El Banco de Exportaciones e Importaciones de los Estados Unidos (EXIM, por sus siglas en inglés) evalúa elevar de u$s 7.000 millones a u$s 10.000 millones el marco de financiamiento que firmó con la Argentina en septiembre.
La cifra se suma a los u$s 20.000 millones que analiza la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) para proyectos en el país. Así lo relató Alejandro Díaz, CEO de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham), ante un grupo de periodistas. Según explicó, se trata de fondos independientes: sumados, alcanzarían u$s 30.000 millones.
El mensaje llegó durante la reunión que las empresas de la cámara mantuvieron con Christopher Landau, el número dos del Departamento de Estado, en la visita que hizo a Buenos Aires la semana pasada. El embajador Peter Lamelas ya había dicho, según Díaz, que el monto del EXIM estaba en revisión y que probablemente subiría a u$s 10.000 millones, y en el encuentro con Landau las empresas recibieron la confirmación de que la cifra va en esa dirección.
Díaz precisó que el aumento necesita la aprobación del directorio del banco. Ninguno de los montos implica desembolsos aprobados: son techos de operaciones posibles, y cada crédito pasa por su propia evaluación.
El EXIM ya ofreció u$s 6.000 millones a Argentina LNG
El marco vigente, llamado U.S.-Argentina Build the Future, se firmó el 23 de septiembre en Nueva York, el mismo día en que ambos gobiernos lanzaron el Corredor Andes-Atlántico. Prevé movilizar hasta u$s 7.000 millones hasta 2027 en minerales críticos, seguridad energética y redes eléctricas, conectividad digital y tecnologías avanzadas.
De ese total, u$s 6.000 millones corresponden a la hoja de términos indicativa y no vinculante que el banco emitió para Argentina LNG, el proyecto de YPF, Eni y XRG, que demandará inversiones por u$s 51.000 millones. El crédito está atado a la compra de bienes y servicios estadounidenses para las etapas de infraestructura y producción, y su versión definitiva requiere la aprobación del directorio del banco. Díaz contó que la idea es destinar los u$s 1.000 millones restantes a obras de infraestructura del corredor, en especial para mover minerales con un costo menor al del transporte por camión.
La revisión del tope tiene una explicación técnica. Díaz respaldó la lectura de un periodista: los u$s 7.000 millones respondían al límite que el EXIM fija para la Argentina según la categoría en la que la ubica, de modo que cualquier financiamiento adicional tiene que pasar por fuera de esa línea. Llevar el techo a u$s 10.000 millones abriría lugar para nuevas operaciones además del proyecto de GNL.
El banco opera con reglas propias. Según su programa para minerales críticos, ofrece préstamos directos y garantías sobre créditos de bancos comerciales con plazos de repago de hasta 18 años después de la construcción. Financia el contenido estadounidense hasta el 85% del contrato de exportación y los costos locales hasta un 40% a 50% del valor de ese contrato. Y sus normas establecen que el financiamiento del EXIM debe complementar al capital privado, sin competir con él.
Antes de cualquier ampliación, el banco necesita al Congreso estadounidense. Su carta orgánica vence el 31 de diciembre y el proyecto de los senadores Kevin Cramer y Mark Warner, que la extiende por diez años, sigue en el Comité Bancario del Senado desde febrero. El antecedente pesa: en 2015 la carta caducó durante cinco meses, y desde julio de ese año hasta mayo de 2019 el directorio estuvo sin quórum. En ese lapso, el banco solo podía aprobar créditos de largo plazo de hasta u$s 10 millones.
Díaz estimó que el resultado de las elecciones legislativas estadounidenses del martes 3 de noviembre no va a definir la renovación, porque las prórrogas anteriores salieron con gobiernos de los dos partidos, aunque anticipó que el trámite podría demorarse. También descartó que Washington deje caer una herramienta que está desarrollando con fuerza. El consorcio de Argentina LNG tiene previsto firmar su decisión final de inversión el 26 de noviembre.
Los u$s 30.000 millones salen de dos bolsillos separados
Ante la consulta sobre si los u$s 20.000 millones de la DFC incluían los fondos del EXIM, Díaz respondió: "Para mí son separados". Y precisó que el tope de la DFC para la Argentina es "por todo concepto", es decir, suma todos los instrumentos del organismo.
Con esa lectura, la DFC iguala por sí sola la cifra que el embajador anunció el 20 de octubre en la AOG Patagonia, en Neuquén: u$s 20.000 millones en inversiones y financiamiento antes de fines de 2027, que Lamelas presentó como un paquete del EXIM, la DFC, el Departamento de Estado y otras agencias. Para Díaz, la DFC llegaría sola a ese monto y el EXIM sumaría otros u$s 10.000 millones.
Lamelas ató además el horizonte a las elecciones presidenciales argentinas y dijo que Washington está listo para seguir financiando después de 2027 "si la Argentina sigue avanzando hacia adelante y nunca hacia atrás". Díaz sostuvo que, con el actual gobierno o con uno de características similares, la relación financiera no va a cambiar demasiado durante la administración Trump. Ya en Jujuy, Katrien Hinderdael, del Departamento de Estado, había advertido que Washington está dispuesto a financiar minería y energía por encima del límite del EXIM.
La DFC estudia 25 proyectos y exige socios privados
"Sé que hay 25 proyectos que el DFC hoy está estudiando", afirmó Díaz, que evitó identificar a las compañías. Contó que el dato le llegó de manera informal y lo comparó con la carpeta del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, que ya suma unos 70 proyectos presentados.
En diciembre de 2025, la ley que reautorizó a la DFC hasta 2031 elevó su tope de exposición de u$s 60.000 millones a u$s 205.000 millones. Díaz hizo la cuenta: u$s 20.000 millones para la Argentina equivalen a cerca del 10% de la capacidad prestable del organismo, en un país al que hace tres años la DFC no le asignaba nada, según recordó. La cifra abarca todos sus instrumentos. "Cuando hablan de 20.000, no son desembolsos por 20.000. El portafolio es mucho más amplio. Dan seguros, dan garantías, dan desembolsos directos", explicó. La corporación ya tiene antecedentes en Vaca Muerta: en su cartera figura un préstamo de u$s 300 millones a diez años para Vista Energy, aprobado en 2019 para Bajada del Palo Oeste.
Como el EXIM, la DFC trabaja con otros financistas. "No vas a encontrar un proyecto en el cual el DFC financia el 100%. Nunca", sostuvo Díaz, que puso como ejemplo un esquema en el que el organismo aporta hasta el 30% y el desarrollador consigue el resto en bancos comerciales, multilaterales u otros inversores. Sobre China, dijo que los criterios de asignación exigen que las empresas beneficiarias no estén controladas o dominadas por Estados soberanos, sin una exclusión explícita de los proveedores de ese país.