En un movimiento estratégico que podría redefinir el panorama del gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), MetroGAS convocó a una asamblea general extraordinaria para el próximo 11 de diciembre. El foco principal: aprobar los lineamientos para firmar un Acuerdo de Prórroga de su Licencia de concesión, que extendería por 20 años su operación hasta diciembre de 2047.
Este paso, supervisado por el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), no solo garantiza la continuidad del servicio a 2,5 millones de usuarios, sino que también desbloquea la esperada desinversión de YPF, dueña del 70% de las acciones.
La convocatoria llega en un momento de "limpieza financiera" para la distribuidora. Recientemente, MetroGAS refinanció deudas pendientes por $88.770 millones mediante un préstamo sindicado con Banco Galicia e ICBC, a una tasa TAMAR +8,5% y con pagos trimestrales hasta noviembre de 2027. Este financiamiento permitió cancelar por completo obligaciones con ICBC y Banco Macro –derivadas de un crédito original de u$s 250 millones de 2018, pesificado en 2020– y abonar parcialmente deudas comerciales con YPF y ENARSA (Energía Argentina). El monto representa menos de la mitad del EBITDA de 2024 (u$s 182 millones), alineando pasivos en pesos con ingresos tarifarios y reduciendo riesgos en un contexto de volatilidad económica.
La prórroga: un puente hacia la estabilidad y la inversión
La licencia actual de MetroGAS, otorgada en 1992 bajo la Ley 24.076 de Gas Natural, vence el 28 de diciembre de 2028. Sin extensión, la empresa enfrentaría un escenario de incertidumbre regulatoria, potencialmente derivando en una subasta o intervención estatal. La prórroga solicitada ante ENARGAS –tras una audiencia pública en mayo de 2025– propone 20 años adicionales, hasta 2047, con compromisos clave: inversiones mínimas anuales en infraestructura (modernización de redes, reducción de pérdidas no técnicas y estándares ambientales), y tarifas reguladas con un ajuste del 15% por encima de la inflación hasta 2027, vía la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT).
Este acuerdo no es un capricho: es una condición sine qua non para que YPF, controlada mayoritariamente por el Estado, pueda vender su paquete accionario. La normativa prohíbe que un productor de gas como YPF mantenga más del 51% en una distribuidora post-vencimiento, y el presidente de YPF, Horacio Marín, lo señaló como "última condición" en junio de 2025.
Precedentes recientes avalan el optimismo: en julio, ENARGAS prorrogó por 20 años la licencia de Transportadora de Gas del Sur (TGS) hasta 2047, vía Decreto 495/2025, tras un acta acuerdo firmada el 11 de julio. Similarmente, el Gobierno avanza en extensiones para otras distribuidoras como Camuzzi Gas del Sur y Naturgy NOA, con audiencias en octubre.
En la asamblea, los accionistas –que incluyen a Integra Capital (9%, de José Luis Manzano), ANSES e inversores bursátiles– designarán suscriptores del acta y votarán los lineamientos para la firma con ENARGAS y el Ministerio de Economía. En los hechos, requiere quórum del 61% del capital y mayoría simple; con el apoyo de YPF, el "sí" es casi seguro.
De la deuda al despegue
Para los usuarios, la extensión significa suministro ininterrumpido de gas para calefacción, industria y transporte, con énfasis en eficiencia (reducción de fugas y digitalización). Las tarifas, aunque ajustadas por RQT, se mantendrán bajo control regulatorio, evitando saltos abruptos. Financieramente, fortalece el balance: la deuda neta baja, y el valor de las acciones (ME1 en BYMA) podría repuntar un 20-30% post-aprobación, tras una suba del 139% en 2024 y corrección inicial en 2025.
La venta, estimada en u$s1.000-1.500 millones por el 70% (múltiplo EV/EBITDA de 5-6x), atrae a jugadores locales como Pampa Energía (Marcelo Mindlin) o Camuzzi (Alejandro Macfarlane), e incluso extranjeros si persiste la estabilidad macro del gobierno de Milei. Manzano, por su parte, desmiente interés en ampliar su stake.
En octubre, el Ejecutivo confirmó que estas prórrogas son "paso clave" para desinversiones privadas en el sector.Con la asamblea a la vista, MetroGAS no solo ordena su casa financiera, sino que se posiciona como un activo premium en un mercado energético en transformación. Si ENARGAS concreta la extensión –esperada en 120 días post-firma–, 2026 podría marcar el fin de una era para YPF en distribución y el inicio de una nueva para el gas argentino. ¿El veredicto de los accionistas? Lo sabremos en diciembre.