En un avance significativo para el sector energético argentino, Shell Argentina puso en marcha un innovador Sistema de Procesamiento Avanzado o Early Processing System (EPS) en el bloque Bajada de Añelo, ubicado en la provincia de Neuquén.
En opinión de los expertos, esta iniciativa representa un paso clave en la expansión de la producción de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, con un enfoque en la eficiencia operativa, la sostenibilidad ambiental y la seguridad.
El EPS, compuesto por una planta de procesamiento temprano (Early Processing Facility o EPF), sistemas de separación y gathering, dos plantas de recuperación de vapor (VRU), infraestructuras de abastecimiento energético, oleoductos, gasoductos de evacuación, wellpads y otros componentes asociados, ha sido diseñado para optimizar la performance de producción y maximizar la eficiencia energética, al tiempo que minimiza las emisiones.
Inicialmente concebido con una capacidad de 15.000 barriles diarios de petróleo y 2 millones de metros cúbicos de gas por día, el diseño fue ampliado a 20.000 barriles de petróleo y 2,5 millones de metros cúbicos de gas diarios, reflejando una adaptación estratégica a las necesidades del bloque.

Actualmente, el sistema opera al aproximadamente 50% de su capacidad, procesando unos 8.000 barriles de petróleo y 1,2 millones de metros cúbicos de gas por día. Este nivel de utilización se soporta en los 15 pozos activos en Bajada de Añelo, con planes de perforación que incluyen 7 pozos adicionales en 2026 y 4 en 2027, lo que apunta a un escalamiento progresivo de la producción.El proyecto ha involucrado a más de 140 contratistas y subcontratistas, en su mayoría locales, y ha generado empleo para más de 1.500 personas de manera directa e indirecta, con picos superiores a 300 trabajadores durante las fases de construcción.
Entre los hitos destacados se encuentran la construcción sin incidentes ambientales ni a las personas, alineada con el principio "Goal Zero" de Shell, y una puesta en marcha impecable en septiembre/octubre de 2025, caracterizada por un "flawless start-up": un inicio exitoso sin impactos negativos, acompañado de un ramp-up acelerado en la producción.
El diseño avanzado del EPS incorpora medidas innovadoras para:
- Reducir emisiones mediante la minimización del flare y el uso de sistemas VRU.
- Disminuir la exposición a incidentes durante la construcción, gracias a la modularización que reduce la necesidad de soldaduras en sitio.
- Mitigar riesgos ambientales en la operación, a través de un sistema de automatización de pozos que permite la regulación remota y automática para garantizar la seguridad.
- Maximizar la eficiencia energética, reutilizando gas producido para generar electricidad que abastece a la planta.
Germán Burmeister, presidente de Shell Argentina, Chile y Uruguay, subrayó la importancia estratégica de este desarrollo: "Este hito es fundamental en nuestros planes de desarrollo de Bajada de Añelo, ya que nos permitirá ampliar la capacidad de procesamiento y producción de petróleo y gas en el área, y profundizar nuestro conocimiento de la ventana de transición de Vaca Muerta".
Bajada de Añelo abarca aproximadamente 200 km² en la ventana de transición entre crudo volátil y gas húmedo, con un potencial de recursos técnicamente recuperables estimado en 300-400 millones de barriles de petróleo y 2 billones de pies cúbicos (tcf) de gas.
Shell Argentina ostenta el 50% de participación y la operación del bloque, en sociedad con YPF (50%). En el contexto de la estrategia global de Shell, el desarrollo de Bajada de Añelo complementa las posiciones consolidadas de la compañía en la ventana de petróleo (bloques como Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste), marcando un primer paso hacia la transición de petróleo volátil y gas rico. Este proyecto no solo proporciona capacidad de procesamiento esencial en el bloque, sino que facilita el de-risking y la monetización de recursos en esta zona complementaria, fortaleciendo la presencia de Shell en Vaca Muerta.