El Ministerio de Economía formalizó este lunes la precalificación técnica de los tres oferentes que pujan por el 50% de la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (CITELEC), la sociedad que controla a Transener, vía la Resolución 540/2026 publicada en el Boletín Oficial. La apertura del Sobre 2, donde se conocerán las ofertas económicas, está fijada para mañana martes 28 de abril a las 10 hs en la plataforma CONTRAT.AR. Las tres firmas habilitadas son Central Puerto, el consorcio integrado por Edison Energía y Genneia, y Edenor. El precio base del concurso fue fijado en u$s 206,2 millones.
La operación define quién comparte con Pampa Energía el control de la columna vertebral del sistema eléctrico argentino durante los próximos años. Transener opera 12.400 km de líneas de alta tensión, cerca del 86% de la red troncal nacional. Controla además a la Empresa de Transporte de Energía Eléctrica por Distribución Troncal de la Provincia de Buenos Aires (Transba), con 6.228 km adicionales, y a Transener Internacional Ltda., con activos en Brasil.
La privatización se inscribe en el mandato de la Ley 27.742 (Ley Bases), que declaró a Empresa Argentina de Soluciones Energéticas S.A. (ENARSA) sujeta a privatización, y avanzó vía el Decreto 286/2025 y las resoluciones 1050/2025 y 2090/2025. La Resolución 540/2026 valida que las propuestas cumplen los requisitos del pliego del Concurso Público Nacional e Internacional de Etapa Múltiple y habilita la fase final.

Los tres oferentes y el mapa accionario
Central Puerto es la principal generadora eléctrica del país. Sus accionistas de referencia son Guillermo Reca, la familia Miguens Bemberg y Eduardo Escasany, del Grupo Financiero Galicia. En diciembre del año pasado retuvo Piedra del Águila en la subasta de las represas del Comahue, lo que consolidó su posición integrada en generación.
El consorcio Edison Energía y Genneia combina dos vehículos reposicionados en 2025. Edison Energía agrupa a los hermanos Patricio y Juan Neuss, al fondo Inverlat de Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai (dueños de Havanna y Aspro) y a Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, del Grupo Newsan. En el último año adquirió la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET), la Empresa Jujeña de Energía (EJESA), Líneas de Transmisión del Litoral, Cempsa, Edersa y la central Potrerillos, y se quedó con Alicurá (u$s 162 millones) y Cerros Colorados (u$s 64,2 millones) en el Comahue. Genneia es la principal generadora renovable del país, con más de 1.500 MW instalados; su capital se reparte entre PointState Argentum Investments (44%), Jorge Brito y la familia Carballo (25%) y Fintech, de David Martínez (25%). Brito retomó la presidencia del directorio en enero pasado.
Edenor es la principal concesionaria privada del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por superficie y número de clientes, con cerca de 3,2 millones de usuarios en la zona norte y oeste. Su control accionario corresponde a Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti.
El cuadro condensa una tendencia que Wood Mackenzie identificó hace pocas semanas para el conjunto del sector energético argentino. En palabras de Maria Eugênia Ditzel, Senior Corporate Analyst de la consultora para América Latina, «los jugadores domésticos capitalizan su conocimiento del terreno» mientras los operadores internacionales reorientan capital hacia activos prioritarios fuera de la región. En el Comahue, las cuatro represas concesionadas terminaron en manos de empresarios locales: AES y Enel salieron del juego. En CITELEC se repite el patrón: no hay oferentes internacionales en la fase final.

El régimen tarifario y la separación con el esquema de obras
El comprador asume una concesión vigente hasta 2088 sobre activos físicos que pertenecen al Estado y opera bajo el Régimen de Calidad y Tarifa (RQT) instituido por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) en su Resolución 305/2025. El esquema fija la tarifa entre mayo de 2025 y abril de 2030 con ajuste mensual indexado a una combinación ponderada de inflación minorista y mayorista. Remunera la operación y el mantenimiento de la red existente, no las obras de expansión.
Las tres obras de alta tensión que el sistema necesita para destrabar el despacho de Vaca Muerta, las renovables patagónicas y la demanda minera del Noroeste argentino (NOA) corren por un esquema distinto. El Decreto 921/2025 instituyó un régimen de concesión de obras donde la inversión, la construcción y el mantenimiento corren por cuenta del adjudicatario, que recupera el capital vía un canon a usuarios beneficiarios.
La regla deja al concesionario troncal sin obligación de invertir en líneas nuevas y traslada esa función a un universo de actores potencialmente distinto: generadoras, fondos de infraestructura y consorcios financieros que asumen el riesgo de obra y se remuneran con un peaje específico al usuario beneficiado. El esquema replica el modelo argentino de concesión de oleoductos, no el de transmisión clásico que rigió desde 1992.
Las tres obras prioritarias son AMBA I (más de 500 km, por encima de u$s 1.200 millones), la línea Río Diamante–Charlone–O'Higgins en 500 kV y la línea Puerto Madryn–Choele Choel–Bahía Blanca también en 500 kV. La inversión total proyectada supera los u$s 1.900 millones. Al 27 de abril, ninguno de los tres tenders está lanzado.
La separación de regímenes rompe el modelo histórico que durante tres décadas asignó operación y expansión al mismo concesionario. Quien se quede con CITELEC accede al flujo regulado del RQT pero el upside derivado de las nuevas obras quedará en otras manos, salvo que el ganador se presente además como adjudicatario en los concursos del 921/25.
La acción de Transener cotiza en niveles que ubican la capitalización de la compañía cerca de los u$s 800 millones. La diferencia con el precio base de u$s 206,2 millones marca el upside potencial sobre el que competirán mañana las tres ofertas. La cifra se ajusta, sin embargo, por la posición que adquiere el comprador: una participación indirecta del 26,32% en Transener, resultado de aplicar el 50% de CITELEC sobre el 52,65% que esa sociedad tiene en la transportista, compartida en condiciones paritarias con el holding que conduce Marcelo Mindlin.
Pampa Energía conserva el otro 50% de CITELEC. Como condición previa al concurso, el holding resignó el Derecho de Primera Preferencia y el Derecho de Acompañamiento que mantenía desde la privatización original de los años noventa. Esa renuncia despejó la vía legal para que el Estado vendiera su mitad sin que Mindlin pudiera igualar la oferta o forzar la compra simultánea de su participación.