El Shale24+Santander Energy Summit se realizó el miércoles 17 de junio en la sede corporativa del Banco Santander y reunió a la conducción del sector, a los CEO de las principales operadoras y transportistas y a los referentes del financiamiento. El ecosistema de servicios cerró el tramo operativo de la jornada con un panel de logística, modernización e ingeniería moderado por Julián Guarino, director de Shale24. Junto a Ulises Strangis, a cargo de la unidad de negocios de ABB Motion, participaron Gonzalo Cicilio, gerente de Energía y Minería del Grupo Logístico Andreani; Adrián Mercado, del Grupo Adrián Mercado, y Antonio Migliore, CEO de Moova.
De ASEA y Brown Boveri a la energía argentina
Strangis ubicó a ABB como una compañía presente en más de 100 países, con alrededor de un siglo de historia en la Argentina y 140 años a nivel mundial, surgida de la fusión de ASEA y Brown Boveri, de Suecia y Suiza. "Tal vez algunos la recuerdan de haberla visto en algún puente grúa, algún ascensor, algún robot", dijo, y describió a la firma como pionera en electrificación y automatización industrial, con presencia en minería y en petróleo y gas desde sus inicios.
El grupo tomó su forma actual en 1988, con la unión de las dos firmas de ingeniería eléctrica que menciona el ejecutivo, y opera en el país desde 1922, donde sostiene sus oficinas principales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su planta productiva en Bella Vista, provincia de Tucumán. ABB Motion, la unidad que conduce Strangis, concentra el negocio de motores eléctricos y accionamientos, uno de los componentes centrales de cualquier proceso de electrificación y automatización en pozos, plantas y sistemas de bombeo.
Para el ejecutivo, el país atraviesa "un proceso histórico y único" porque los recursos ya no están en discusión. "Hoy tenemos una oportunidad súper grande de aprovechar esos recursos, pero se necesita mucho para poder avanzar", planteó. En esa lectura, asignó al RIGI el papel de haber sentado las bases para las grandes inversiones, con reglas estables en el tiempo. "Son proyectos de décadas, no de solo unos años", subrayó, y pidió previsibilidad para que las inversiones no queden expuestas a cambios de rumbo. Desde la compañía enmarcan el momento como una nueva fase de crecimiento energético para la que ABB se declara preparada, con amplia disponibilidad de tecnología y de capital humano especializado que, desde la Argentina, trabaja tanto en proyectos locales como del exterior.

Rincón, el primer RIGI minero, y "una sola vez para hacer las cosas"
El dato más concreto de su intervención llegó por el lado de la minería: ABB ejecuta las salas eléctricas del proyecto de litio Rincón, de Rio Tinto, en Salta, el primer desarrollo minero que obtuvo la aprobación del RIGI, en mayo de 2025. "Actualmente estamos en plena ejecución", señaló Strangis.
El proyecto en el que trabaja la compañía es una de las mayores apuestas mineras del país. Rincón, ubicado en el Salar del Rincón, contempla una inversión proyectada de u$s 2.700 millones y una planta de carbonato de litio grado batería con tecnología de extracción directa, orientada a una capacidad de 60.000 toneladas anuales, con una primera producción prevista para 2028. En marzo de este año, Rio Tinto comunicó al mercado un paquete de financiamiento por u$s 1.175 millones aportado por la Corporación Financiera Internacional, BID Invest, Export Finance Australia y el Banco Japonés de Cooperación Internacional, y concretó su primera exportación de carbonato de litio, un antecedente que dimensiona la escala de la obra electromecánica que acompaña ABB.
A continuación, Strangis planteó que Vaca Muerta transita un camino similar, con varios proyectos ya aprobados en el régimen que, dijo, "lo que requieren es socios" para avanzar, y allí ubicó a ABB como ejecutor. El marco al que apeló para reclamar previsibilidad se movió esta misma semana: el plazo de adhesión al RIGI, que vencía el 8 de julio, fue prorrogado por un año hasta el 8 de julio de 2027 mediante el Decreto 105/2026, publicado en el Boletín Oficial. Según datos oficiales, el régimen acumula 10 proyectos aprobados por u$s 25.479 millones, con una cartera adicional en evaluación que supera los u$s 63.000 millones.

De ese diagnóstico derivó una de sus frases centrales: "Hay una sola vez para hacer las cosas". Explicó que la automatización debe pensarse desde el arranque del proyecto, "desde la ingeniería hasta la ejecución y después el mantenimiento". Y lo ilustró con la lógica del terreno: "No es lo mismo si falla un equipo que está en un pozo al que, para llegar, hay que ir diez horas en camioneta". Por eso reivindicó los sistemas interconectados que permiten predecir el estado de las máquinas y trabajar sobre un mantenimiento predictivo antes que sobre reparaciones.
El cuello de botella de los ingenieros
Strangis enlazó la expansión con el capital humano. Situó a ABB como líder en aplicaciones y productos para la electrificación y la automatización industrial, pero remarcó el peso del diseño, la configuración, la programación, la puesta en marcha y la instalación. Recordó que dos semanas antes, en la semana de la ingeniería del Centro Argentino de Ingenieros, se había discutido la necesidad de aumentar la cantidad de ingenieros en el país. Según detalló, ABB cuenta con un grupo de más de 100 ingenieros dedicados al desarrollo de aplicaciones de automatización y servicios, y marcó que cada sector exige un conocimiento propio: "No es lo mismo cómo se automatiza una planta que tiene que extraer litio, a cómo se automatiza un pozo, a cómo se automatiza una refinería". Como respaldo de esa capacidad, indicó que el año pasado la compañía exportó cerca de 28.000 horas de ingeniería a todo el mundo, desde un centro de excelencia orientado a la industria pesada, con foco en metales y minería, que atiende desde la Argentina tanto proyectos locales como del exterior.

Eficiencia y la planta de Bella Vista
El ejecutivo cerró con la eficiencia energética como parte del servicio. El uso eficiente de la energía, dijo, ayuda a los clientes a ser sustentables y eficientes en su operación diaria. En la lectura de ABB, la electrificación y la automatización son la condición para que los nuevos proyectos resulten viables y sostenibles desde el arranque, y esa sostenibilidad es la que habilita a competir para asociarse con las empresas que protagonizan el RIGI. Como ejemplo de esa mirada, mencionó la planta que la compañía tiene en Bella Vista, Tucumán, donde fabrica equipamiento y que alcanzó una certificación de cero emisiones netas a partir de la generación propia de energía, el reciclado de cerca del 90% de sus residuos y el uso de energía renovable.
Esa instalación, con más de 50 años de operación y alrededor de 150 empleados, fabrica interruptores termomagnéticos, diferenciales, contactores y capacitores de baja tensión que abastecen al mercado regional, con destinos que incluyen Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, entre otros, y un centro de distribución en Estados Unidos. A comienzos de 2026 obtuvo la certificación internacional "Mission to Zero" de ABB, entre las primeras de una red global de unos 170 sitios productivos en alcanzarla. El resultado se apoya en un abastecimiento eléctrico 100% renovable, con un 15% de generación solar propia y un 85% proveniente de red certificada, una recuperación de residuos superior al 91% que le valió la certificación de residuo cero a relleno sanitario en categoría Silver, y una cuádruple certificación de calidad, medio ambiente, seguridad y eficiencia energética que el sitio sostiene desde hace más de una década.
La compañía sintetiza su propuesta en la combinación de la innovación y la experiencia global de su tecnología con más de cien años de trayectoria local, para acompañar el presente y el futuro del sector energético argentino.