Game changer: Trump firma una nuevo "perdón" para el petróleo ruso varado y por primera vez declara como objetivo principal "el acopio chino"

El Secretario del Tesoro de Estados Unidos anunció una nueva ventana de 30 días para que las "naciones más vulnerables" carguen los barriles de Rusia atrapados en alta mar, tres días después de que caducara la licencia anterior. La justificación cambió respecto a marzo y abril: por primera vez incorpora la limitación de la capacidad de acopio de China como objetivo declarado, en un mercado donde la flota fantasma ya mueve más de la mitad del crudo de Rusia exportable

Por Redacción - Oil&Gas

Cualquier herramienta de contención de precios que la administración Trump pueda activar pasa ahora por la mesa del Departamento del Tesoro

A las 12:29 PM hora de Washington de este lunes, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció vía su cuenta verificada en X que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) emitirá una licencia general temporal de 30 días para que "las naciones más vulnerables" puedan acceder al crudo de Rusia atrapado en alta mar.

Es la tercera reinstauración del esquema en 67 días. Y la primera que incluye, como justificación explícita y por escrito, la limitación de la capacidad de China para acumular barriles con descuento.

La licencia opera como un "wind-down": autoriza la entrega y venta de crudo y derivados de origen ruso cargados en buques antes de una fecha de corte específica, que la nueva resolución de OFAC fijará junto con su número de licencia (el antecedente directo fue la GL 134B, vigente desde el 17 de abril). El instrumento no modifica el régimen subyacente de sanciones contra Rosneft y Lukoil que la administración Donald Trump impuso el 22 de octubre de 2025. Sólo despeja el riesgo legal para los compradores que recojan barriles ya en tránsito.

El anuncio llegó después de 60 horas sin cobertura legal activa

La GL 134B el último viernes y, durante el fin de semana, el registro público de OFAC no incorporó reemplazo. La promesa que Bessent había hecho el 16 de abril desde la Casa Blanca, "no vamos a renovar la licencia general sobre el crudo de Rusia ni la licencia general sobre el crudo de Irán", quedó sin efecto por tercera vez consecutiva.

 

Por qué Bessent vuelve a desdecirse

El telón de fondo es conocido. 

El Petróleo Brent osciló este lunes entre u$s 102 y u$s 111 dentro de la sesión y el WTI cerró cerca de u$s 106, con el bloqueo naval de Estados Unidos a los puertos de Irán ya en su tercer mes. 

La Agencia Internacional de Energía describió en mayo la disrupción como la mayor de la historia del mercado petrolero: pérdidas acumuladas de 12,8 millones de barriles por día desde el 28 de febrero, fecha de inicio de la guerra. La OPEP+ acordó el 3 de mayo, en su primera reunión sin los Emiratos Árabes Unidos, un incremento de apenas 188.000 barriles por día. Fue insuficiente.

Cualquier herramienta de contención de precios que la administración Trump pueda activar pasa ahora por la mesa del Departamento del Tesoro. 

El dato es este: el stock de crudo de Rusia varado en alta mar al 12 de marzo se estimaba en aproximadamente 124 millones de barriles, distribuidos en unas 30 ubicaciones globales. 

Es una palanca disponible y de costo político relativamente bajo para Washington: el petróleo ya está en el agua y los barriles no agregan capacidad nueva al mercado, sólo destraban lo que estaba inmovilizado.

"La caja de herramientas de restricción petrolera de la Casa Blanca está vacía", escribió el columnista Javier Blas, semanas antes de que Bessent reincidiera por primera vez. 

El propio Bessent había descrito la versión original del esquema, el 13 de marzo, como una medida "estrechamente acotada y de corto plazo". La fórmula desapareció del texto de hoy. En su reemplazo entró la mención a China, ausente en marzo y en abril.

Qué cambia para Moscú y Beijing

Para Rusia, la licencia descomprime el pasivo flotante. 

La flota fantasma transportó el 56% de las exportaciones marítimas de crudo de Rusia en febrero y el 48% en marzo, según el monitor mensual del Centre for Research on Energy and Clean Air. Otro 44% lo movieron buques bajo bandera del G7+. La capacidad ociosa de venta sobre lo varado en alta mar se traduce en presión bajista por costos de demora de los buques, por seguros, por congestión de almacenamiento flotante. La GL transforma ese activo inmovilizado en flujo monetizable, vía refinerías de India, Turquía, el sur de Asia y África subsahariana.

Para Beijing, el cálculo se invierte. China importó más del 20% de su crudo total desde fuentes sancionadas en el primer bimestre de 2026 y comprimió el costo de origen ruso a un descuento de u$s 8 a u$s 9 por barril por debajo del Brent para el ESPO blend y de u$s 9 a u$s 11 por barril para el Urals, los spreads más amplios en años. El reporte del House Select Committee on China publicado en abril cuantificó que el crudo sancionado representó una quinta parte del total importado por la República Popular. El esquema de la GL recanaliza barriles que de otro modo terminaban en almacenamiento estratégico chino hacia compradores que pagan más cerca del precio de mercado.

La paradoja es estructural. OFAC ha sancionado hasta hoy aproximadamente un tercio del “shadow fleet”, mientras que la Unión Europea pasó la barrera de los 600 buques designados en diciembre de 2025

La diferencia explica por qué las refinerías de India no tocan cargas de buques bajo sanción estadounidense pero sí compran fluidamente en los que sólo están bajo restricciones europeas. Cada nueva GL para crudo ya cargado funciona como puerta de salida para una porción de la flota fantasma sin alterar el régimen general. 

"Aproximadamente el 27% de las exportaciones de crudo de Rusia se mueve hoy por canales de la flota fantasma y por redes de servicios no occidentales, lo que permite que muchos barriles operen a precios más cercanos al mercado pese al techo de precio del G7", consignó Kpler en su análisis de enero sobre el ecosistema de cumplimiento marítimo. Ese porcentaje creció en febrero y marzo.