El Bootcamp Renovables y BESS reunió al coordinador de Nuevos Negocios Energéticos de Aluar, Marcos Moore; al gerente de Desarrollo y Tecnología de 360 Energy, Juan Pablo Alagia; al gerente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de Genneia, Agustín Heredia Barión; y al gerente Comercial de DQD Energy, Marcelo Rodríguez, para debatir sobre los desafíos que atravesaron las compañías para desarrollar sus proyectos en el marco de la licitación Alma SADI. El encuentro contó con la moderación de Santiago Enriquez y Shale24 cubrió la jornada.
Al referirse a los desafíos de la licitación, Juan Pablo Alagia sostuvo que el primer desafío fue contar con proyectos competitivos y sostenibles. “A nosotros nos gusta entender la palabra “sostenible” en el sentido más amplio: desde la sustentabilidad ambiental, pero también desde lo económico y lo social”, explicó.
En ese sentido, destacó la importancia de este tipo de proyectos para el futuro del sector energético. “Son proyectos que no surgen del ADN tradicional de 360 Energy porque no son netamente renovables, pero entendemos que, en esta instancia de Argentina y de Latinoamérica en general —y también en España y otros países—, empiezan a ser necesarios para seguir avanzando en la transición energética”, aseguró.
Por otro lado, Alagia señaló que uno de los principales desafíos estuvo relacionado con la escala de los proyectos. Según explicó, la licitación contemplaba determinados gatillos y variables que podían volver a algunas iniciativas más o menos competitivas.
“Sabíamos, por ejemplo, que los proyectos grandes, de más de 100 megavatios, iban a tener cierta ventaja porque podían licuar el costo de conexión a la red. En definitiva, cuando se repaga capacidad de conexión, cuanto mayor es el proyecto, más fácil resulta distribuir ese costo”, indicó el representante de 360° Energy.
Sin embargo, indicó que la empresa no contaba con capacidad suficiente en algunos de sus nodos estratégicos para avanzar con proyectos de gran escala. Además, algunas de las regiones en las que 360 Energy tiene presencia tampoco presentaban determinadas ventajas nodales.
“Para quienes siguieron de cerca la licitación, determinados nodos y regiones —sobre todo en el NEA— tenían un puntaje adicional que hacía muy difícil competir desde otras ubicaciones”, explicó.
En ese contexto, sostuvo que ambos factores se sumaron a la estrategia de la compañía de no presentar proyectos en cualquier región, sino buscar sinergias con sus iniciativas de energía solar. “Entonces, creo que esos dos factores, sumados a que nosotros no íbamos a presentar cualquier proyecto en cualquier región porque buscamos, sobre todo, generar sinergias con nuestros proyectos de energía solar, hacían que la participación fuera muy compleja”, afirmó.
También destacó otras ventajas vinculadas con la experiencia de la compañía en el mercado energético y la calidad crediticia de sus clientes. “Y vuelvo al concepto de sostenibilidad. Por un lado, contábamos con offtakers con una muy buena capacidad crediticia dentro del segmento de energías renovables. La verdad es que nosotros nunca tuvimos inconvenientes con nuestros contratos renovables”, señaló.
Alaia recordó además la trayectoria del grupo en el desarrollo de las energías renovables en Argentina. “De hecho, el fundador de 360 Energy también fue fundador de Genneia, por lo que estuvo detrás de algunos de los primeros proyectos de energías renovables del país. Yo empecé haciendo el seguimiento de obra de ese primer proyecto y fue un enorme aprendizaje, trabajando con maestros como Matías”, aseguró.
Actualmente, la compañía cuenta con proyectos que están terminando sus contratos y que, según explicó, siempre cumplieron con sus obligaciones. Sin embargo, remarcó que los offtakers de Alma SADI son diferentes, una variable que también debía ser analizada durante el proceso de participación.
Aluar amplía su negocio energético y apuesta por nuevas tecnologías
Por su parte, Moore explicó a qué se dedica Aluar y detalló el crecimiento de sus negocios vinculados con la energía. “Aluar, principal productora de aluminio de la Argentina, también avanza en el desarrollo de negocios vinculados con la energía, con una estrategia que busca complementar su actividad industrial tradicional”, explicó.
“La compañía cuenta actualmente con un portafolio diversificado que incluye generación hidroeléctrica, térmica y eólica. A estas tecnologías se sumó recientemente la energía solar: actualmente se encuentra en construcción un parque fotovoltaico de 24 MW en la provincia de Buenos Aires”, agregó Moore.
En ese sentido, el coordinador de Nuevos Negocios Energéticos de Aluar, Marcos Moore aseguró que la empresa prevé “iniciar próximamente las obras de un nuevo proyecto solar de 30 MW y cuenta con otros 50 MW en distintas etapas de desarrollo”.
De esta manera, Aluar amplía progresivamente su participación en el sector energético y analiza nuevas oportunidades de inversión. A su vez, Moore explicó cuáles son las estrategias que llevará adelante la compañía. “La estrategia, sin embargo, no se limita a las tecnologías renovables tradicionales. La compañía también evalúa alternativas como el hidrógeno, los combustibles sostenibles y los sistemas de almacenamiento mediante baterías”, señaló.
“Es muy dinámico todo. Hay que estar constantemente estudiando, averiguando e informándose para conocer los avances y las tecnologías que antes no se consideraban”, agregó Moore.
En ese sentido, consideró que la evolución de los costos tecnológicos también modificó el análisis de determinados proyectos. “Tecnologías que hace algunos años presentaban un CapEx demasiado elevado hoy comienzan a convertirse en alternativas viables”, explicó
Genneia: el desafío de trabajar con las autoridades y las comunidades
Barión reveló los distintos desafíos que atraviesa Genneia en el desarrollo de este tipo de iniciativas. “Los desafíos son muchos. En mi caso, tengo un foco particular en el relacionamiento con los diferentes niveles de autoridades y con las comunidades. Creo que este tipo de proyectos plantea un desafío enorme en ese sentido, porque todos los actores estamos atravesando una curva de aprendizaje muy acelerada”, sostuvo.
En ese sentido, el gerente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad explicó que avanzar con el desarrollo y cumplimiento de los proyectos de generación resulta igualmente relevante para la compañía.
“Para una empresa con mucho recorrido, trayectoria y experiencia en el cumplimiento y desarrollo de proyectos de generación, avanzar también en este tipo de iniciativas representa un paso muy interesante. Forma parte de la transición energética que está impulsando el país y de la necesidad de pensar en un sistema que no solo crezca en términos de generación, sino también de transmisión e infraestructura”, explicó.
Además, planteó que el trabajo vinculado con la sustentabilidad y el relacionamiento territorial es fundamental. “Implica sentarse con los jefes comunales, los intendentes y las autoridades de las localidades donde se desarrollarán estos proyectos para explicar de qué se trata esta tecnología, cómo funciona y cuáles son sus aportes al sistema”, señaló.
En ese marco, Barión destacó que también es importante explicar qué rol cumplen los sistemas en términos de estabilidad de la red y cómo funcionan sus procesos de carga y descarga. “A mi equipo y a mí nos ha tocado realizar especialmente ese trabajo, que resulta muy interesante, pero también muy desafiante”, indicó.
“Además, esto se vincula con una mirada cada vez más presente en el financiamiento de proyectos. Cuando se piensa en esquemas de project finance, la visión ESG —ambiental, social y de gobernanza— adquiere una importancia central, y este tipo de iniciativas se enmarca claramente dentro de esa perspectiva”, aseguró durante el encuentro.
En este punto, Barión destacó el rol de la licencia social. “Para nosotros es fundamental construir y mantener una licencia social, entendida como un vínculo de confianza que debe renovarse constantemente. Desde el momento inicial del proyecto, pasando por la construcción y durante toda la etapa de operación, buscamos ser un buen vecino y mantener un diálogo permanente con las comunidades y las autoridades locales”, afirmó.
La misión de instalar baterías en distintos territorios
Genneia obtuvo proyectos tanto en Alma SADI como en Alma GBA, con un total de siete nodos distribuidos geográficamente: tres en la provincia de Buenos Aires, uno en Santa Rosa Sur, uno en Tucumán, uno en Cañada de Gómez y otro en Crespo, en la zona de Aldea Santa Rosa.
Durante una exposición sobre el desarrollo de estos proyectos, Agustín Barión explicó que la compañía obtuvo casi el 60% de los 700 MW ofertados y que actualmente trabaja sobre siete nodos distribuidos geográficamente en distintas provincias.
La diversidad territorial implica que cada proyecto requiere una estrategia particular. Los emprendimientos contemplan capacidades que van desde los 40 hasta los 120 MW, por lo que la compañía debe analizar las condiciones específicas de cada emplazamiento.
En este sentido, destacó la importancia de establecer un diálogo temprano con las autoridades locales y las comunidades, incluso antes de definir la ubicación definitiva de los proyectos. “Ese diálogo es súper fructífero cuando uno va a escuchar y no a imponer”, señaló.
“Cada uno tiene su particularidad. A veces, el primer contacto es con un jefe comunal, que a su vez tiene que interlocutar con un ministro del Interior o un ministro de Gobierno de la provincia. En otros casos, te encontrás directamente con intendentes”, explicó Barión.
Según explicó el gerente de Genneia, el trabajo territorial puede incluso llevar a modificar la ubicación inicialmente prevista para una instalación. “Hay veces que tenés el proyecto en el terreno A, pero cuando vas a hablar con los vecinos o con el intendente aparece una situación particular, como el caso de una persona que vive cerca y tiene determinado problema. Entonces hay que tener ductilidad y, eventualmente, evaluar una relocalización del proyecto”, detalló.
Para el ejecutivo, esta gestión por fuera de los aspectos estrictamente técnicos resulta fundamental, especialmente porque buena parte de estos proyectos se financia con bancos de desarrollo internacionales, que cuentan con exigentes normas de gestión de stakeholders y relacionamiento con las comunidades.
“Nosotros tenemos una gimnasia donde somos tan finos como los financistas a la hora de poner un número”, afirmó, y destacó que la compañía logró adjudicarse casi el 60% de los 700 MW ofertados.
El ejecutivo también remarcó que la gestión del territorio comienza desde las primeras etapas del desarrollo: desde la selección del sitio hasta la construcción y, posteriormente, la operación “La gestión del relacionamiento, en este caso para proyectos de baterías, es fundamental”, sostuvo.
Además, Barión consideró que la experiencia adquirida en otros negocios energéticos puede ser aprovechada para el desarrollo de los sistemas de almacenamiento.
“Todos los intendentes y todas las comunidades tienen sus particularidades. Coincido plenamente con que la necesidad de energía va a ser creciente y va a haber que tener todavía más cintura para poder desarrollar y aterrizar los proyectos”, afirmó.
Finalmente, señaló que uno de los principales desafíos de esta tecnología es su carácter novedoso en el país. “En el caso de las baterías es una tecnología totalmente nueva. Hoy no tenemos en Argentina un lugar al que podamos llevar a un intendente y decirle: ‘Pasemos a buscarlo y vamos a ver un proyecto funcionando’. No lo tenemos todavía, ni nosotros ni el resto de las empresas”, concluyó.
DQD Energy: el NEA como una región estratégica para crecer
Para cerrar la primera ronda de preguntas, el gerente Comercial de DQD Energy Marcelo Rodríguez indicó que la compañía busca aprovechar su presencia regional para acelerar el crecimiento de su cartera de proyectos. “Nos sentíamos cómodos en el área de Chaco y todo lo que es el NEA. Por eso tenemos muchos proyectos ahí”, señaló.
Además de Chaco, la empresa cuenta con presencia en provincias como Formosa y Catamarca, lo que permitió orientar parte de su estrategia hacia esa región. La elección de estos territorios también estuvo vinculada con las condiciones para avanzar en nuevos proyectos y con la posibilidad de contar con un comprador de la energía que facilite el acceso al financiamiento.
“Todo lo que va generando una empresa, vas buscando en realidad el lote de generación. Entonces, los dos son muy atractivos para crecer rápidamente. Y, como dijo recién mi compañero, el off-taker, siendo la mesa, te ayuda un montón a lo que es el financiamiento”, explicó Rodríguez
La empresa llegó a la licitación con expectativas positivas respecto del resultado. Según explicó el ejecutivo, esperaban obtener adjudicaciones, aunque finalmente el resultado superó sus propias proyecciones iniciales. “Éramos optimistas en cuanto a la adjudicación. Sabíamos qué pasaba, esperábamos ser adjudicados y, a la vez, adjudicamos ocho proyectos, que fue más de lo que creíamos que iba a terminar flotando”, señaló.
Sin embargo, destacó que participar del proceso implicó un esfuerzo económico y financiero significativo para la compañía.“Para no repetir lo que los chicos ya dijeron, el desafío económico-financiero para presentarse era enorme”, afirmó.
En ese sentido, el acceso al financiamiento se convirtió en uno de los factores centrales para llevar adelante este tipo de iniciativas, especialmente frente a la escala de los proyectos y al volumen de inversiones necesario para su desarrollo.
Baterías: qué puede aprender Argentina de la experiencia de Chile
Por su parte, el coordinador de Nuevos Negocios Energéticos de Aluar diferenció cómo evolucionaron las baterías en los últimos años y comparó la situación con el caso de Chile. “Las baterías, por ejemplo, hace cinco años eran una locura. No había un modelo de negocio. Hoy, en cambio, en la Argentina se abre esta posibilidad y vemos que en otros países ya las utilizaron para resolver problemáticas propias”, sostuvo.
En este sentido, Chile tuvo un fuerte crecimiento de la generación solar y está abordando el desarrollo de baterías desde otra perspectiva. Para Moore, en definitiva, las baterías representan una solución a un problema determinado. En Argentina, actualmente se las plantea principalmente como una alternativa para contar con reserva de potencia. “Es una solución a un problema. En la Argentina estamos planteando las baterías como una alternativa para contar con reserva de potencia”, explicó Moore.
Por otro lado, mencionó cuáles son los sectores que podrían beneficiarse de estas nuevas tecnologías en el futuro. “La mirada hacia nuevas tecnologías también forma parte de la agenda de la industria energética. En este contexto, el hidrógeno y los combustibles sostenibles aparecen como sectores que podrían ganar protagonismo a medida que evolucionen sus costos y modelos de negocio”, señaló.
La conclusión es que la transición energética obliga a las empresas a mantener una mirada permanente sobre las nuevas tecnologías y sus posibilidades de aplicación. Lo que algunos años atrás parecía inviable por sus elevados costos de inversión hoy comienza a ser evaluado nuevamente a partir de la reducción de costos, la maduración tecnológica y las nuevas necesidades de los sistemas energéticos.