Neuquén vuelve al mercado internacional: hasta u$s 500 millones a tasa de un dígito, apalancados en Vaca Muerta

La provincia inicia este lunes una gira ante inversores en Nueva York para colocar un bono de amortización única a cinco a siete años y tasa estimada de 7% a 8%. Detrás del regreso hay una apuesta más fina: convertir en crédito externo la capacidad fiscal que Vaca Muerta ya le construyó puertas adentro

Por Redacción - Oil&Gas

La gestión de Rolando Figueroa saldrá a colocar un bono bullet -con amortización única al vencimiento- por hasta u$s 500 millones

El Gobierno de Neuquén vuelve a los mercados internacionales después de casi una década sin emitir deuda nueva en el exterior. La última vez que la provincia había salido a buscar financiamiento externo fue en 2017.

La gestión de Rolando Figueroa saldrá a colocar un bono bullet -con amortización única al vencimiento- por hasta u$s 500 millones, a un plazo de entre cinco y siete años y con una tasa que el mercado ya empieza a estimar entre 7% y 8%, reportó Bloomberg. La gira ante inversores arranca este lunes en Nueva York.

Vale la pena separar dos cosas que suelen mezclarse en la cobertura de este tipo de operaciones. Que la Legislatura provincial haya autorizado la emisión por hasta u$s 500 millones no significa que la operación ya esté cerrada: ese monto es apenas el techo habilitado. Cuánto termine colocando Neuquén, a qué tasa y en qué condiciones dependerá de la demanda que despierte el título durante el roadshow y de cómo esté el humor del mercado cuando llegue el momento de fijar precio.

La provincia no toca los mercados externos desde abril de 2017, cuando emitió el TIDENEU (NDT25) por unos u$s 366 millones. Ese bono fue reestructurado en diciembre de 2020, con el vencimiento estirado hasta 2030 y un cupón escalonado que hoy llega al 6,875%. En paralelo circulaba el TICADE, atado a la producción de petróleo y gas a través de un fideicomiso de regalías, con una tasa del 8,625%.

Desde entonces Neuquén se mantuvo al margen de la deuda externa y trabajó puertas adentro con Letras del Tesoro, canjes y pagos de amortización, reduciendo de a poco su exposición en dólares.

El resultado es que la provincia llega a esta nueva colocación con años de desendeudamiento detrás y un flujo de regalías en plena expansión, una posición bastante más cómoda que la de otras jurisdicciones que salieron al mercado empujadas por necesidades de caja.

Vale la pena separar dos cosas que suelen mezclarse en la cobertura de este tipo de operaciones. Que la Legislatura provincial haya autorizado la emisión por hasta u$s 500 millones no significa que la operación ya esté cerrada: ese monto es apenas el techo habilitado

Con Vaca Muerta como garantía

Este bono es la segunda fase de una construcción fiscal que Neuquén viene armando puertas adentro desde hace tiempo. 

En la Ronda 1/2026, lanzada desde Houston, la provincia diseñó un esquema de captación fiscal encadenado -bonos de acceso, de comercialidad y de cesión- que grava distintas etapas del ciclo de vida de cada proyecto y le permite quedarse con parte del valor que las operadoras se transfieren entre sí. La ley del GNL, sancionada en junio, sumó una pata más a ese mismo andamiaje.

Lo que Neuquén hace ahora es, en esencia, securitizar esa capacidad fiscal frente al mercado externo. El repago del bono se apoya en el flujo de regalías de la Cuenca Neuquina, el mismo motor que hoy atrae capital al desarrollo no convencional. Dicho en términos de crédito: la garantía no es una promesa a futuro, es caja que ya está entrando.

Qué dice el precio

La estimación de 7% a 8% es el dato más revelador, y solo se entiende en contraste con la ola provincial de los últimos meses. Chubut colocó u$s 650 millones regidos por la ley de Nueva York a 9,45%, con demanda cercana a los u$s 2.000 millones y garantía de regalías petroleras vía fideicomiso; Córdoba emitió u$s 800 millones a 8,95% en enero, tras un tramo previo de u$s 725 millones a 9,75%; Entre Ríos consiguió u$s 300 millones a un cupón del orden del 9,55%, y Santa Fe u$s 800 millones a 8,10%.

El piso lo puso la Ciudad de Buenos Aires, con su Bono Tango por u$s 600 millones a 7,8%. En conjunto, las jurisdicciones subnacionales ya captaron más de u$s 3.800 millones, con el riesgo país en torno a los 500 puntos básicos.

Sobre ese mapa, una guía de 7% a 8% ubicaría a Neuquén por debajo de sus pares petroleras Chubut y Entre Ríos, y cerca de la Ciudad, uno de los créditos subnacionales más fuertes del país. Es una vara ambiciosa. 

Moody's viene remarcando que las provincias con ingresos por regalías hidrocarburíferas cuentan con una cobertura natural frente a la volatilidad cambiaria, lo que mejora su atractivo; pero Chubut, con esa misma cobertura, validó 9,45%. La diferencia que Neuquén necesita explicar la pone Vaca Muerta.

Hay un interrogante que definirá dónde aterriza la tasa: si el nuevo bullet sale con garantía de regalías o sin ella. La propia historia de la provincia muestra por qué pesa. Neuquén operó durante años con dos títulos de crédito subyacente casi idéntico, uno garantizado y otro sin garantía, y el diferencial de rendimiento entre ambos llegó a moverse en un rango de varios cientos de puntos básicos en los momentos de mayor estrés. La estructura de garantía, cuando se conozca el prospecto, será tan determinante del precio como los fundamentos del yacimiento.

El movimiento también tiene lectura política. Mientras las provincias desfilan por Wall Street, el Gobierno de Javier Milei se mantiene al margen de nuevas emisiones de deuda externa de mercado: el Decreto 478/2026 habilitó al Tesoro a tomar hasta u$s 5.000 millones, pero mediante préstamos sindicados con garantías parciales de organismos multilaterales, en lugar de una colocación abierta de bonos. En ese cuadro, Neuquén se desmarca y se apoya en un activo que la Nación todavía no monetiza en el mercado: el crédito propio de Vaca Muerta.