Quién operará Los Nihuiles hasta que haya adjudicatario: la vacancia técnica que dejó el fin de la concesión de HINISA y las claves de la decisión

El DNU 667/2026 puso el complejo en manos de Hidroelectricidad Mendocina con techo al 31 de diciembre, y la sociedad provincial le contrató a CEMPPSA la asistencia a la operación hasta que haya nuevo concesionario. El esquema anterior compartía personal con HIDISA y el primer llamado para cubrir la vacancia fue al concesionario saliente

por Julián Guarino

HEMSA le contrató servicios de asistencia a la operación desde el 1 de agosto y hasta que resulte adjudicado el nuevo concesionario

Desde el 27 de julio de 2026 la operación del Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles está a cargo de Hidroelectricidad Mendocina S.A. (HEMSA), la sociedad provincial que el DNU 667/2026 designó continuadora de Hidroeléctrica Los Nihuiles S.A. (HINISA) para los complejos I, II y III y de EMESA para Nihuil IV, con techo al 31 de diciembre de 2026 o a la toma de posesión del adjudicatario de la licitación, lo que ocurra primero

En el medio quedó un problema que no admite prórroga administrativa: cuatro represas sobre el río Atuel, dos centrales inundadas desde enero de 2025 y una temporada de deshielo que la propia provincia anticipa como excepcional.

Ese es el marco en el que Mendoza contrató servicios de asistencia a un operador privado. La decisión se leyó erróneamente en clave licitatoria. Sin embargo, vista desde la operación responde a otra cosa: una vacancia técnica que el esquema anterior dejó abierta el día que se apagó.

La vacancia que dejó la separación de HINISA y HIDISA

Las concesiones vencieron el 1 de junio de 2024 y entraron en un período de transición que los decretos provinciales 1021/24 y 1085/24 fijaron en doce meses, prorrogado después por la Ley provincial 9.630, la misma que declaró la emergencia del sistema por catorce meses. 

HEMSA se constituyó el 24 de julio de 2025 y recibió, por la Ley provincial 9.486, la concesión por treinta años del uso de los bienes de dominio público y de las aguas del Atuel, sujeta a la condición suspensiva de tomar posesión efectiva.

La sociedad nació como titular de activos. Durante tres décadas, HINISA y su par del río Diamante, HIDISA, operaron con plantillas compartidas. Al separarse las estructuras, buena parte de los cargos gerenciales quedó en la órbita de HIDISA, que sigue en actividad y mantiene a Pampa Energía como accionista, y esas funciones se quedaron sin alguien que las cumpliera del lado de HEMSA. Así lo describió la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, en declaraciones radiales de este lunes que pudo recoger Shale24

La primera respuesta que ensayó la provincia fue la más obvia: pedirle al concesionario saliente que acompañara la transición. Según Latorre, llegó pocos días antes del vencimiento y fue negativa: "ni Pampa, como Pampa Energía, ni nosotros estamos en condiciones de prestar estos servicios".

Descartada esa vía, quedaban dos alternativas. La ministra enumeró el universo real: en Mendoza hay tres operadores con antecedentes en generación hidroeléctrica. HIDISA acababa de excusarse. HIDRONIHUIL S.A., que asiste a EMESA en Nihuil IV, respondió que su escala servía para una central pero no para cuatro. El tercero, el Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos S.A. (CEMPPSA), operador de Potrerillos, Álvarez Condarco y El Carrizal, aceptó.

Sobre esa base HEMSA le contrató servicios de asistencia a la operación desde el 1 de agosto y hasta que resulte adjudicado el nuevo concesionario, según detalló el bloque de senadores del oficialismo provincial en un comunicado público. La titularidad de la operación no se movió: la mantiene HEMSA por mandato del artículo 6 del decreto nacional, y lo contratado son prestaciones de asistencia técnica acotadas a ese plazo.

La ministra Latorre enumeró el universo real de alternativas: en Mendoza hay tres operadores con antecedentes en generación hidroeléctrica. HIDISA acababa de excusarse. HIDRONIHUIL S.A., que asiste a EMESA en Nihuil IV, respondió que su escala servía para una central pero no para cuatro. El tercero, el Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos S.A. (CEMPPSA), operador de Potrerillos, Álvarez Condarco y El Carrizal, aceptó

El capital de CEMPPSA se reparte en dos planos desde el contrato de construcción, operación y transferencia de diciembre de 1997. Las acciones Clase A son de la Provincia de Mendoza, que las conservó en cada cambio de manos posterior. Las clases B, C, D y E quedaron del lado privado: primero José Cartellone Construcciones Civiles, con cerca del 70%, e Industrias Metalúrgicas Pescarmona (IMPSA) con el resto; después el fondo BAF Latam Credit Fund B.V., que les compró el paquete en 2017. En marzo de 2025 el Grupo Edison adquirió a ese fondo el control de CEMPPSA y de Cartellone Energía y Concesiones.

Contratar afuera de ese conjunto implicaba armar una gerencia desde cero para un plazo que el decreto nacional acota a cinco meses: reclutar quince gerentes por medio año para un complejo que se entrega enseguida agrega un costo sin destinatario, planteó Latorre.

En los hechos, el mecanismo no es nuevo en la cuenca. En 2024, cuando venció la concesión de Nihuil IV y la provincia decidió no renovarla para poder licitar las cuatro centrales juntas, EMESA asumió la operación y contrató a HIDRONIHUIL para sostener las tareas. La Resolución 513/25 de la Secretaría de Energía habilitó después a EMESA como agente generador provisorio del Mercado Eléctrico Mayorista hasta el 31 de diciembre de 2030, para que la unificación jurídica del complejo no dejara a Nihuil IV fuera del despacho. Es el mismo esquema: sociedad estatal titular, prestador privado calificado, plazo atado a la adjudicación. Cambian la escala del activo y el momento político.

El 11 de enero de 2025 un aluvión con un caudal de arrastre de 1.200 metros cúbicos por segundo inundó las centrales Nihuil II y Nihuil III (foto) y las dejó fuera de servicio

Por qué el contrato de servicios no toca la compulsa

La arquitectura de la licitación está escrita y publicada. El DNU 667/2026 convocó a una Licitación Pública Nacional e Internacional conjunta al amparo de los artículos 14, 15 y 21 bis de la Ley 15.336 para dos objetos simultáneos: la concesión nacional de generación y la venta por parte de Mendoza del 100% de las acciones de HEMSA.

Las pautas las fija la Secretaría de Energía junto con el Ministerio de Energía y Ambiente provincial. La evaluación queda en manos de una comisión ad hoc integrada en partes iguales por representantes de la Nación y de la provincia, y el trámite corre por la plataforma CONTRAT.AR. La adjudicación exige la coincidencia de ambas jurisdicciones y, del lado provincial, la ratificación posterior de la Legislatura. El decreto previó incluso el escenario de que el llamado quede desierto o fracasado.

Falta el eslabón inicial. El Decreto provincial 1436, del 23 de julio, aprobó la documentación técnica, legal y ambiental del lado mendocino, incluidos los pliegos y el data room, y la remitió a la Nación para su revisión. "No hay un pliego en la calle para participar de la licitación de Nihuiles aún", sintetizó Latorre. Sobre el patrimonio comprometido, la ministra marcó el otro límite: "una venta de esos bienes tendría que pasar por autorización legislativa".

El mismo comunicado del bloque oficialista consignó que el procedimiento de contratación fue puesto en conocimiento del directorio de EMESA, aprobado por el directorio de HEMSA y remitido a Fiscalía de Estado para su revisión.

El estado de cosas del activo es el que manda el calendario

Lo que gobierna los plazos estipulados obedece al orden de lo material. 

El 11 de enero de 2025 un aluvión con un caudal de arrastre de 1.200 metros cúbicos por segundo inundó las centrales Nihuil II y Nihuil III y las dejó fuera de servicio, una situación que el DNU declaraba vigente al día de su dictado. Latorre aportó la referencia que dimensiona el evento: la infraestructura civil del complejo se diseñó sobre una media histórica del orden de los 600 metros cúbicos por segundo.

El saneamiento demandó un año y recién a partir de noviembre de 2025 la provincia pudo relevar el estado de los activos, insumo sin el cual no había pliego posible. El costo del paréntesis está a la vista en la generación: en 2025 el sistema produjo 283 GWh contra 857 GWh el año anterior, según los datos que Pampa Energía reporta sobre HINISA.

A eso se suma la variable que la provincia ya está modelando. Con un evento El Niño de intensidad alta en el horizonte y crecidas probables sobre el Atuel, la operación de compuertas y los protocolos de seguridad de presas no admiten ventana sin responsable. La continuidad operativa condiciona al proceso licitatorio, porque el activo que se compulsa tiene que llegar entero a la fecha de apertura.

El resto del calendario depende de la Nación. Hasta que la Secretaría de Energía cierre las pautas y se publique el llamado, el complejo seguirá operando en el régimen extraordinario del artículo 6, con un veedor de la Subsecretaría de Energía Eléctrica y el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) verificando las obligaciones contractuales. Mendoza ya transitó ese esquema en el Diamante, donde la Nación prorrogó a HIDISA hasta diciembre. La transición del Atuel, con dos centrales fuera de servicio y una temporada hídrica cargada, es la que menos margen tiene para quedarse sin operador.