Esperan u$s2.000 M

Las centrales Belgrano y San Martín al paquete privatizador: el cierre del FONINVEMEM, 22 años después

El Gobierno confirmó la inclusión de las dos térmicas insignia del programa de 2004 en la venta de activos de ENARSA. Una exención de Ganancias de la Ley 27.778 destrabó la liquidación de los fideicomisos. Las dos plantas suman cerca de 1.650 MW netos en el corazón del sistema

por Lucía Martínez 28 Abril de 2026
28 Abril de 2026
Belgrano (foto), en Campana, y San Martín (TSM), en Timbúes, suman alrededor de 1.650 megavatios netos de ciclo combinado y abastecen dos corredores
Belgrano (foto), en Campana, y San Martín (TSM), en Timbúes, suman alrededor de 1.650 megavatios netos de ciclo combinado y abastecen dos corredores

El paquete privatizador que el Gobierno aspira a cerrar antes de fin de año sumó hoy dos piezas que el mercado descontaba pero que recién ahora obtuvieron la confirmación oficial. 

El ministro de Economía Luis Caputo incluyó a las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San Martín en la lista de activos que el Tesoro espera convertir en u$s 2.000 millones a fin de 2026. La mención cerró un ciclo más largo que el mero anuncio: las dos plantas son las usinas insignia del FONINVEMEM, el programa que en 2004 transformó deuda eléctrica del Estado en potencia base.

Belgrano (TMB), en Campana, y San Martín (TSM), en Timbúes, suman alrededor de 1.650 megavatios netos de ciclo combinado y abastecen los dos corredores de mayor demanda del Sistema Argentino de Interconexión (SADI): el AMBA Norte y el Litoral. Ambas son hoy controladas mayoritariamente por Energía Argentina S.A. (ENARSA), con 65% en TMB y 68,3% en TSM. 

El resto del capital pertenece a generadores privados que aportaron originalmente al fondo: Central Puerto, AES, Enel, Pampa Energía y Orazul Energy. Lo que el anuncio oficializó, en rigor, es la fase final del programa: la salida del Estado de las dos sociedades operadoras a 22 años de su lanzamiento.

Las dos centrales que cierran el ciclo del FONINVEMEM

El Fondo para Inversiones Necesarias que permitan Incrementar la Oferta de Energía Eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista, conocido por su acrónimo FONINVEMEM, fue creado por la Resolución SE 712/2004 de la entonces Secretaría de Energía. Su lógica era cancelar la deuda que la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) había acumulado con los generadores privados durante el congelamiento tarifario post-convertibilidad, transformándola en aportes de capital para construir potencia base. El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) administró los fideicomisos, y los aportantes se convirtieron en accionistas minoritarios de las sociedades operadoras.

Central José de san Martin
Central José de san Martin

Belgrano comenzó a operar en marzo de 2008 con su primera turbina a gas y obtuvo la habilitación comercial del ciclo combinado de CAMMESA en enero de 2010. San Martín siguió un cronograma análogo: dos turbinas a gas habilitadas en junio y agosto de 2008, y la unidad a vapor en febrero de 2010. La potencia neta efectiva quedó en torno a los 823 MW para Campana y 825 MW para Timbúes, niveles que las ubican entre las térmicas más eficientes del SADI. Tomadas en conjunto, su aporte de potencia es comparable al de las tres centrales nucleares del país sumadas.

La pieza que faltaba para destrabar la venta era fiscal. El artículo 66 de la Ley 27.778 de Presupuesto 2026, sancionada por el Senado el 26 de diciembre de 2025, eximió del pago del Impuesto a las Ganancias la transferencia de las acciones desde los fideicomisos «Central Térmica Manuel Belgrano» y «Central Térmica Timbúes» a las sociedades operadoras. La norma reencuadra el traspaso como una reorganización societaria y no como una venta gravada. Estimaciones de mercado fijan los bienes a devolver por cada fideicomiso en el orden de los u$s 300 millones por usina, lo que implica un ahorro fiscal cercano a los u$s 200 millones para los privados.

El movimiento societario tiene un nombre propio en el organigrama: Tristán Socas, presidente de TMB, presidente de TSM y conductor de ENARSA tras la salida de Juan Carlos Doncel Jones y Rigoberto Mejía Aravena. Su firma encabeza los tres lados de la operación. El Decreto 286/2025, que en abril del año pasado autorizó la privatización total de ENARSA por separación de unidades de negocio, encadena el cierre del FONINVEMEM con la salida del Estado de generación hidráulica, transmisión y la importación de gas natural licuado (GNL).

La jornada que selló el retiro estatal

El anuncio sobre Belgrano y San Martín no llegó solo. La misma mañana del 28 de abril, a las 10, se abrieron en CONTRAT.AR los sobres económicos de la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec), controlante de Transener, con tres ofertas que totalizaron u$s 887 millones: el consorcio integrado por Genneia y Edison Transmisión presentó la más alta, por u$s356 millones; Central Puerto, por u$s 301 millones; Edenor, por u$s 230 millones. En paralelo, el Gobierno aprobó por Resolución 543/2026 el modelo de contrato para la concesión de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA), y mediante el Decreto 282/2026 afectó los fondos del proceso del Belgrano Cargas a un fideicomiso de obras. Durante la Expo EFI, el ministro Caputo referenció las decisiones: las cuatro, leídas juntas, marcan el punto de mayor retiro estatal del sistema eléctrico desde la privatización de los noventa.

La pregunta sectorial que abre la operación es quién compra. Los socios actuales (Central Puerto, AES, Enel, Pampa Energía, Orazul Energy) ya conocen las plantas porque cobraron cánones del FONINVEMEM y operan otras unidades del SADI. 

Pero el artículo 31 de la Ley 24.065 limita la concentración vertical entre generación, transporte y distribución, y obliga a que cualquier oferente que combine roles cruzados pida excepciones puntuales. Central Puerto, además, firmó este martes una oferta de u$s 301 millones por Citelec, lo que sumaría una doble exposición regulatoria si decidiera ir también por TMB. 

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