Horacio Marín subió a un escenario en Houston el 26 de marzo y mostró, por primera vez en un documento oficial de YPF, lo que el Proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) vale en divisas —y cuándo.
No en capacidad abstracta ni en barriles por día: en dólares por año, con escalonamiento trimestral. La secuencia que presentó ante la industria petrolera en el IAPG Houston CEO Series Breakfast es la hoja de ruta exportadora más detallada que la compañía ha puesto sobre la mesa.
El punto de partida es diciembre de 2026. Para esa fecha, el VMOS estará operativo con una capacidad inicial de ~180 kbbl/d. Asumiendo un precio de Brent de aproximadamente u$s 70 por barril (algo que a priori debería evaluarse nuevamente), esa primera fase habilita exportaciones anualizadas de u$s 4.600 millones.
Seis meses después, en el segundo trimestre de 2027, la capacidad escala a aproximadamente 390 kbbl/d y las exportaciones anualizadas saltan a u$s 10.000 millones.
En el tercer trimestre de 2027, el oleoducto llega a cerca de 550 kbbl/d —la capacidad de la fase VMOS I+II actualmente en desarrollo— con exportaciones proyectadas de u$s 14.100 millones anuales. La capacidad plena, ~700 kbbl/d con VMOS III, habilita u$s 17.900 millones anuales desde 2028 en adelante.
El salto de u$s 4.600 millones a u$s 17.900 millones ocurre en menos de 18 meses.
Por qué el oleoducto manda
Vaca Muerta ya tiene la producción. Argentina cerró febrero de 2026 con 874.000 barriles diarios —dos meses consecutivos por encima del récord de 1998. Lo que históricamente limitó la conversión de esa producción en exportaciones no fue el reservorio ni la actividad de perforación: fue la capacidad de sacar el crudo de la cuenca neuquina hacia los puertos atlánticos.
La presentación de Marín lo explica con una imagen que no deja lugar a ambigüedades: sin el VMOS, el crecimiento de la producción queda atrapado. La curva de producción proyectada y la curva de capacidad de evacuación se separan en 2026. La brecha entre ambas es crudo que no puede exportarse. El transporte en camiones —el modo alternativo— tiene un límite físico que no escala al ritmo que Vaca Muerta necesita. La conclusión de la diapositiva es directa: «Oil growth is constrained without VMOS».
El VMOS superó el 55% de avance de construcción. Nueve empresas forman el consorcio: YPF suma rigs de perforación en una campaña que avanza junto a la obra, con la participación de Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía y otros socios del upstream neuquino. Es la primera vez en la historia del país que un consorcio de esa magnitud se articula para una obra de infraestructura de evacuación de crudo.
El multiplicador que viene después
Las cifras de exportación que Marín presentó en Houston tienen un supuesto explícito: Brent a ~u$s 70/bbl. En el contexto actual del mercado —con el conflicto en el Golfo Pérsico sosteniendo la curva forward por encima de ese nivel— es un escenario conservador. A cualquier precio razonable de largo plazo, el VMOS convierte a YPF —y a Argentina— en un exportador de crudo de escala regional relevante.
La capacidad final del sistema, de 700 kbbl/d, representa más del 80% de la producción total que Argentina registró en su récord de febrero de 2026. El VMOS no está dimensionado para la producción de hoy: está dimensionado para la de 2028 y más allá, cuando Vaca Muerta habrá sumado miles de pozos adicionales. YPF proyecta una producción bruta argentina de aproximadamente 1.550 kbbl/d para 2030 en el escenario base.
La comparación que la propia presentación hace es elocuente: las exportaciones energéticas proyectadas para 2031+ superarían los u$s 40.000 millones anuales con el GNL habilitado, colocando al sector energético por encima de la agroindustria como principal generador de divisas del país.
La otra pieza: el GNL en paralelo
El VMOS no es la única palanca.
La presentación de Marín detalló la arquitectura del proyecto de gas natural licuado (GNL) argentino en dos fases: Southern Energy (SESA), con 6 millones de toneladas por año (MTPA) de capacidad aprobada y fecha de inicio de operaciones en 2027-2028, y Argentina LNG, el proyecto de los socios YPF, ENI y XRG, con 12 MTPA, capex de u$s 20.000 millones y Decisión Final de Inversión (FID) prevista para 2026, cuya estrategia el CEO de ENI anticipó en CERAWeek.
La capacidad total del sistema GNL alcanza 18 MTPA en la configuración actual, expandible a 24 MTPA. Una expansión potencial de 6 MTPA adicionales tiene FID previsto para 2027/28 y fecha de inicio de operaciones en 2032.
El VMOS y el GNL son las dos caras de la misma apuesta: convertir el recurso de Vaca Muerta —que ya es un hecho productivo— en divisas con destino a los mercados globales. La presentación de Houston, por primera vez, pone fechas y números concretos a esa conversión.