y YPF participa con el 30% del proyecto.
En la misma ronda de preguntas le consultaron si la ampliación de Oldelval, que sumó unos 150.000 barriles diarios y llevó la capacidad total del sistema a unos 690.000, podía sostener la curva de producción en caso de que el VMOS se demorara. Marín respondió que la compañía va a usar toda la capacidad disponible, porque necesita abastecer a sus tres refinerías y exportar al mismo tiempo, y que el plan de exportación pasa por el VMOS.

Lo que se juega aguas abajo
La dependencia crece con el calendario. El proyecto LLL Oil, que YPF presentó en mayo al régimen de incentivos con u$s 25.000 millones de inversión estimada a 15 años, tiene previsto un plateau cercano a los 240.000 barriles diarios desde 2032 con exportación íntegra por el VMOS. Es la mayor iniciativa de exportación de crudo presentada al régimen y todavía está en evaluación.
Consultado sobre si la industria necesita adelantar las fases del VMOS previstas originalmente para 2028 en adelante, Marín condicionó la respuesta al ritmo del resto de los productores: si acompañan la velocidad de YPF, ubicó la ampliación en 2028, y si no, a partir de 2029.
El cronograma deja dos comprobaciones inmediatas: la novedad sobre el tránsito del buque que Marín anticipó para los próximos días y el cierre de obras de la cabecera de bombeo de Allen, previsto para el 31 de octubre.