Auge de la minería argentina

Argentina proyecta multiplicar por seis sus exportaciones mineras para 2035

Impulsada por un portfolio de proyectos de clase mundial, la matriz minera argentina se prepara para un salto histórico. Según estimaciones oficiales, los proyectos mineros en cartera demandarán un piso mínimo de gastos de capital cercano a los u$s 57 mil millones para lograr iniciar las operaciones y concretar efectivamente estas promesas de exportación.

Matías Astore
por Matías Astore 22 Abril de 2026
22 Abril de 2026
La Secretaría de Minería de la Nación Argentina proyecta exportaciones mineras por u$s 36.250 millones para 2035
La Secretaría de Minería de la Nación Argentina proyecta exportaciones mineras por u$s 36.250 millones para 2035

La minería en Argentina ya es considerada oficialmente como uno de los principales pilares del comercio exterior para los próximos 10 años.

Las proyecciones elaboradas por la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera, anticipan una curva de crecimiento exponencial para la próxima década productiva. 

El sector cerró el 2025 con un récord absoluto de exportaciones que alcanzó los u$s 6.075 millones. Este hito operativo, sin embargo, representa apenas el umbral de una era de expansión comercial sin precedentes impulsada por la creciente demanda global de minerales estratégicos necesarios para la electromovilidad y las nuevas tecnologías.

El salto cuantitativo estimado en el mercado indica que las exportaciones mineras alcanzarán este año los u$s 7.662 millones y escalarán velozmente a u$s 15.411 millones para 2030 y lograrán un impresionante pico de u$s 36.250 millones para 2035.

Reconfiguración de la matriz exportadora

Para comprender la magnitud real de esta transformación productiva, basta observar que hacia la mitad de la próxima década, las exportaciones del sector estarán muy cerca de sextuplicar los montos registrados en el extraordinario cierre de 2025.

El motor fundamental detrás de este asombroso crecimiento reside en una profunda reconfiguración de la matriz exportadora, la cual transitará de una dependencia histórica casi exclusiva del sector agropecuario hacia una matriz más diversificada, en la que el sector energético y minero irán cobrando cada vez mayor protagonismo. 

El metal rojo experimentará un ascenso meteórico en su capacidad de producción que lo llevará a exportar u$s 18.712 millones en 2035
El metal rojo experimentará un ascenso meteórico en su capacidad de producción que lo llevará a exportar u$s 18.712 millones en 2035

El cobre y el litio desplazarán al oro y la plata

El cobre se erige como el gran protagonista indiscutido de esta nueva etapa dorada de los negocios mineros argentinos. Tras registrar ventas al exterior de carácter netamente marginal por apenas u$s 13 millones en 2025, el metal rojo experimentará un ascenso meteórico en su capacidad de facturación que lo llevará a exportar u$s 4.617 millones en 2030, consolidándose finalmente en 2035 como el principal producto minero exportado del país con ventas al exterior por u$s 18.712 millones, un volumen comercial que representará más del 50% del total de las exportaciones mineras nacionales

Paralelamente y con un dinamismo igualmente atractivo para los inversores, el litio acompañará esta tendencia de consolidación estratégica, pasando de u$s 911 millones exportados en 2025 a proyectar u$s 4.534 millones para 2030, y culminando con ventas externas por u$s 11.888 millones hacia 2036.

Mientras los minerales críticos para la tecnología moderna ganan un terreno expansivo, los líderes tradicionales del sector minero experimentarán un ciclo natural de maduración y paulatino declive en sus volúmenes de exportación directa: el oro, que ostentó cómodamente la primera posición comercial en 2025 con exportaciones por u$s 4.094 millones, mantendrá una estabilidad relativa en sus operaciones que le permitirá alcanzar los u$s 5.697 millones en 2030. 

No obstante, a partir de la siguiente década, las proyecciones muestran que las exportaciones de este metal precioso comenzarán a decaer de forma continua debido al fin de la vida útil de varios yacimientos, descendiendo sus volúmenes a u$s 3.448 millones para 2035 y ubicándose en un lejano tercer lugar respecto a los nuevos gigantes de la industria. 

La plata, por su parte, traza una trayectoria comercial similar al prever un declive desde los u$s 785 millones exportados en 2025 hasta estabilizarse y luego iniciar una vigorosa recuperación hacia 2035 alcanzando los u$s 2.597 millones, un renacer impulsado principalmente por la valiosa producción secundaria que aportarán los inmensos proyectos cupríferos al iniciar sus fases operativas.

Para 2036, se proyectan exportaciones de litio por u$s 11.888 millones.
Para 2036, se proyectan exportaciones de litio por u$s 11.888 millones.

Atracción de Inversión Extranjera Directa de alta calidad

Transformar estas proyecciones comerciales en una realidad tangible en el terreno requiere de un esfuerzo monumental de capitalización e infraestructura corporativa, abriendo oportunidades para la atracción de Inversión Extranjera Directa de alta calidad

Los proyectos mineros en cartera demandarán un piso mínimo de gastos de capital cercano a los u$s 57 mil millones para lograr iniciar las operaciones y concretar efectivamente estas promesas de exportación. 

La distribución estratégica de este capital es un reflejo exacto de las prioridades del mercado futuro, concentrando la suma de u$s 41.190 millones exclusivamente en el desarrollo a gran escala de 9 proyectos de cobre, seguidos por una sólida inyección de u$s 14.046 millones destinados a la expansión y creación de 12 sofisticadas operaciones litíferas a lo largo del país.

Hasta un 80% del valor generado quedará en el país

Este creciente flujo de capitales corporativos no sólo garantizará el despliegue de la capacidad productiva necesaria, sino que actúa de manera inmediata como un dinamizador macroeconómico fundamental para el fortalecimiento del balance cambiario nacional.

Más allá del innegable y abultado impacto en la balanza comercial, el ecosistema de negocios y la economía real a nivel local se verán beneficiados por el efecto multiplicador que caracteriza a la actividad extractiva moderna

Del asombroso volumen total de u$s 36.250 millones proyectados para comercializarse en 2035, las estimaciones gubernamentales sugieren que entre un 67% y un 80% de ese valor bruto de producción podría quedar definitivamente retenido y reinvertido dentro de las fronteras nacionales

Esto se traduce en una inyección directa y constante a la economía doméstica que oscila entre los u$s 24.288 millones y los u$s 31.610 millones, un escenario de mayor rentabilidad

Estos fondos estarán mayormente destinados a desarrollar localmente toda la cadena de valor asociada a la actividad. Esto representa la tracción de pequeñas empresas y proveedores provinciales, el pago de salarios de alta calificación técnica, las correspondientes contribuciones a la seguridad social y la recaudación fiscal a través de impuestos a las ganancias, impuestos a la producción y el pago de regalías provinciales. 

El horizonte minero argentino se consolida así como un nuevo pilar para el desarrollo económico e industrial a largo plazo.

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