Brasil se afianzó como mercado estratégico para el gas de Vaca Muerta.
Un memorándum entre los dos gobiernos trazó el marco de una integración que arrancó con envíos interrumpibles y ya escaló a exportaciones en firme de varias productoras argentinas hacia distribuidoras y generadoras del sur de Brasil. Esa demanda convive con capital de Brasil ya instalado en la cadena local: Petrobras sostiene el 34% de Compañía Mega, la principal exportadora de gas licuado de petróleo del país, y capitales de Brasil asomaron en la reconfiguración del downstream, cuando el grupo detrás de la marca Shell puso en juego una red que terminó en manos de Mercuria. A esa presencia, anclada en la molécula y en los activos físicos, se suma ahora un actor de perfil financiero, también de Brasil.
El Boletín Oficial formalizó la entrada de BTG Pactual al negocio energético argentino por dos puertas a la vez. La Resolución 215/2026 del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) inscribió a BTG Pactual Argentina Energía S.A.U. como comercializador de gas natural en el Registro de Comercializadores.
En la misma edición, la Resolución 152/2026 de la Secretaría de Energía autorizó a la firma como Participante Comercializador del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). El grupo financiero de Brasil se habilitó para operar en los dos mercados a la vez.
Qué dice cada resolución
La inscripción como comercializador de gas se rige por la Ley 24.076 y el Decreto 1738/92, con el Reglamento de Comercializadores aprobado en 2020 como marco operativo. La figura es precisa: comercializador es quien compra y vende gas natural por cuenta de terceros, sin red de distribución ni licencia de servicio público. El ENReGE, organismo que unificó al ENARGAS y al ENRE por el Decreto 452/25, verificó el cumplimiento de los requisitos societarios y la declaración jurada de inexistencia de incompatibilidades antes de dar de alta a la sociedad.
La habilitación eléctrica siguió una vía paralela. La Secretaría de Energía autorizó el ingreso al MEM en el marco de las Resoluciones 61/92 y 137/92, con CAMMESA como organismo encargado del despacho y responsable de informar el cumplimiento de los requisitos. La solicitud se publicó en el Boletín Oficial sin objeciones y la autorización rige desde su publicación. En los hechos, BTG Pactual quedó habilitado para intermediar contratos tanto de gas como de electricidad mayorista dentro del sistema argentino.

Un escritorio financiero
El perfil de quien ingresa marca la diferencia. Los últimos nombres que se acercaron a la comercialización local llegaron por el gas natural licuado y por la lógica del abastecimiento físico. Trafigura y Naturgy se disputaron el rol de comercializador-agregador para importar y regasificar en Escobar, cada uno con su tesis sobre cómo ganar dinero con esa operación. BTG Pactual pertenece a otra familia. Es un banco de inversión, el que se presenta como el mayor de América Latina, con mesa de trading energético propia en Brasil, donde opera en el Mercado Livre de Energia, y presencia en el negocio eléctrico de Colombia. Su ventaja competitiva se apoya en la gestión de riesgo, el arbitraje y el financiamiento, terreno distinto del de la logística de buques metaneros o las redes de distribución.
La doble habilitación adquiere sentido desde ese perfil. Un escritorio que toma posición en gas y en electricidad al mismo tiempo puede estructurar coberturas cruzadas, arbitrar entre las dos curvas de precios y financiar a la contraparte industrial que compra ambas energías. En un sistema que empieza a mostrar señales de precio propias, con sobreoferta de gas de Vaca Muerta buscando destino y un MEM en proceso de corrección tarifaria, esa intermediación financiera encuentra lugar. La desregulación que impulsa la Secretaría de Energía, con su doctrina de correr al Estado del rol de comprador y vendedor, es la que abre ese espacio.

La huella previa del grupo
BTG Pactual no es un recién llegado a la plaza. El grupo ya operaba en la Argentina como agente de liquidación y compensación integral registrado en la Comisión Nacional de Valores, su brazo de mercado de capitales, una sociedad distinta del nuevo vehículo energético. Y apareció en el expediente más comentado del semestre: figuró entre los acreedores de Raízen en la negociación que terminó con Mercuria quedándose con el downstream argentino de la marca Shell. De prestamista en una operación de activos físicos a comercializador habilitado en dos mercados, el grupo pasó de mirar el negocio desde el balance a poder sentarse en la mesa de operaciones.
La habilitación entrega la licencia; la operación llega después. Un comercializador inscripto puede empezar a programar y contratar, aunque el volumen efectivo depende de las contrapartes que consiga y de los contratos que firme. El movimiento a seguir es con quién opera BTG primero: el gas de la ventana húmeda que busca salida, la electricidad mayorista que se reordena con la desregulación, o el cruce entre ambos que su doble licencia habilita. La inscripción abre la puerta. El paso siguiente define la estrategia.