Pluspetrol entró a Ecuador hace siete años con una sola compra. El 31 de julio de 2019, Petroandina Resources Corporation N.V., una subsidiaria del grupo, cerró la adquisición de Agip Oil Ecuador B.V. a Eni International B.V. y se quedó con el bloque 10, en la provincia amazónica de Pastaza. Eni lo operaba desde febrero de 2000, con el campo Villano y su planta de procesamiento como eje de la operación.
Ahora sale de la misma manera. La estatal chilena Enap, a través de su filial Enap Sipetrol, firmó un contrato para adquirir el 100% de Pluspetrol Ecuador B.V., la sociedad con participación en el bloque, por un precio base de u$s 207 millones. La operación está sujeta a mecanismos de ajuste de precio y a las aprobaciones regulatorias de las autoridades ecuatorianas, según el comunicado que Enap difundió el 19 de octubre.
Según la compradora, la operación permitiría elevar en el corto plazo su producción en Ecuador de 27.000 a 34.000 barriles diarios, un alza de 26%, y sus reservas probadas de 50 a 67 millones de barriles, un 34% más. Medida con las cifras de Enap, la compra le sumaría unos 7.000 barriles diarios y 17 millones de barriles de reservas probadas. El bloque tiene 1.985 kilómetros cuadrados, está en explotación y, siempre según Enap, conserva potencial de crecimiento.
La apuesta en Neuquén
Si las autoridades ecuatorianas aprueban la operación, Pluspetrol saldrá del bloque 10 con un perfil bastante distinto del que tenía cuando llegó. En el medio compró los activos de ExxonMobil en Neuquén y pasó a ser uno de los nombres que más crecen en Vaca Muerta.
La venta se suma a una seguidilla. Desde septiembre de 2025, la compañía se desprendió de participaciones en doce áreas repartidas entre cinco compradores, una poda de portafolio a la que ahora se suma un activo fuera de la Argentina.
Del otro lado de la balanza está Bajo del Choique-La Invernada, el bloque que le compró a ExxonMobil a fines de 2024 y donde tiene el 90%, junto a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). El área produjo 46.594 barriles diarios de petróleo en agosto, contra 13.047 un año antes, y obtuvo la aprobación del RIGI para un plan de u$s 12.400 millones a 25 años. La compañía apunta a llegar a 100.000 barriles diarios en Vaca Muerta hacia fines de 2028 o comienzos de 2029.
En junio, la calificadora FIX proyectaba un flujo de fondos libre negativo hasta 2027 por las inversiones en La Calera y Bajo del Choique, y la compañía abrió la colocación de una obligación negociable a 12 años bajo ley de Nueva York. Los 7.000 barriles diarios que Enap espera sumar equivalen a un 15% de lo que Bajo del Choique producía en agosto.
Con el precio base, todavía sujeto a ajuste, y las cifras incrementales que informó Enap, la compra sale unos u$s 12 por barril de reserva probada y cerca de u$s 29.600 por barril diario de producción. El proyecto de Pluspetrol y GyP en Bajo del Choique está en u$s 124.000 por barril diario, un número que incluye el tratamiento de 12 millones de metros cúbicos de gas y la infraestructura de evacuación. Son medidas de distinta naturaleza, una es el precio de un activo que ya está en explotación y la otra la inversión para desarrollar uno nuevo, pero ponen en escala lo que cuesta sumar un barril diario comprándolo frente a construirlo.
Enap opera en Ecuador desde 2003
Enap opera en Ecuador desde 2003 con contratos de prestación de servicios en el bloque 46, Mauro Dávalos Cordero, y en el 47, que agrupa los campos Paraíso, Biguno, Huachito e Intracampos. Desde entonces acumuló una producción de más de 150 millones de barriles y un flujo neto positivo, la suma de los dividendos remitidos menos los fondos enviados a Ecuador, de más de u$s 530 millones.
El gerente general de Enap, Julio Friedmann, dijo en el comunicado que la operación "está totalmente alineada con nuestro plan de transformación". En declaraciones posteriores, describió a Pluspetrol como probablemente la mayor petrolera privada de Latinoamérica y anticipó que, con la compra, Enap se consolidará como la primera petrolera extranjera en Ecuador.
Del lado chileno, la lógica es la refinación. Los crudos ecuatorianos ya representan más del 20% de la canasta que procesan las refinerías de Enap, y la compañía presentó la compra como parte de una estrategia que prioriza inversiones internacionales con integración física de crudos compatibles con sus plantas. Entre los objetivos que enumeró figuran el acceso directo al costo de extracción, la sostenibilidad del negocio de refinación y la seguridad de suministro para Chile.
"La compañía ha alcanzado una posición que le permite abordar responsablemente una inversión de esta envergadura", afirmó Cristián Muga, presidente del directorio de Enap.