Si bien impactó en la industria el momento en el que Shell se bajó del proyecto Argentina LNG 2 de YPF, lo cierto es que la compañía angloholandesa no descarta sumarse a otra iniciativa de gas natural licuado en el país. En consonancia con esa estrategia, la empresa puso en marcha en diciembre pasado una planta de procesamiento que permitirá aumentar la producción de petróleo y también la de gas.
En el mercado global del GNL, Shell es uno de los actores más importantes y reconocidos. Con la expansión de proyectos en Argentina, como el de Southern Energy o el de YPF con ENI y XRG, la operadora con yacimientos en Vaca Muerta no dejará pasar la oportunidad. Aunque, como toda multinacional, se mantiene cautelosa y actualmente tiene otras prioridades en el segmento del petróleo.
Acá entra en juego la Early Processing System (EPS), es decir un sistema de procesamiento temprano de hidrocarburos, en el bloque Bajada de Añelo que entró en actividad en diciembre de 2025. Su objetivo es procesar 20 mil barriles diarios de petróleo y 2,5 millones de metros cúbicos de gas. Está al 50% de su capacidad, pero pronto irá incrementando de los actuales 15 pozos con una campaña que sumará siete este año y cuatro más en 2027.
A medida que la campaña de perforación avance, tendrán más conocimiento del gas rico. Y esa es una clave para pensar en el regreso al GNL. Shell dejó el proyecto de GNL con YPF, según comunicó oportunamente, por una combinación de factores, entre ellos una dilación de tiempos y una escala de exportación que no convencía. Sin embargo, indicó una fuente a Shale24, “nunca se cierra la puerta a buenos negocios".
Es posible el retorno de Shell al GNL en el país
Claro que para que Shell ponga su gas en un potencial proyecto de GNL, la actual planta de Bajada de Añelo queda chica. Los 2,5 millones de metros cúbicos de gas deberían duplicarse, por lo que cualquier cambio de rumbo se resolvería con el diseño escalable, y complementaría el desarrollo del shale oil de exportación -en sintonía con otros desarrollos en Vaca Muerta como Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste-.
“Nuestra estrategia global apuesta al LNG. (En Argentina), si vemos un buen negocio y si nos cierra, lo acompañaremos. YPF es nuestro gran socio, tenemos una buena relación con ellos y vamos a seguir trabajando en lo necesario en los proyectos que tenemos y en los que surjan en el futuro”, describió la fuente de Shell a este medio.
Los proyectos de GNL que tiene Argentina tendrán su prueba de fuego a partir de 2027, con la puesta en operaciones del primero de los dos buques de Southern Energy, y que ubicaría a Vaca Muerta en el mapa de proveedores para Europa, continente que busca diversificar oferentes ante la crisis con Rusia luego del conflicto con Ucrania desde 2022.
Un diseño escalable primero para shale oil
Según pudo saber Shale24, la planta tiene como negocio fuerte el crudo volátil, entendiendo que tienen como visión la exportación por el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y que son cargadores en OTASA (con destino Chile) y en el sistema de Oldelval hacia los tanques de OTAMERICA en Puerto Rosales. No obstante, la campaña de perforación y la planta que tiene un diseño escalable también contempla el gas rico, un recurso de exportación y es adaptable al GNL.

Bajada de Añelo es un yacimiento que está en la ventana de transición entre el crudo volátil -más de 50 grados API, a la vista es casi transparente- y del gas. En el corto plazo. Shell y su socio YPF pretenden fortalecer su producción de petróleo no convencional y exportar, dado que el mercado está abastecido por todo el ecosistema de Vaca Muerta y el convencional que todavía tiene vida.
El desarrollo de Bajada de Añelo complementa las posiciones de la compañía en la ventana de petróleo (Sierras Blancas, Cruz de Lorena, Coirón Amargo Sur Oeste) con un primer paso en la transición de petróleo volátil y gas rico. Es un hito para el desarrollo del área ya que brindará capacidad de procesamiento en el bloque y permitirá continuar el desrisking monetizando los recursos del bloque.
Shell y YPF inauguraron en diciembre de 2025 el EPS en el bloque Bajada de Añelo (donde son socios 50/50). El proyecto atravesó la pandemia del 2020, el cepo cambiario y las dificultades macroeconómicas del país, aún así se terminó y el volumen de procesamiento está a la mitad para cuando concluya la campaña de perforación y consecuente conexión de esos pozos. Para ambas compañías, se trata de infraestructura fundamental en un área que combina crudo liviano y gas rico, posicionando al bloque para su desarrollo futuro.