Entrevista con Shale24

Pérego: "Si el conflicto se sostiene, va a haber presión sobre las naftas"

Gustavo Pérego, economista de Abeceb, advierte que la tensión en el estrecho de Ormuz podría trasladarse al surtidor si se prolonga en el tiempo y analiza el impacto sobre el crudo, las naftas y el rol del Medanito y el Escalante en el gasoil.

por David Mottura

Gustavo Pérego, director de Desarrollo de Nuevos Negocios LATAM de ABECEB

El conflicto en Medio Oriente encendió una señal de alerta en los mercados petroleros, con un barril que volvió a acercarse a los 100 dólares. En la Argentina, donde el sistema de combustibles está alineado a las referencias internacionales y petroleras aplican mecanismos que amortizan los saltos bruscos, surge la preocupación central: ¿cuánto podría presionar esta crisis sobre las naftas?

Gustavo Pérego, director de Desarrollo de Nuevos Negocios LATAM de ABECEB, analizó el alcance del impacto en diálogo con Shale24. Su diagnóstico distingue dos escenarios (uno acotado, otro inevitable) y repasa cómo inciden la duración del conflicto, la estructura productiva local y la necesidad de gasoil importado para completar el blendeo.

- El conflicto en Medio Oriente volvió a poner al barril cerca de los 100 dólares. ¿Qué tanto puede sostenerse esa presión sobre el precio del crudo?

- La pregunta clave es cuánto va a durar este proceso. Si se resuelve rápido, el impacto va a ser moderado. El mercado argentino de combustibles está alineado a precio internacional, y más allá del esquema de fórmulas que usa YPF y otras empresas —que sirve para amortiguar los grandes saltos en el pricing—, la realidad es que si el conflicto se extiende, y acá estamos hablando básicamente del Estrecho de Ormuz, los precios podrían mantenerse en cien dólares y eso se va a trasladar al surtidor. Si en cambio tiene una resolución en el próximo mes o dos, el impacto debería ser acotado. Dicho eso, hay que tener en cuenta que, cuando mirás la demanda, los stocks y los cuellos de botella en la estructura productiva, el precio de sesenta dólares ya estaba bajo. Va a haber un reacomodo hacia valores más altos de todas formas.

- ¿Eso significa que las naftas van a subir?

- Si el conflicto se mantiene en el mediano plazo, tiene que impactar en el precio final. Si no, volvés a desalinear precios con producción, y eso ya lo conocemos: termina mal. Para mí el aumento va a ser moderado en el corto plazo, pero la dirección es hacia arriba.

- En cuanto a la producción local: ¿cómo afecta este escenario a la relación entre el Medanito, el Escalante y la importación de gasoil?

- Argentina importa diésel, cada vez menos, pero todavía importa, porque para el blendeo necesitás un crudo un poco más pesado y ahí aparece ese déficit estructural que en algún momento llegó a representar el treinta por ciento o más de lo que se consume. Hoy lo que se importa ronda el quince por ciento del gasoil que se usa en el país, aunque tendría que confirmar ese dato en la Secretaría de Energía.

- ¿Y el Escalante en particular?

- El Escalante está atravesando su proceso de maduración: la cuenca del Golfo San Jorge produce menos, y ese crudo es necesario para los blendeos. Pero no veo ahí un impacto significativo en términos de balanza comercial, sobre todo con el superávit que está mostrando Argentina. Lo que sí va a ocurrir es que el gasoil a nivel internacional va a subir de precio, y eso también va a llegar a la bomba. Es un proceso general de suba en los valores de la energía. En ese contexto, creo que el Gobierno hace bien en no intervenir con precios artificiales: lo único que logran es complicarle la vida a todo el mundo.