La Secretaría de Energía de Argentina modificó una variable clave en la regulación de los combustibles: elevó al 5,6% el contenido máximo de oxígeno permitido en las naftas, incremento que se explica exclusivamente por una mayor proporción de bioetanol.
La medida fue oficializada el 27 de marzo de 2026 mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial y responde al crecimiento del uso de biocombustibles en la matriz energética, con el objetivo de mejorar el desempeño ambiental de los combustibles, si bien la segunda lectura que puede hacerse obedece al impacto inflacionario producto del alza en el precio de las naftas.
Un cambio en línea con la mayor mezcla de biocombustibles
Esta actualización se enmarca en la normativa vigente sobre calidad de combustibles —como la Resolución 1.283 de 2006 y la Ley 27.640— que ha ido adaptándose en los últimos años a la incorporación de componentes oxigenados, como el bioetanol. En esa línea, desde 2022 ya se permiten mezclas de hasta 15% de bioetanol en naftas y hasta 20% de biodiesel en gasoil.
El cambio fue respaldado por un informe técnico de la Subsecretaría de Hidrocarburos, que analizó el impacto de aumentar el bioetanol en la composición del combustible. Según ese estudio, superar el 10% de bioetanol requiere ajustar el límite de oxígeno total, ya que este factor incide directamente en el rendimiento y las emisiones. La recomendación se basa en estándares internacionales que siguen otros países con altos niveles de biocombustibles.

Qué cambia con el nuevo límite de oxígeno en naftas
La resolución —firmada por la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti— entra en vigencia inmediata y aclara que no se incorporan nuevos compuestos: el único cambio es el aumento del oxígeno derivado del bioetanol.
Más oxígeno implica una combustión más eficiente, menor emisión de monóxido de carbono y un mayor nivel de octanaje, según el informe técnico citado. Además, el nuevo límite se considera compatible con estándares internacionales en mercados donde el corte de bioetanol supera el 10%.
El nuevo esquema fue establecido en el marco de las facultades que la Ley 27.640 y el Decreto 50/2019 otorgan a la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación en materia de biocombustibles y calidad de combustibles.
El detalle técnico actualizado fue incorporado como anexo a la resolución y publicado en la edición digital del Boletín Oficial.
La medida tiene impacto en toda la cadena: desde la industria automotriz y las refinerías hasta los productores de bioetanol. En un contexto de mayor exigencia ambiental, el aumento del corte de biocombustibles no solo apunta a reducir emisiones, sino también a dinamizar economías regionales vinculadas a la producción de insumos renovables.
Desde la Secretaría de Energía remarcaron que el cambio no modifica la composición estructural de las naftas, sino únicamente el límite de oxígeno asociado al bioetanol. Esta precisión busca dar previsibilidad a la industria y a los consumidores.
Con esta actualización, Argentina avanza en la incorporación de biocombustibles y se alinea con las tendencias internacionales en materia de transición energética.


