Entre julio y septiembre, el negocio de líquidos de TGS generó una utilidad operativa de $78.915 millones, apenas $244 millones por debajo de la del transporte de gas natural, que sumó $79.159 millones. En el segundo trimestre, medido en moneda de junio, el transporte había aportado $95.485 millones y los líquidos, $77.934 millones.
Los números surgen del balance que la transportista presentó este jueves ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés). TGS ganó $110.505 millones en el tercer trimestre, contra $149.547 millones del mismo período de 2025, con ingresos por $532.466 millones. Salvo indicación en contrario, las cifras están expresadas en pesos constantes al 30 de septiembre.
En paralelo, la compañía entró de lleno en su ciclo de obras. Los fondos que aplicó a actividades de inversión llegaron a $471.077 millones, casi tres veces los $159.327 millones de un año atrás, por mayores desembolsos en propiedad, planta y equipo. En el trimestre tomó deuda nueva por u$s 221,4 millones.
Los líquidos ganaron más
La utilidad operativa de líquidos subió un 21% interanual, $13.913 millones más que en el tercer trimestre de 2025. Según la compañía, la mejora se explica principalmente por un menor costo del gas natural que compra para procesar, $17.290 millones por debajo del año anterior, y por un cargo $6.318 millones menor en otros resultados operativos, efectos compensados en parte por ingresos $10.852 millones menores. A nivel consolidado, los otros resultados operativos mejoraron $8.163 millones, una diferencia que TGS atribuyó principalmente al evento climático (inundaciones) que en marzo de 2025 afectó al Complejo Cerri, en Bahía Blanca.
Los ingresos del segmento, en cambio, bajaron a $225.569 millones desde $236.421 millones. La reexpresión por inflación restó $59.242 millones y los menores volúmenes de GLP y gasolina natural vendidos, otros $15.257 millones. Del otro lado, los precios internacionales de referencia aportaron $42.955 millones y el tipo de cambio nominal, $19.357 millones.
La producción fue de 293.929 toneladas, 20.934 menos que un año atrás, y los volúmenes vendidos cayeron un 3%. El segmento explicó el 42% de los ingresos de la compañía, la misma proporción que en el tercer trimestre de 2025.
El sistema reconfigurado y su efecto
El transporte, el negocio regulado de TGS, ganó $24.288 millones menos que un año antes. Sus ingresos cayeron $14.444 millones: los aumentos tarifarios sumaron $58.393 millones, pero la reexpresión por inflación restó $51.557 millones y los menores servicios prestados, otros $20.864 millones. La compañía asoció esa última baja a la reconfiguración del sistema de transporte vigente desde mayo, en el marco de la Resolución 66/2026 de la Secretaría de Energía, que redefinió el marco contractual del transporte para adaptarlo al nuevo perfil productivo del país, liderado por Vaca Muerta, y de la Resolución 409/2026 del ENARGAS, que cerró ese reordenamiento.
Los costos del transporte subieron $11.775 millones y los contratos firmes representaron el 84% de los ingresos del segmento, contra el 82% de un año antes. El tercer negocio, midstream y telecomunicaciones, que reúne sobre todo los servicios que la compañía presta en Vaca Muerta, facturó $110.426 millones, contra $121.870 millones un año antes, y su utilidad operativa cayó $14.897 millones.
La inversión se acelera con el proyecto de líquidos casi todo vendido
El salto en los desembolsos en propiedad, planta y equipo coincide con las dos obras grandes de la compañía. En el proyecto integral de líquidos, TGS firmó durante el trimestre nuevos acuerdos con productores de gas y llevó la capacidad firme contratada al 96% de la prevista. Cuando anunció la decisión final de inversión, en junio, los acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron aprobados por el directorio cubrían más del 80%, y en agosto el CEO, Oscar Sardi, habló de un 93% comprometido.
El 19 de octubre, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Comité Evaluador aprobó el ingreso al RIGI de los dos proyectos de la transportista, por más de u$s 3.200 millones. TGS había presentado la solicitud en junio, y el paso siguiente es la resolución del Ministerio de Economía.
La obra, que la compañía estimó en u$s 3.000 millones al tomar la decisión, incluye un gasoducto de segregación de unos 100 kilómetros, la ampliación de la planta de Tratayén, un poliducto hasta Bahía Blanca, plantas de fraccionamiento y almacenamiento y obras en la terminal marítima de Puerto Galván. La compañía prevé ponerla en marcha en 2030.
En el Encuentro con los CEOs de la AOG Patagonia, el 21 de octubre, Sardi contó que el aval del RIGI llegó cuando TGS está "justo en el proceso del financiamiento" del proyecto. También advirtió que una demora en la planta restringiría la producción de petróleo y de gas húmedo de la cuenca, porque los gasoductos ya no tienen capacidad para seguir cargando gas de tan alto poder calorífico. "Estamos jugando ahora sí contra el reloj", dijo.
La otra obra es la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, que sumará 14 millones de m³ diarios entre Tratayén y Salliqueló y tiene plazo de ejecución hasta el 30 de abril de 2027. El 8 de octubre, TGS pidió además a la Secretaría de Energía ampliar ese gasoducto en otros 4,5 millones de m³ diarios, dentro de la autorización por hasta 6 millones que otorgó ENARSA. El pedido aguarda aprobación.
Aun con ese ritmo de obras, la compañía cerró septiembre con una posición de caja neta de $310.054 millones, frente a $126.900 millones a fines de 2025. El flujo de caja operativo creció un 48%, a $296.567 millones, por una menor necesidad de capital de trabajo y menores pagos del impuesto a las ganancias.