La volatilidad que exhibió el mercado petrolero durante el reciente conflicto en Medio Oriente volvió a poner de manifiesto la influencia que ejercen los riesgos geopolíticos sobre la cotización internacional del crudo.
El fuerte salto del Brent ante la posibilidad de interrupciones en el suministro regional y su posterior retroceso, tras el acercamiento entre Estados Unidos e Irán, reflejaron un mercado altamente sensible a los acontecimientos políticos, aunque sin alterar de manera permanente sus fundamentos.
En este contexto, Gustavo Araujo, Head of Research de CRITERIA, analizó para Shale 24 el impacto de la coyuntura internacional sobre el sector energético argentino, el alcance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), los desafíos que enfrenta Vaca Muerta para consolidarse como un polo exportador de escala global y las oportunidades que se abren para Argentina en el creciente mercado internacional de gas natural licuado (GNL).
Mercado del Brent
¿La reciente volatilidad del Brent responde a un cambio estructural en el mercado petrolero o se trata de una reacción coyuntural a las tensiones geopolíticas?
En referencia al comportamiento del Brent, Araujo sostuvo: “La fuerte reacción del Brent durante el conflicto en Medio Oriente demostró que el mercado sigue incorporando una prima de riesgo geopolítico muy elevada cuando existe la posibilidad de interrupciones en el suministro desde esa región”.
“La posterior caída de más de USD 30 por barril, tras conocerse el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, también dejó en evidencia que gran parte de ese movimiento respondía a un riesgo contingente y no a un cambio estructural en los fundamentos del mercado. El acuerdo contempla, entre otros puntos, la normalización gradual de las exportaciones iraníes de petróleo y la reapertura plena de las rutas marítimas de la región”, explicó.
A partir de ese escenario, el especialista consideró que el mercado atraviesa una etapa de transición más que un cambio de régimen permanente. “Durante algunos meses todavía deberá absorber la recomposición de inventarios estratégicos, la normalización del comercio marítimo y el regreso gradual del crudo iraní. Una vez completado ese proceso, es razonable esperar un Brent nuevamente dominado por variables tradicionales —oferta, demanda, crecimiento global y decisiones de la OPEP+— más que por factores bélicos”, afirmó el Head of Research de CRITERIA
RIGI: las claves
¿El RIGI alcanzó para modificar las expectativas de inversión o todavía son necesarias señales adicionales de estabilidad macroeconómica y regulatoria?
Respecto del impacto del RIGI sobre las decisiones de inversión, Araujo señaló: “El RIGI ya produjo un cambio importante en las expectativas del sector energético. Más que un incentivo tributario aislado, funciona como un mecanismo que mejora la previsibilidad de proyectos cuya vida útil supera ampliamente los veinte años. Eso resulta especialmente valioso para inversiones intensivas en capital como oleoductos, gasoductos, plantas de procesamiento o proyectos de GNL”.
El economista reconoció que la estabilidad macroeconómica y regulatoria sigue siendo un factor relevante para cualquier economía, aunque relativizó su peso actual en el desarrollo energético argentino.
“Naturalmente, un proceso sostenido de estabilidad macroeconómica y regulatoria siempre mejora el atractivo de cualquier país. Sin embargo, hoy no vemos que ese sea el principal cuello de botella para el desarrollo energético argentino. De hecho, la cantidad de proyectos presentados bajo el régimen muestra que los principales operadores internacionales ya comenzaron a tomar decisiones de inversión. En otras palabras, el boom energético argentino ya no depende únicamente de expectativas: comenzó a traducirse en proyectos concretos que ahora deberán ejecutarse”, destacó.
Vaca Muerta
¿Qué necesita Vaca Muerta para dar el salto definitivo y consolidarse como un hub exportador de alcance global?
Para Gustavo Araujo, la principal condición pasa por completar la infraestructura que permitirá transformar el crecimiento de la producción en mayores exportaciones.
“Argentina ya demostró que posee recursos de clase mundial, productividad comparable con las principales cuencas shale y operadores con capacidad técnica. El desafío dejó de ser geológico para convertirse en logístico”, aseguró.
En ese sentido, destacó el papel que tendrán las obras actualmente en ejecución o planificación avanzada. “Proyectos como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), las ampliaciones del sistema de transporte de gas, el proyecto Argentina LNG impulsado por YPF junto con Eni y XRG, y las iniciativas de Southern Energy con unidades flotantes de licuefacción son precisamente las obras que permitirán transformar mayores niveles de producción en mayores exportaciones”, indicó.
Además, remarcó que las condiciones para avanzar ya están dadas. “La convicción empresaria, los recursos y el financiamiento hoy están presentes. Lo que resta es atravesar los tiempos propios de ejecución de grandes obras de ingeniería, que naturalmente requieren varios años”, agregó.
Mercado de GNL
¿Tiene Argentina posibilidades reales de competir en el mercado global de GNL frente a potencias como Estados Unidos o Qatar?
Al analizar el escenario internacional del gas natural licuado, Araujo descartó una competencia directa con los principales líderes mundiales del sector.
“Argentina no va a desplazar a Estados Unidos, Qatar o Australia como los mayores exportadores mundiales de GNL. La escala de producción, la infraestructura instalada y la experiencia operativa que construyeron durante las últimas dos décadas hacen que esa comparación no sea realista”, explicó.
Sin embargo, consideró que el país sí tiene margen para posicionarse como un actor relevante dentro del mercado global.
“Donde sí tiene una oportunidad concreta es como un nuevo proveedor competitivo. Vaca Muerta cuenta con uno de los recursos de shale gas de menor costo del mundo y todavía atraviesa una etapa temprana de desarrollo. Si los proyectos de licuefacción hoy en marcha se ejecutan según lo previsto, Argentina podrá incorporarse hacia el final de la década al grupo de países exportadores estructurales de GNL”, afirmó.
Además, Araujo señaló que la demanda internacional seguirá ofreciendo oportunidades. “El mercado global de GNL continuará creciendo durante los próximos años, impulsado principalmente por Asia. En ese contexto, Argentina no necesita convertirse en el mayor exportador para tener un rol relevante. Alcanzará con ofrecer volúmenes crecientes, costos competitivos y un suministro confiable para capturar una porción del incremento esperado de la demanda mundial”, sostuvo.
Perspectivas para el Brent
Tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, ¿la volatilidad del Brent tenderá a moderarse en los próximos meses?
Consultado sobre la evolución futura del precio del petróleo, el Head of Research de CRITERIA consideró que los movimientos registrados durante la primera mitad del año estuvieron estrechamente vinculados al contexto geopolítico.
“Los fuertes movimientos observados durante la primera mitad del año son consistentes con un escenario internacional atravesado por conflictos militares y elevada incertidumbre política. En ese tipo de situaciones, el mercado suele reaccionar de manera inmediata ante cualquier riesgo potencial sobre la oferta, especialmente cuando involucra al Golfo Pérsico”, explicó.
A su juicio, si el entendimiento entre Washington y Teherán avanza según lo previsto, el mercado debería comenzar a recuperar estabilidad. “Si el memorando entre Estados Unidos e Irán logra implementarse efectivamente y las partes cumplen los compromisos asumidos, debería iniciarse un proceso gradual de reducción de la volatilidad. El retorno progresivo del petróleo iraní al mercado internacional y la normalización del tránsito marítimo reducirían buena parte de la prima de riesgo incorporada durante el conflicto”, afirmó.
Para cerrar, el ejecutivo de CRITERIA resumió el escenario que proyecta para los próximos meses: “Esperamos que el Brent vuelva a operar en rangos más consistentes con los fundamentos del mercado —oferta, demanda e inventarios— y más cercanos a los niveles que el consenso proyectaba antes del inicio de la guerra”.
Con un mercado petrolero que busca recuperar equilibrio tras meses de incertidumbre y una industria energética local que avanza con inversiones de gran escala, el desafío para Argentina pasa ahora por transformar las oportunidades en resultados concretos.
Para Gustavo Araujo, la clave ya no está en demostrar el potencial de Vaca Muerta, sino en completar la infraestructura necesaria para convertir ese potencial en exportaciones sostenidas y posicionar al país como un nuevo jugador relevante en el mapa energético global.