Shell y ExxonMobil impulsaron sus ganancias a pesar de la volatilidad en el precio del crudo

Los dos gigantes petroleros reportaron utilidades por encima de lo previsto en el tercer trimestre, con flujos de caja sólidos que mitigan la caída de precios del crudo.

Por Redacción - Oil&Gas

Shell en el Golfo de Mexico —

En un mercado global de energía marcado por la volatilidad y una caída del 13% en los precios del crudo durante el año, Shell y ExxonMobil cerraron el tercer trimestre con resultados financieros que superaron las expectativas de los analistas. 

Ambas compañías, líderes en exploración y producción de hidrocarburos, destacaron por su resiliencia operativa, impulsando ganancias ajustadas que reflejan avances en proyectos clave y una gestión eficiente del capital.

Shell, la petrolera angloholandesa, registró utilidades netas ajustadas por 5.430 millones de dólares, por encima de las proyecciones promedio de 4.740 millones. Este repunte se debió principalmente a una recuperación en sus divisiones upstream y downstream, beneficiadas por precios más favorables de commodities y avances en exploraciones profundas en el Golfo de México y Brasil

La empresa generó un flujo de caja operativo de 12.200 millones de dólares, lo que permitió sostener un programa de recompra de acciones por 3.500 millones y reducir su deuda neta a 41.200 millones, desde los 43.200 millones del trimestre anterior.

Por su parte, ExxonMobil, con sede en Estados Unidos, elevó la vara con ganancias ajustadas de 8.100 millones de dólares, superando las estimaciones gracias a un incremento del 5% en su producción global. Proyectos de alto rendimiento en Guyana y la cuenca del Permian fueron los motores principales, compensando la presión de precios más bajos en refinados. Sus ingresos totales alcanzaron los 87.700 millones de dólares, aunque por debajo de algunas previsiones, mientras que el flujo de caja operativo llegó a 14.800 millones, permitiendo distribuciones a accionistas por 9.400 millones en forma de dividendos y recompras.

La eficiencia operativa manda

En términos comparativos, ExxonMobil mantuvo una ventaja clara en escala, con cifras absolutas superiores en ingresos y utilidades, reflejando su posición como el mayor productor de petróleo del mundo. Sin embargo, Shell demostró mayor agilidad en la reducción de deuda, cerrando la brecha de valoración con competidores estadounidenses. Ambas firmas priorizaron retornos a inversores en un entorno de costos crecientes, donde la eficiencia operativa se convirtió en el diferenciador clave ante las inestabilidades geopolíticas que afectaron mercados previos.

El desempeño bursátil subraya esta solidez: las acciones de Shell subieron un 16% en la Bolsa de Londres desde inicios de 2025, superando a pares europeos, mientras ExxonMobil ganó terreno similar en Nueva York, con un ratio de deuda neta al capital del 9,5%, más bajo que el de su rival. Estas ganancias llegan en un momento crítico, con la transición energética presionando inversiones en renovables, aunque ambas compañías mantuvieron foco en hidrocarburos tradicionales para sostener márgenes.Mirando al futuro, ejecutivos de Shell y ExxonMobil enfatizaron la adaptabilidad a presiones globales, con planes de recortes de costos y ventas de activos no rentables. En un sector donde la demanda de energía persiste pese a las fluctuaciones, estos resultados confirman que los gigantes petroleros siguen siendo pilares de estabilidad, aunque con desafíos crecientes por la volatilidad climática y regulatoria. Analistas prevén un cierre de año cauteloso, pero optimista para ambas.