La colaboración firmada en los últimos meses entre la Corporación Financiera Internacional (IFC) y McEwen Copper Inc., subsidiaria de McEwen Inc., marca un hito en el camino hacia el financiamiento sostenible del proyecto Los Azules, uno de los mayores depósitos de cobre no desarrollados a nivel global, ubicado en Calingasta, San Juan.
Si bien el acuerdo no constituye un compromiso vinculante, habilita a IFC a actuar como prestamista potencial y/o arranger de deuda, con derechos preferenciales tanto para debt como equity.
Este esquema define un marco técnico que anticipa el posible rol de IFC en la estructura de capital del proyecto, al tiempo que refuerza su alineamiento con estándares ESG, reduciendo riesgos y acelerando el eventual cierre financiero.

Un proyecto de gran escala con fundamentos económicos sólidos
El estudio de factibilidad (FS), completado en octubre de 2025, define una mina a cielo abierto con una producción anual promedio de 327 millones de libras de cobre (148 kt) durante 21 años. El proceso contempla lixiviación en pila (heap leach) para óxidos y sulfuros supérgenos, junto con procesamiento SX-EW para la obtención de cátodos de alta pureza.
Los recursos medidos e indicados ascienden a 10.900 millones de libras de cobre, con una ley promedio de 0,40%. El CAPEX inicial se estima entre US$2.300 y US$3.170 millones, según actualizaciones recientes, con un C1 cash cost de US$1,50 por libra y un precio base del cobre de US$4,35 por libra.
El FS incorpora tecnologías emergentes orientadas a extender la vida útil del yacimiento y reducir su huella ambiental. Entre ellas se destaca Nuton®, un sistema de lixiviación biológica para sulfuros que podría sumar más de 30 años adicionales de vida al proyecto.
Además, se prevé el uso de asistencia trolley en camiones, trituración in-pit y vehículos eléctricos, lo que permitiría reducir el consumo energético en un 48% y llevar las emisiones Scope 1 y 2 a niveles cercanos a cero. El suministro eléctrico sería 100% renovable, a través de una línea dedicada.
Estándares ESG y validación ambiental
El acuerdo con IFC, divulgado en septiembre de 2025, pone el foco en el alineamiento con los Estándares de Desempeño y Performance Standards del organismo. En octubre de 2025 se difundió una Gap Analysis, que aborda aspectos clave como la mitigación de impactos sobre glaciares andinos, el reciclaje de más del 90% del agua, el monitoreo de la biodiversidad y los planes de beneficio comunitario.
A este marco se suma la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) en diciembre de 2024 y la adhesión al RIGI en septiembre de 2025, que garantiza estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años.
El rol financiero de IFC y el efecto catalizador del capital multilateral
IFC podría liderar una porción significativa de la deuda del proyecto, con estimaciones que superan los US$1.000 millones en esquemas de syndication. Su participación facilitaría la llegada de agencias de crédito a la exportación (ECAs) europeas, financiamiento de fabricantes de equipos (OEM) como Komatsu y Sandvik, y propuestas indicativas por más de US$1.100 millones para equipos e infraestructura.
Desde el punto de vista financiero, el involucramiento de IFC reduce el riesgo percibido, mejora los términos de la deuda y agiliza la estructuración del financiamiento. El cronograma prevé construcción entre 2026 y 2027, inicio de operaciones SX-EW en 2029 y primera producción en 2030.
El potencial financiamiento posiciona a Los Azules como un caso testigo de minería de cobre sostenible en Argentina, en un contexto de déficit global proyectado de este mineral hacia 2030. Además, el proyecto aportaría al desarrollo regional, con hasta 3.000 empleos durante la etapa de construcción.
El rol proactivo de IFC muestra cómo la adopción de estándares ESG internacionales puede habilitar el acceso a capital para proyectos de alta calidad en jurisdicciones emergentes. No obstante, el cierre definitivo dependerá del cumplimiento de condiciones, la due diligence final y la estabilidad macroeconómica.


