El mapa del sector energético argentino ya no se dibuja solamente con sets de fractura, oleoductos y plantas de procesamiento de litio.
Detrás de los récords históricos de producción en Vaca Muerta y del avance de los primeros grandes proyectos mineros adheridos al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), un entramado de empresas de servicios logísticos, subastas y tecnología industrial se consolidó como el verdadero motor —muchas veces invisible— que permite sostener la operación en el terreno.
En el marco del Shale24+Santander Energy Summit, referentes de compañías clave como ABB, Grupo Logístico Andreani, Grupo Adrián Mercado y Moova debatieron sobre cómo el crecimiento exponencial de la actividad está empujando al límite las capacidades operacionales del sector.
La conclusión fue unánime: el éxito a largo plazo ya no depende de la riqueza del subsuelo, sino de la eficiencia con la que se mueven los insumos y se automatizan los procesos.

El "cuello de botella" de Vaca Muerta y el salto tecnológico
"La logística suele estar invisibilizada, pero en el fondo es lo que permite que las cosas sucedan. Sin ella no habría distribución de insumos ni producción", racalcó Gonzalo Cicilio, gerente de Energía y Minería del Grupo Logístico Andreani.
La firma, que cumplió 80 años de trayectoria diversificando su negocio desde las editoriales, las telecomunicaciones y el abastecimiento del 70% de los medicamentos en el sector de la Salud, definió su estrategia tras un viaje de sus accionistas a la cuenca neuquina entre 2019 y 2020.
Para Cicilio, el diagnóstico actual de la industria es contundente: "Hoy el desafío que tiene Vaca Muerta no es geológico ni de inversiones, sino logístico". El ejecutivo explicó que duplicar la producción de barriles de crudo implicará duplicar la cantidad de camiones, materiales, almacenamiento y trabajadores directos en las rutas.
"En Añelo, por ejemplo, hoy los camioneros muchas veces no tienen dónde dormir. Se necesitan choferes especializados para mover carretones o hidrogrúas, y los camiones que hoy están en Vaca Muerta son los mismos que va a demandar la minería", advirtió, destacando el rol de las más de 500 personas de tecnología con las que cuenta Andreani para integrar los eslabones de la cadena.
En sintonía con la urgencia digital, Antonio Migliore, CEO de Moova, introdujo el concepto de LogTech (tecnología aplicada a la logística) como un factor crítico para evitar que la actividad se detenga. "Cualquier tecnología que hoy tenga más de 5 años ya es obsoleta", disparó el directivo de la startup que ya se expandió a Estados Unidos y Europa.
Migliore detalló que el costo del downtime (tiempo de inactividad) es prohibitivo para las petroleras y mineras, y que Moova garantiza un 99,97% de operatividad en sus sistemas.
"Por abajo va el crudo y el gas, pero si la operación se para, suele ser por una pieza que no llegó o que no se sabe dónde está. En zonas rurales de difícil acceso o sin conectividad, donde no llega Google Maps, nuestras soluciones de Field Logistic permiten que los choferes ingresen de noche y puedan presentar la documentación requerida, todo de forma integrada", graficó.

Automatización y el déficit de ingenieros
La urgencia por optimizar el rendimiento de los yacimientos y los salares también genera una fuerte demanda de automatización industrial y eficiencia energética. Ulises Strangi, Business Area Manager de ABB Motion —multinacional con profunda historia en el país—, reveló que la compañía se encuentra ejecutando de forma activa todas las salas eléctricas para el proyecto de litio Rincón en Salta, operado por Rio Tinto, el cual fue el primero en ingresar formalmente al RIGI en esa provincia. Asimismo, confirmó que trabajan en múltiples desarrollos en Vaca Muerta ya adheridos a dicho régimen.
Sin embargo, Strangi enfatizó que, para sostener este proceso histórico, se requieren condiciones macroeconómicas firmes: "Se necesitan reglas estables que sirvan de base para las grandes inversiones y que no vayan cambiando en el tiempo, porque son proyectos de décadas".
La confiabilidad en el soporte técnico es clave cuando la distancia juega en contra: "No es lo mismo si falla un equipo que está en un pozo que, para llegar ahí, hay que andar 3 horas en camioneta, que en una planta de litio en la Puna o en alta montaña, que son 6 horas en caminos de tierra… entonces podemos hablar de ecosistemas de interconexión que también son muy específicos".
El directivo de ABB también puso el foco en un recurso escaso que amenaza el crecimiento del sector: el capital humano. "No es lo mismo automatizar una refinería que una planta de litio. Hay una necesidad urgente de incrementar la cantidad de ingenieros en el país", alertó.
ABB cuenta con un centro de excelencia local con más de 100 ingenieros que exporta 28.000 horas de desarrollo de aplicaciones para la industria pesada al mundo, y posee una planta en Bella Vista (Tucumán) certificada como NetZero (cero emisiones netas).
Y agregó: “Hay diferencias en cómo debe plantearse la configuración, la programación, la instalación y la puesta en marcha en los distintos proyectos. Por eso también creo que realmente hay una necesidad de también incrementar la cantidad de ingenieros”.
"La tecnología no sirve de nada si no tenés gente especializada que la conozca y pueda operarla", concluyó.

La paradoja PyME: entre la revolución energética y el riesgo de quiebra
A pesar del optimismo reinante en los segmentos corporativos más altos, el panel también expuso con crudeza la realidad del tejido industrial argentino de menor escala. El moderador Julián Guarino describió cómo en las provincias del norte y la Patagonia se vive "una especie de revolución silenciosa" que obliga a renovar maquinarias para atender las nuevas demandas de la minería y el Oil & Gas.
Adrián Mercado, CEO del Grupo Adrián Mercado, coincidió en que el mercado de subastas industriales funciona hoy como una herramienta de transparencia para que las grandes operadoras como Techint renueven equipamiento y las pequeñas y medianas empresas "aguas abajo" puedan acceder a activos usados de calidad, dado que no tienen financiamiento para comprar maquinaria nueva.
No obstante, Mercado sembró una fuerte señal de alerta sobre el presente económico: "No todo lo que brilla es oro. Hay un gran sector que no la está pasando del todo bien, que es el sector PyME industrial. Vemos permanentemente caídas de PyMEs y eso es lastimoso".
El especialista en subastas remarcó que el derrame de la minería metalífera y la energía hacia la industria de base local está muy demorado y que la matriz manufacturera local sigue sufriendo el impacto de los costos de importación.
“La industria argentina se preparó y se equipó en los últimos años con tecnología de control numérico, pero no puede competir de forma directa contra China. Si nos desentendemos de este sector y las PyMEs siguen cayendo, después va a costar muchísimo que reabran y vamos a tener que traer el 100% importado”.
Quienes estamos un poco mejor tenemos que abrir los ojos, mirar hacia abajo y ayudar a integrar la cadena", concluyó Mercado, matizando que, pese a la coyuntura, la Argentina se encuentra ante "el momento adecuado" para consolidar su despegue.
