En un movimiento estratégico que consolida a la provincia de Río Negro como el epicentro de la exploración de uranio hoy en el país, la compañía Blue Sky Uranium Corp. anunció el inicio de su nuevo programa de perforación diamantina en el objetivo Ivana Gateway.
Este avance marca un hito en el proyecto Amarillo Grande, buscando no sólo expandir los recursos conocidos, sino también validar la existencia de un distrito minero de escala global capaz de abastecer la demanda nuclear nacional e internacional.
Nikolaos Cacos, presidente y director ejecutivo de la firma, señaló: “Nuestro objetivo es avanzar sobre un nuevo blanco prioritario en concesiones que son 100% propiedad de Blue Sky”.
La decisión de perforar en este punto preciso no es casual. Recientes estudios geofísicos completados en octubre de 2025 identificaron anomalías significativas en el sector Ivana Gap, sugiriendo que la mineralización podría extenderse más allá de los límites previamente conocidos del depósito Ivana.
El plan general busca evaluar una extensión que podría cubrir hasta 4.300 metros de longitud, orientada a probar la presencia de uranio y vanadio en zonas anteriormente no exploradas. El programa actual contempla una primera etapa de 1.200 metros de perforación diamantina en el área denominada Ivana Gateway (anteriormente conocida como Ivana Gap). Este objetivo se sitúa apenas a 4.700 metros al noroeste del yacimiento principal, el depósito Ivana.

Amarillo Grande, el próximo hub regional de uranio
El Proyecto Amarillo Grande se ubica en el centro de la provincia de Río Negro y representa el primer descubrimiento de un distrito de uranio en Argentina en décadas. El yacimiento Ivana se encuentra a unos 25 kilómetros al norte de Valcheta, donde Blue Sky tiene un campamento de exploración permanente. Dos líneas de alta tensión atraviesan el proyecto de este a oeste.
Amarillo Grande no es una iniciativa aislada, sino un cinturón de uranio-vanadio que se extiende a lo largo de varios kilómetros. Sus características técnicas lo posicionan como uno de los proyectos más atractivos a nivel de costos operativos (OPEX): la tendencia de uranio de 145 kilómetros descubierta por Blue Sky alberga mineralización de uranio y vanadio cerca de la superficie, con potencial para el descubrimiento de múltiples depósitos.
El yacimiento Ivana es hoy el principal candidato para ser el primer productor de uranio de bajo costo y a corto plazo en Argentina, ya que ahora cuenta con financiación de factibilidad y producción potencial mediante participación en el capital.
A principios de la década del 2000, Blue Sky ya había identificado mineralización en Amarillo Grande en múltiples objetivos a lo largo de una trayectoria de 145 kilómetros. El uranio se presenta principalmente en forma de carnotita, un mineral susceptible de lixiviación, que se presenta como recubrimientos sobre guijarros y se encuentra en la superficie o muy cerca de ella, en rocas hospedantes clásticas de no consolidadas a débilmente cementadas. Estas características hacen que la minería a cielo abierto, sencilla y económica, y la lixiviación sean un escenario de desarrollo probable.
En 2016, Blue Sky lanzó un programa de exploración para delinear los recursos y definir la economía de Amarillo Grande con el objetivo de convertirse en el primer proveedor nacional de óxido de uranio para la creciente industria nuclear argentina y un potencial proveedor internacional.
