YPF llegó a 248.000 barriles propios y quedó a 2.000 de su meta de fin de año

Horacio Marín dio en Neuquén el último parte de producción neta de la petrolera, con 18 equipos de perforación y 1.200 personas más en pozos que hace un año. También explicó por qué, con un declino de referencia del 30%, crecer 60.000 barriles obliga a poner en producción unos 120.000

por Julián Guarino julian.guarino@shale24.com

YPF pasó de 12 a 18 equipos de perforación desde diciembre, y eso significa unas 1.200 personas más trabajando en pozo que hace un año

El Encuentro con los CEOs de la AOG Patagonia tiene algo de rendición de cuentas pública. En cada edición, en Neuquén, los números uno de las operadoras se sientan frente al resto de la industria y cuentan cuánto producen y hacia dónde van. El martes, en el Espacio DUAM, le tocó a Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, y la primera cifra que dio fue la de producción.

"Propio estamos en 248.000 barriles", dijo, con el parte de producción de tres días antes. Es la producción neta, la que corresponde a la participación de YPF en cada bloque. La operada, que suma la parte de los socios, la estimó sin mucha precisión en unos 360.000 barriles diarios, y aclaró que no es la que sigue: "Operado no le doy mucha bola". En septiembre le había dicho a Shale24 que la operada rondaba los 350.000. Como referencia oficial, en mayo la producción operada de crudo de YPF promedió 351.543 barriles diarios, según los datos de producción que analizó Shale24.

La cifra neta es la que importa frente a los inversores. Marín recordó que la compañía se había comprometido con ellos a llegar a 250.000 barriles para fin de año, la misma meta de 250.000 barriles netos propios para diciembre que le había anticipado a Shale24 en una entrevista en septiembre. En su reporte del segundo trimestre, YPF la expresa como tasa de salida de shale oil, junto con un promedio anual de 215.000 barriles diarios. Con más de dos meses por delante, la diferencia es de 2.000 barriles.

Seis equipos más desde diciembre

El crecimiento tiene su correlato en el campo. Marín contó que YPF pasó de 12 a 18 equipos de perforación desde diciembre, y que eso significa unas 1.200 personas más trabajando en pozos que hace un año, sin contar ingenieros. El viernes, en la Bolsa de Comercio de Rosario, había puesto el resto de la curva: 21 equipos en febrero y 30 en 2027.

Ese número le sirvió para un reclamo a las operadoras y a las empresas de servicios. El Instituto Vaca Muerta ya certificó a unos 500 egresados y, según Marín, hasta ahora se contrató apenas al 3%. Con la demanda de personal que generan los equipos nuevos, pidió que se les dé prioridad.

La parte más didáctica de la exposición fue la aritmética del no convencional. Los pozos de shale pierden producción rápido, y YPF usa como referencia un declino del 30% anual cuando no tiene otro dato. En el Permian, comparó, ronda el 40%.

Marín lo bajó a YPF. La compañía cerró el año pasado cerca de los 200.000 barriles y este año sube entre 60.000 y 70.000. Con un declino del 30%, eso significa que en realidad tuvo que poner en producción unos 120.000 barriles nuevos, porque los primeros 60.000 se van en reponer lo que se pierde. "El no convencional lo que te genera es mucho más mano de obra por unidad de dólar invertido", resumió.

Llevado a la cuenca, el razonamiento es el mismo. Marín cree que Vaca Muerta puede llegar a 2 millones de barriles diarios, y calculó que llegar a ese nivel significa incorporar unos 600.000 barriles nuevos por año. Para YPF, que espera alcanzar su pico hacia 2031, Marín dio un número propio: una inversión neta de unos u$s 6.000 millones o más por año una vez en el plateau. Advirtió además que es difícil que todas las operadoras avancen a la misma velocidad y que pasarán "cinco o seis años" hasta que toda la industria llegue al pico.

Una YPF de otra escala

El cierre fue con una lámina que, dijo, era lo único que quería que se llevara el auditorio. El moderador le pidió que explicara una frase suya anterior, que YPF va a crecer más de cuatro veces. Marín mostró la curva de producción operada de la compañía desde 1922, hoy en máximos históricos, y después la misma curva con la proyección a cuatro años, en la que el máximo actual queda chico. La mitad de ese salto, explicó, viene del VMOS y la otra mitad de Argentina LNG.

En la entrevista de septiembre había anticipado que habría una sorpresa en la producción gracias al VMOS. El martes la puso en fecha: cuando YPF vuelva a hablar con los inversores, dijo, "se van a sorprender de la producción de diciembre del 27".