Saga Contreras: la casa madre vuelve a escena y el consorcio que había salido tercero con Southern Energy gana el troncal más grande de Argentina LNG

Pumpco, de los Estados Unidos, Bonatti, de Italia, y Contreras Hermanos ganaron la obra civil de las 48 pulgadas de Argentina LNG y dejaron atrás a Techint-Sacde. Es el mismo consorcio que en enero había quedado tercero en el gasoducto de Southern Energy, detrás de la otra rama de la familia, Víctor Contreras. Las dos ramas del apellido, separadas en los años setenta, terminan dentro de los dos mayores gasoductos exportadores del país

por Julián Guarino

La inversión ronda los u$s 1.200 millones y la propuesta seleccionada resultó 15% más barata que la segunda mejor oferta, la de la UTE SACDE-Techint

Algo de todo esto ya es historia. 

En la compulsa del gasoducto de Southern Energy, cerrada el 12 de enero y resuelta entre marzo y abril, el consorcio que formaban Pumpco, de los Estados Unidos, Bonatti, de Italia, y Contreras Hermanos quedó tercero. En esa ocasión, ganó la unión transitoria de empresas (UTE) que integran Sicim, de Italia, y Víctor Contreras. 

Sin embargo algo cambió. Este 8 de julio, ese mismo trío que había perdido, se quedó con una obra bastante mayor: la obra civil del gasoducto troncal de 48 pulgadas de Argentina LNG, el de mayor diámetro que vaya a ser construido en la Argentina.

El consorcio Argentina LNG, que forman YPF, ENI, de Italia, y XRG, de los Emiratos Árabes Unidos, cursó la notificación formal a los adjudicatarios el 8 de julio. La inversión ronda los u$s 1.200 millones y la propuesta seleccionada resultó 15% más económica que la segunda mejor oferta, la de la UTE que integran Techint y Sacde. La misma UTE que, en Southern Energy, también había quedado por detrás.

El consorcio Argentina LNG, que forman YPF, ENI, de Italia, y XRG, de los Emiratos Árabes Unidos, cursó la notificación formal a los adjudicatarios el 8 de julio

De tercero a primero, con Techint de nuevo atrás

En la ronda de enero compitieron cinco propuestas. Adelante quedó la UTE Sicim-Víctor Contreras, con una oferta cercana a los u$s 530 millones; detrás, Techint Ingeniería y Construcción junto a Sacde, Oilfield Production Services (OPS), BTU y, en tercer lugar, el consorcio internacional de Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos. Para el Grupo Techint, aquella compulsa ya había dejado un sabor amargo: los tubos con costura de ese gasoducto se los llevó Welspun, de la India, pese al pedido de su subsidiaria Tenaris de igualar la mejor oferta.

 Este 8 de julio, ese mismo trío que había perdido, se quedó con una obra bastante mayor: la obra civil del gasoducto troncal de 48 pulgadas de Argentina LNG, el de mayor diámetro que vaya a ser construido en la Argentina

En Argentina LNG el resultado volvió a dejar a Techint en el segundo escalón. Y esta vez con un agravante logístico: la UTE Techint-Sacde construye el oleoducto VMOS, de traza casi paralela a la del nuevo gasoducto, y partía con campamentos, frentes de obra y recursos compartidos a lo largo de Río Negro. Esa ventaja no compensó el diferencial económico de la oferta ganadora, igual que meses antes en el ducto de Southern Energy.

La saga Contreras: de Zapala 1947 a los dos corredores del gas

El apellido Contreras queda ahora de los dos lados del mapa exportador, y esa foto tiene raíz larga. Contreras Hermanos nació en Zapala el 12 de octubre de 1947, según consigna el sitio corporativo de la firma. La fundaron nueve hermanos, con un capital escaso y un primer contrato modesto para YPF en Comodoro Rivadavia. El menor de ellos, Carlos "Pichón" Contreras, vivió hasta 2001. Para 1949, apenas dos años después de esa largada, la empresa ya había ejecutado un gasoducto de 1.605 kilómetros, en su momento uno de los más extensos del mundo.

Esa casa madre atravesó décadas de obra pública, desde los gobiernos peronistas hasta los kirchneristas, con volumen y presencia variables. En los años setenta, uno de los hermanos se separó de la sociedad familiar y abrió su propia constructora, Víctor Contreras, también especializada en tendidos de grandes diámetros para el petróleo y el gas. La escisión, que durante años perdió volumen y visibilidad en el mercado argentino, reapareció con fuerza en enero, cuando la UTE que integra con Sicim se quedó con el gasoducto de Southern Energy, la primera gran obra de gas de la década.

En la ronda de Southern Energy, adelante quedó la UTE Sicim-Víctor Contreras, con una oferta cercana a los u$s 530 millones; detrás, Techint Ingeniería y Construcción junto a Sacde, Oilfield Production Services (OPS), BTU y, en tercer lugar, el consorcio internacional de Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos

Seis meses después, es la casa madre la que vuelve a la escena grande, aunque con un rol distinto del que tuvo la escisión. En Southern Energy, Víctor Contreras fue socia plena de una UTE ganadora. 

En Argentina LNG, Contreras Hermanos participó del diseño y la ingeniería del troncal y no pudo ofertar, porque la compulsa tuvo carácter exclusivamente internacional. No repite, entonces, el lugar de oferente que sí tuvo en la compulsa de Southern Energy, donde había quedado tercera. Aun con esa diferencia, el desenlace deja al apellido en los dos corredores gemelos del gas: una rama en las 36 pulgadas de Southern Energy, la otra dentro del consorcio de las 48 de Argentina LNG.

Hay algo de cierre de un círculo largo en la secuencia. 

La familia se partió en los años setenta; medio siglo después, cada una de sus ramas termina asociada a uno de los dos mayores gasoductos exportadores que construye la Argentina, durante la gestión de Javier Milei, en un esquema que hace de la adjudicación competitiva en obra privada una de sus banderas.

El desembarco de Pumpco

Pumpco es subsidiaria de MasTec, el grupo de infraestructura que conducen Jorge Mas y José Mas, dueños del Inter Miami. Nunca había construido en la Argentina, aunque el país venía siendo un objetivo pendiente del grupo. Había competido en la reversión del gasoducto norte, en el oleoducto VMOS y en el propio gasoducto de Southern Energy, donde ofertó junto con Bonatti y Contreras Hermanos. El troncal de Argentina LNG le da su primer contrato en el país y la puerta de entrada a América Latina que buscaba desde hacía tiempo.

El troncal de Argentina LNG le da su primer contrato en el país y la puerta de entrada a América Latina a Pumpco, que buscaba desde hacía tiempo

Qué obra ganó el consorcio

El sistema son dos tramos paralelos de 527 kilómetros: un gasoducto de 48 pulgadas de diámetro y un poliducto de 24 pulgadas para los líquidos del gas. Parte del área Meseta Buena Esperanza, al oeste de Vaca Muerta, atraviesa los departamentos de Confluencia, en Neuquén, y de El Cuy, Avellaneda y San Antonio, en Río Negro, hasta Sierra Grande, en la costa atlántica, donde se emplazará la terminal de licuefacción y exportación de gas natural licuado (GNL). 

El troncal fue diseñado para transportar entre 75 y 100 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d) de gas, un volumen equivalente a la producción actual de toda la provincia de Neuquén. 

Sus 48 pulgadas superan las 36 del Gasoducto Perito Moreno y las 36 del sistema que financia Southern Energy. En la costa, dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG, por sus siglas en inglés) de 6 millones de toneladas anuales cada una conforman la fase inicial de 12 millones de toneladas por año (MTPA, por sus siglas en inglés), ampliable a 18 hacia 2030.

La foto de julio corrige la de enero. El consorcio que había mirado desde el tercer lugar cómo Sicim y Víctor Contreras se llevaban el primer gasoducto exportador construye ahora el de mayor diámetro del país, con Pumpco estrenando obra en la Argentina y Contreras Hermanos de regreso en la escena grande del gas. Para Techint, en cambio, la secuencia se repite: detrás en Southern Energy, detrás otra vez en el troncal de Argentina LNG. La saga Contreras, que en enero parecía cerrada del lado de la escisión, suma un capítulo por el lado de la casa madre.