En un movimiento que acelera la exploración minera en el norte argentino, la canadiense Aldebaran Resources escindió sus activos regionales hacia Centauri Minerals, inyectando 5,7 millones de dólares canadienses para reactivar el yacimiento Río Grande, un depósito de cobre, oro y plata en la Puna de Salta con potencial para escalar producción en un mercado global ávido de metales críticos.
El anuncio, formalizado el 24 de octubre de 2025, posiciona a Río Grande como el proyecto insignia de un portafolio de seis iniciativas que abarcan más de 43.000 hectáreas en Salta, Jujuy y Catamarca. Descubierto a fines de los 90 por Mansfield Minera y liderado por el geólogo local Facundo Huidobro, el sitio permaneció inactivo tras un informe técnico de 2018, víctima de ciclos volátiles en commodities y prioridades de sus dueños previos.
Ahora, con permisos de perforación renovados y equipos en marcha para relevamientos geofísicos y geoquímicos de alta resolución, Centauri apunta a una nueva etapa de desarrollo en 2026, con planes para debutar en bolsa y atraer capital adicional.Ubicado en el departamento Los Andes, a solo 9 kilómetros de la mina Lindero –operada por Fortescue Metals–, Río Grande exhibe mineralización diseminada en un sistema porfírico apto para explotación a cielo abierto.
El informe actualizado detalla recursos indicados de 71 millones de toneladas a 0,30% de cobre, 0,36 gramos por tonelada de oro y 3,2 g/t de plata, más 41 millones de toneladas inferidas a 0,23% Cu, 0,28 g/t Au y 2,8 g/t Ag.
Esto suma equivalentes a 670 millones de libras de cobre, 1,19 millones de onzas de oro y 10,9 millones de onzas de plata, con perforaciones históricas que revelan diques mineralizados a más de 250 metros de profundidad y espacio para expansión en alteraciones estilo IOCG (óxido-hierro-cobre-oro).
Sam Leung, CEO de Centauri, lo resumió en un comunicado: “Este financiamiento nos habilita a iniciar exploraciones inmediatas, consolidando una base técnica sólida para avanzar hacia producción en la próxima década”.
La ronda semilla, destinada a organización corporativa y trabajos iniciales en Río Grande y el adyacente Aguas Calientes, refleja la confianza en un contexto donde el cobre –clave para baterías y redes eléctricas– cotiza por encima de los 4,50 dólares la libra, impulsado por la demanda de la transición energética.
El impacto trasciende lo técnico. En Salta, donde más de 20 proyectos exploratorios suman inversiones por sobre 500 millones de dólares en los últimos dos años según el Ministerio de Producción provincial, Río Grande dinamiza logística y empleo local, con contrataciones prioritarias de mano de obra regional en fases tempranas.
Su proximidad a infraestructura existente –como la ruta a Lindero y redes eléctricas en expansión– minimiza barreras, alineándose con el auge minero del NOA que ya posiciona a Argentina como proveedor emergente de litio y cobre.Sin embargo, el ecosistema frágil de la Puna impone cautela: Centauri enfatiza prácticas sostenibles, aunque planes detallados de manejo ambiental aún no se divulgan. En un panorama de volatilidad, donde el oro supera los 2.700 dólares la onza, este revival no solo reactiva un activo dormido, sino que subraya la resiliencia del sector ante demandas globales, con proyecciones de operación comercial hacia fines de la década y potencial para equilibrar crecimiento con conservación en el norte argentino.