El directorio ejecutivo de BID Invest tiene previsto tratar el martes 24 de noviembre el financiamiento para Fértil Pampa, la subsidiaria de Pampa Energía que construirá en Bahía Blanca la mayor planta de urea de la región.
Según pudo saber Shale24, la operación figura como "propuesta" en la ficha pública del organismo, que la describe como un préstamo sindicado de hasta u$s 1.800 millones.
De ese total, BID Invest aportará hasta u$s 300 millones de su propio balance. El resto, hasta u$s 1.500 millones, será una combinación de fondos movilizados por el organismo y préstamos paralelos. La financiación tendrá una madurez (vencimiento) de hasta nueve años.
La fecha cae dos días antes de la otra gran definición del sector: la decisión final de inversión de Argentina LNG, que YPF, ENI y XRG firmarán el jueves 26 de noviembre.
Un paquete u$s 300 millones más grande, el IFC y el RIGI
Según pudo reconstruir Shale24, BID Invest publicó la operación el 26 de marzo con otro tamaño. La versión original de la ficha hablaba de un préstamo sindicado de hasta u$s 1.500 millones: los mismos u$s 300 millones de BID Invest y hasta u$s 1.200 millones entre fondos movilizados y préstamos paralelos.
Toda la diferencia está en el tramo de fondos movilizados y préstamos paralelos. La porción que BID Invest pone de su balance no cambió.
Con el nuevo tamaño, el paquete equivale a dos tercios de los u$s 2.700 millones de inversión que el directorio de Pampa aprobó el 17 de julio. En esa misma reunión, la compañía aprobó garantías de casa matriz a favor de las contratistas para asegurar las obligaciones de pago de Fértil Pampa.
BID Invest no es el único multilateral en la operación. La Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo del Banco Mundial para el sector privado, tramita su propio financiamiento para Fértil Pampa.
Según la información a la que accedió Shale24 en el BID, la operación consiste en un paquete A/B de hasta u$s 750 millones. De ese total, hasta u$s 300 millones serán por cuenta propia de la IFC y hasta u$s 450 millones se movilizarán como préstamos B o paralelos entre bancos comerciales y otras instituciones financieras de desarrollo. La operación figura pendiente de aprobación.
Entre los dos organismos, el balance propio en juego llega a u$s 600 millones.
En julio, la decisión final de inversión quedó atada a una condición. Pampa había informado que la adhesión al RIGI era esencial para el proyecto y que, sin ella, la compañía podía ejercer ciertos derechos bajo el contrato de obra.
La Resolución 1468/2026 del Ministerio de Economía, firmada el 3 de septiembre aprobó la adhesión de Fértil Pampa al régimen como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, en el subsector petroquímica y fertilizantes.
La resolución consigna además que el contrato de ingeniería, procura, construcción y puesta en marcha, llave en mano y a suma global, se firmó el 17 de julio. La oferta del consorcio adjudicado fue la única válida de la licitación internacional.
Cómo es la planta
El complejo ocupará 80 hectáreas dentro del complejo portuario de Ingeniero White, junto a los activos de generación eléctrica que Pampa ya tiene en el puerto.
El corazón es una unidad de amoníaco y dióxido de carbono con capacidad para 3.450 toneladas diarias de amoníaco y 4.400 toneladas diarias de CO2, según la revisión de la IFC. Esa unidad alimentará dos trenes de urea en paralelo, cada uno con su propia granulación, con una producción combinada de 6.000 toneladas diarias de urea granulada, equivalentes a 2,1 millones de toneladas anuales. El CO2 que sale de la producción de amoníaco no se libera: se recupera y se usa como materia prima de la urea.
El almacenamiento incluye un tanque de amoníaco de 20.000 toneladas y un silo de urea de 200.000 toneladas. La tecnología la proveen Stamicarbon, la licenciataria del grupo Maire, y KBR.
La planta demandará 135.000 metros cúbicos normales por hora de gas natural, equivalentes a 3,24 millones de metros cúbicos diarios de Vaca Muerta, cerca del 2% de la producción nacional. El gas y la electricidad explican alrededor del 70% de los costos de producción y los proveerá principalmente Pampa. Para la conexión eléctrica, la estrategia ambiental y social que BID Invest publicó en marzo prevé una nueva estación transformadora y el enlace con el Sistema Argentino de Interconexión.
El agua saldrá del estuario a través de la toma que ya usa la Central Térmica Piedra Buena, sin construir una nueva ni ampliar el volumen de extracción autorizado, y se tratará en una planta de desalinización. Para la logística, el proyecto suma un viaducto de 230 metros sobre el estuario que conectará la planta con el muelle Comandante Luis Piedrabuena.
La obra está a cargo del consorcio Tecnimont-SACDE, con Tecnimont en la ingeniería y las compras y SACDE en la construcción. Tiene un plazo de 41 meses y la producción está prevista hacia fines de 2029. En el pico de obra demandará 3.500 puestos directos, y en operación la planta empleará a unas 300 personas de forma permanente. Es una de las dos obras por más de u$s 5.200 millones que el grupo Maire tiene en la Argentina.
A dónde va la urea
El estudio de impacto ambiental reparte el destino de 2 millones de toneladas anuales. 1,2 millones se exportarán por vía marítima a Brasil y otros mercados, 500.000 irán por barco a Rosario y 300.000 abastecerán el mercado interno por camión, con unos 100 camiones diarios.
Brasil, el principal mercado externo, importa entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año. La referencia local es Profertil, en el mismo puerto, con una capacidad nominal de 1,32 millones de toneladas anuales de urea granulada: Fértil Pampa la superaría en cerca del 60%.
Los dos organismos clasificaron el proyecto en categoría A, la reservada para operaciones con riesgos ambientales y sociales potencialmente significativos. La revisión de la IFC detectó que las emisiones de amoníaco de las unidades de granulación superarían la guía del Banco Mundial para plantas de fertilizantes nitrogenados. También encontró que el diseño original de la descarga de efluentes en el estuario podía aumentar la salinidad.
El plan de acción acordado obliga a la empresa a reforzar el control de emisiones, cerrar el diseño final de la descarga y completar un análisis cuantitativo de riesgos por el manejo de amoníaco antes de definir el diseño final. El barrio más cercano está a unos 600 metros del predio.