El proyecto minero binacional que integran los yacimientos Josemaría y Filo del Sol confirmó plan logístico clave, confirmando que su cobre saldrá por territorio chileno y apostando a un régimen de incentivos a gran escala en la Argentina para consolidar su desarrollo a largo plazo.
El plan, detallado en el Informe Técnico Integrado y presentado ante el presidente Javier Milei, confirma que el concentrado de cobre será exportado a través de territorio chileno, mientras que el encuadre regulatorio y fiscal en Argentina se apoyará en la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
La estrategia combina competitividad logística, integración normativa bajo el Tratado de Integración Minera Binacional y una estructura de inversión escalonada de largo plazo.
Desde el punto de vista operativo, la “ruta del cobre” comenzará en la provincia de San Juan y atravesará la cordillera de los Andes hasta terminales portuarias en la región chilena de Atacama, donde el concentrado será almacenado y embarcado hacia fundiciones internacionales, principalmente en Asia.
En la primera etapa, el transporte se realizará mediante camiones equipados con sistema de rotainers —contenedores herméticos diseñados para concentrados minerales— que conectarán Josemaría con puertos del Pacífico a través de la Carretera de Acceso Norte y rutas públicas binacionales. A mediano plazo, el Distrito Vicuña proyecta:
- Construcción de un ducto soterrado de pulpa para transporte continuo de concentrado.
- Desarrollo de una planta desalinizadora en la costa chilena, destinada a abastecer de agua industrial al complejo.
- Integración logística con activos existentes del grupo en Chile, como Candelaria y Caserones, generando sinergias en infraestructura y servicios.
Este diseño posiciona a Chile como nodo exportador y a Argentina como plataforma extractiva bajo régimen de incentivo fiscal, configurando un modelo de complementariedad regional.
Estructura financiera y encuadre RIGI
El esquema financiero contempla una línea de crédito internacional por USD 4.500 millones, destinada a cubrir la fase inicial de construcción del distrito. El desarrollo se organizará en tres etapas:
- Operación inicial en Josemaría (mina a cielo abierto y planta concentradora).
- Desarrollo de óxidos en Filo del Sol, con procesamiento diferenciado.
- Expansión de la concentradora y explotación de sulfuros, consolidando el complejo integrado.
El cronograma de construcción se estima en 40 meses, incluyendo seis meses de puesta en marcha y calibración operativa.
Desde el punto de vista regulatorio, la adhesión al RIGI busca otorgar estabilidad fiscal, previsibilidad cambiaria y garantías para inversiones de gran escala. El proyecto se convertirá en uno de los primeros casos testigo del régimen aplicado a minería metalífera de clase mundial, junto con la plena implementación del Tratado de Integración Minera Binacional.
Proyección productiva y escala global
Con una vida útil estimada en 70 años, la integración Josemaría–Filo del Sol proyecta una producción promedio anual de 400.000 toneladas de cobre, además de volúmenes relevantes de oro y plata como subproductos.
En términos comparativos, ese nivel de producción ubicaría al Distrito Vicuña entre los mayores activos greenfield en desarrollo a nivel global, en un contexto de creciente demanda de cobre vinculada a:
- Transición energética
- Electrificación del transporte
- Expansión de redes eléctricas
- Infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos
Para Argentina, implicaría un salto estructural en la matriz exportadora minera, históricamente dominada por el oro y la plata, y una mayor inserción en la cadena de valor de metales críticos.
Impacto económico y empleo
Durante la etapa de construcción, el proyecto prevé:
- 5.500 empleos directos
- 19.000 empleos indirectos
- En materia fiscal, el Informe Técnico Integrado estima aportes anuales cercanos a USD 965 millones en impuestos y regalías para Argentina.
En paralelo, Chile capturará parte del valor agregado logístico e industrial mediante:
- Inversión en infraestructura portuaria
- Planta desalinizadora
- Acueductos industriales
- Servicios vinculados a la cadena minera en Atacama
- El modelo consolida así un corredor productivo andino con impacto fiscal y productivo en ambos países.
Integración binacional y próximos hitos
La operatividad plena del Tratado de Integración Minera Binacional será determinante para garantizar el flujo de bienes, servicios, personal e inversiones a través de la frontera. El cronograma prevé:
- Actualización de estudios técnicos
- Publicación de un informe integrado consolidado hacia el primer trimestre de 2026
- Definición final de ingeniería de detalle y cierre financiero