Katrien Hinderdael, directora y coordinadora interina de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global (PGII) del Departamento de Estado de los Estados Unidos, afirmó el jueves que Washington analiza financiamiento para proyectos de minería, energía e infraestructura en la Argentina por encima del marco de hasta u$s 7.000 millones que el EXIM anunció en septiembre, con horizonte hasta 2027.
Lo hizo durante el Seminario Internacional Litio en Sudamérica, en Jujuy. “Ya estamos hablando de más que eso en infraestructura y sectores críticos en la Argentina”, señaló la funcionaria, aunque no anunció un nuevo monto comprometido.
Hinderdael encabezó la misión conjunta del Departamento de Estado, la DFC y el EXIM, que recorrió Buenos Aires, Salta y Jujuy. En Buenos Aires, la delegación se reunió con el secretario de Transformación de Empresas Públicas, Diego Chaher, y habló sobre Belgrano Cargas y la puesta en venta de tres centrales térmicas. También hubo encuentros con el embajador estadounidense, Peter Lamelas, y con el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun.
Los proyectos bajo análisis
Según fuentes con conocimiento directo, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) tiene una veintena de proyectos en evaluación en la Argentina. Entre ellos figura un préstamo corporativo para Vista Energy Argentina y conversaciones con Pampa Energía por el proyecto de líquidos del gas natural (NGL) de TGS, destinado a procesar componentes del gas de Vaca Muerta y exportarlos desde Bahía Blanca.
Sobre Vista, la DFC prevé otorgar un préstamo para respaldar sus actividades en Vaca Muerta, que contemplaría el alquiler de equipos de perforación, la apertura de nuevos pozos y servicios de terminación. Los fondos apoyarían actividades generales de la compañía y no un desarrollo específico. Esos documentos no informan monto ni plazo ni acreditan una aprobación definitiva.

Qué puede ofrecer cada organismo
Hinderdael explicó que el EXIM busca respaldar a proveedores estadounidenses de equipamiento y tecnología, también en minería. Describió además una vía para financiar proyectos sin que una empresa de ese país les venda bienes o servicios: la Iniciativa de Resiliencia de las Cadenas de Suministro, que exige contratos de abastecimiento hacia Estados Unidos.
Como ejemplo mencionó la venta de litio a una planta de procesamiento estadounidense. La iniciativa excluye proyectos controlados por entidades chinas o que dependan de tecnología de ese origen. La DFC, en cambio, tiene mayor flexibilidad: “Puede ofrecer préstamos, participación accionaria, seguros de riesgo político e incluso algún apoyo para el desarrollo de proyectos”, detalló.
A su vez, agregó una condición: “No es necesario que participe una empresa estadounidense, pero el proyecto debe estar alineado con nuestros intereses estratégicos más amplios y con los intereses estratégicos del socio en el que estamos invirtiendo”. La funcionaria también planteó incorporar a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Defensa, que la administración de Donald Trump denomina Departamento de Guerra.
Dicha Oficina, cuenta con una capacidad de préstamos de u$s 100.000 millones para cadenas de minerales críticos, global y sin asignación para la Argentina. “Si hay proyectos estratégicos que requieren un capital significativo, podemos incorporar a esa Oficina de Capital Estratégico para invertir directamente en esos activos”, afirmó. Ofreció, además, asistencia no reembolsable para estudios de factibilidad y evaluaciones ambientales, y apoyo técnico para planificar infraestructura eléctrica y evaluar proyectos mineros.
Argentina LNG y el Corredor Andes-Atlántico
La misión se enmarca en el Corredor Andes-Atlántico, formalizado el 23 de septiembre en Nueva York por los gobiernos de Estados Unidos y la Argentina. Presentado por Washington como el primer corredor de la PGII en el hemisferio occidental, apunta a modernizar la infraestructura que conecta el potencial minero del NOA y Vaca Muerta con los puertos fluviales y atlánticos: trenes, ductos, puertos, transmisión eléctrica y redes digitales.
El caso de mayor envergadura es Argentina LNG, liderado por YPF junto con Eni y XRG, con un valor estimado por Washington en u$s 51.000 millones. El EXIM emitió un term sheet indicativo y no vinculante por hasta u$s 6.000 millones para financiar bienes y servicios estadounidenses, sujeto a la aprobación final de su directorio y a la decisión final de inversión (FID) del proyecto.
Esa cifra equivale a cerca del 86% del marco de u$s 7.000 millones, que forma parte del acuerdo U.S.-Argentina Build the Future Framework firmado por el EXIM y el Gobierno nacional.
El documento oficial del Departamento de Estado identifica además a McDermott, adjudicataria de la planta de fraccionamiento y tratamiento de gas, y a Pumpco (subsidiaria de MasTec), que junto con Bonatti y Contreras Hnos. obtuvo un contrato EPC superior a u$s 1.000 millones para el sistema de gasoductos de exportación, también sujeto a la FID.

Tasas más altas y costo del crédito
El anuncio llega con un crédito internacional más caro. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años superan el 5% y llevaron a empresas locales a postergar colocaciones de deuda en el exterior. La consultora Grit Capital advirtió en su último informe que, mientras esas tasas no cedan, la recuperación de los bonos argentinos podría verse limitada incluso ante noticias positivas, y señaló a la DFC como una vía para movilizar inversiones de gran escala y largo plazo.
Hasta ahora, el único monto concreto es el term sheet no vinculante del EXIM por hasta u$s 6.000 millones para Argentina LNG; para el resto de los proyectos no se informaron montos ni aprobaciones definitivas.