YPF implementará el 4 de agosto el desdoblamiento de sus acciones ordinarias registradas en Caja de Valores, en una relación de diez por una. El valor nominal de cada papel pasará de $ 10 a $1 y, por cada acción que un accionista tenga antes de esa fecha, recibirá otras nueve, hasta completar diez.
La operación corre de forma automática, sin trámite: ninguna tenencia cambia de valor total y ninguna participación se diluye. El ADR (recibo de depósito, por sus siglas en inglés) que cotiza en Nueva York no sufre ningún cambio para quien lo tiene: sigue cotizando en dólares, al mismo precio y bajo las mismas condiciones que hoy.
Lo que sí se ajusta es la equivalencia entre ambos instrumentos: como cada acción local se multiplica por diez, el ratio que vincula el ADR con la acción de BYMA pasa de 1 a 1 a 1 a 10. En otras palabras, cada ADR pasará a representar diez acciones locales en lugar de una, un simple ajuste contable que acompaña al split y que no modifica en nada la posición de quien invierte a través de Nueva York.
El desdoblamiento opera como habilitador de un cambio mayor. La compañía adelantó en el comunicado que desarrolla una función para comprar acciones de YPF directamente desde APP YPF, sin precisar fecha ni mecanismo.
Horacio Marín, presidente y CEO de la compañía líder de Vaca Muerta, había anticipado el movimiento en marzo, durante la Argentina Week en Nueva York, y precisó después que el usuario no necesitará una cuenta comitente previa: la plataforma la generará de manera automática al momento de operar.

De la app de nafta al mercado de capitales
El movimiento apoya sobre una aplicación que millones de personas ya usan para pagar combustible y sumar puntos, y que desde mayo remunera saldos gracias a su alianza con Santander. Convertir esa base en compradores de acciones exige un agente de bolsa regulado por detrás: el banco abre la cuenta, ejecuta la orden en BYMA y deposita los títulos en Caja de Valores a nombre del usuario, mientras la persona ve apenas un precio y un botón. Es el mismo esquema de finanzas embebidas que popularizó la billetera de Mercado Pago para sus fondos comunes.
El alcance potencial explica la ambición. La app de YPF supera los tres millones de usuarios activos; si una fracción compra un solo papel, la petrolera abriría de golpe una cantidad de cuentas de inversión que a los corredores digitales del país les llevó años reunir.
Marín enmarcó la decisión el doble objetivo de acercar la acción al pequeño ahorrista y cortar las estafas que usan su imagen para ofrecer inversiones truchas. El precio unitario en pesos, a mediados de julio en torno a los $83.000, quedaría cerca de los $8.300, más próximo al de otras energéticas del panel líder como Vista Energy.
El Estado conserva el 51% del capital, de modo que la mayor participación minorista se reparte sobre el flotante y no sobre el control. La decisión llega en un año de fuerte revalorización de YPF, con una ganancia de US$409 millones en el primer trimestre después de un rojo un año atrás, y se agrega a una seguidilla de jugadas de la compañía en el mercado de capitales, entre ellas la salida a bolsa de YPF Luz.
El desdoblamiento, en los hechos, es una operación de trastienda. La apuesta de fondo se juega en el surtidor: si la misma app con la que un camionero paga la nafta puede convertirlo en accionista de YPF sin pisar una sociedad de bolsa, el mostrador del mercado de capitales argentino cambia de dirección. El 4 de agosto empieza a saberse.