Energía renovable y almacenamiento: cómo se hace el desarrollo de proyectos, ingeniería y construcción en el mundo energético

En la mesa 9 del Mendoza Energy Summit, moderada por Paz Gómez Centuríon, directora de Mirada Sostenible, Coral Energía (Grupo Corven), Huayra Energy, Grupo Zenit y Penta Energy repasaron cómo se estructura, se financia y se construye un proyecto solar o de almacenamiento en Cuyo, y qué estándares de gobernanza exigen los inversores externos a los proveedores locales. Grupo Zenit anticipó que un contrato en Mendoza lo llevará a 1 GW construido

por María Constanza Del Monte

El panel, titulado "Renovables y almacenamiento: desarrollo de proyectos, ingeniería y construcción", fue moderado por Paz Gómez Centurión

Un parque solar o una central de baterías necesitan, además de capital, un esquema de ingeniería, procura y construcción (EPC) atado a certificaciones internacionales, estándares de calidad y plazos exigentes. 

Sobre esa cadena trabajó la mesa 9 del Mendoza Energy Summit, que Shale24, Santander y el Gobierno de Mendoza organizaron el 18 de septiembre en el Hotel Hilton de la capital provincial.

El panel, titulado "Renovables y almacenamiento: desarrollo de proyectos, ingeniería y construcción", fue moderado por Paz Gómez Centurión, directora de Mirada Sostenible. Participaron Natalia Del Cogliano, gerenta de Relaciones Institucionales de Coral Energía; Cristian Martínez Klein, titular de Huayra Energy; Gonzalo Wisner, country manager Chile de Grupo Zenit, y Javier Riba, CEO de Penta Energy.

La discusión giró en torno a cómo estructurar vehículos de inversión y modelos económicos que vuelvan bancables los proyectos, y cómo cubrir la demanda de mano de obra calificada en un momento en que las provincias compiten por el mismo talento técnico. El contexto provincial le dio escala al tema: según expuso más temprano la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, Mendoza suma cerca de 800 MW solares instalados y los proyectos en desarrollo la llevarían a alrededor de 1 GW hacia 2030.

Gómez Centurión organizó la mesa en dos rondas. En la primera, cada panelista presentó su empresa y el hito que la define. En la segunda, que la moderadora planteó como una invitación a mirar hacia adelante, el eje pasó a la calidad, las certificaciones y el talento. El panel cerró la jornada, después de que la mesa de transporte eléctrico dejara planteada la restricción que atraviesa a todos los proyectos de generación: la capacidad de la red.

Huayra Energy: el puente entre inversores y proyectos

Martínez Klein abrió las exposiciones con un recorrido por las etapas de un proyecto energético: la detección de la oportunidad, la estructuración del negocio, la inversión, la ejecución y la medición del impacto. Ubicó el momento en tres planos. En el internacional, la Argentina vuelve a ser elegible para la inversión extranjera directa. En el nacional, la economía se corre de lo especulativo hacia lo real. En el provincial, conviven el petróleo convencional, el desarrollo de Vaca Muerta en el sur mendocino y la llegada de la minería.

"La idea es ver cómo se conectan entre sí los inversores y los propietarios de los proyectos", explicó. Para cerrar esa brecha, Huayra Energy arma equipos interdisciplinarios, con perfiles legales, técnicos y financieros, y se apoya en socios estratégicos de Norteamérica y Europa que funcionan como puerta de entrada de esa inversión al mercado local.

En su diagnóstico, de un lado están los inversores, nacionales e internacionales, y del otro los dueños de los proyectos, y cada parte tiende a creer que su problema es el más importante. La tarea de Huayra es traducir entre ambos: que el proyecto llegue al inversor con la estructura que este necesita para evaluarlo y que el dueño entienda qué le van a exigir. Martínez Klein lo resumió con una imagen: frente a sus socios del exterior, Huayra funciona como una embajada en el mercado local.

Coral Energía: 17 proyectos y 100 MW de baterías en el AMBA

Del Cogliano repasó el crecimiento de Coral Energía, la compañía de generación renovable del Grupo Corven, un grupo de capitales 100% nacionales fundado en 1969 en Venado Tuerto. Con presencia en ocho provincias, la empresa suma una cartera de 260 MW distribuida en 17 proyectos: 15 parques solares y dos centrales de almacenamiento con baterías (BESS).

Del Cogliano repasó el crecimiento de Coral Energía, la compañía de generación renovable del Grupo Corven, un grupo de capitales 100% nacionales fundado en 1969 en Venado Tuert

Esas dos centrales salieron de AlmaGBA, la primera licitación pública e internacional de almacenamiento stand-alone del país, que la Secretaría de Energía lanzó para reforzar los nodos críticos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Coral compitió con operadores de primera línea y se adjudicó dos proyectos de 50 MW, BESS Parque y BESS Pilar, ambos en la red de Edenor, con precios de entre u$s 11.461 y u$s 11.979 por MW-mes y una inversión prevista de u$s 90 millones. La ronda se resolvió en septiembre de 2025 y completó 713 MW, más de un 40% por encima del objetivo inicial de 500 MW.

"Fue la primera licitación de esta tecnología tan nueva, disruptiva e innovadora para un sistema eléctrico tan estresado", subrayó Del Cogliano. También presentó el programa "Parques abiertos a la educación", con el que la empresa vincula sus instalaciones con las comunidades y las universidades de las zonas donde opera.

En su presentación, Del Cogliano precisó que de los 15 parques solares, cinco ya operan y diez están en construcción, y que la cartera de 260 MW representa una inversión de u$s 220 millones. Coral no opera en Mendoza, pero la ejecutiva dijo que la compañía no descarta desembarcar y que espera poder anunciar pronto su llegada a la provincia. El terreno ya tiene escala: en Las Heras funciona El Quemado, de 305 MW, el mayor parque solar del país, que YPF Luz inauguró en mayo, y en San Rafael avanza Mendoza Sur, un proyecto de 404 MW de Genneia con entrada en operación prevista para 2029.

El paso por AlmaGBA tuvo también un componente de ingeniería. Según explicó la compañía tras la adjudicación, en varios nodos conectarse en 132 kV encarecía el acceso a la red, por lo que Coral buscó ubicaciones que admitieran una conexión en 33 kV y dimensionó cada central en 50 MW. Los contratos remuneran la potencia disponible por MW-mes: la batería cobra por estar lista para inyectar cuando el sistema la necesita, sobre todo en los picos de demanda.

La segunda convocatoria, AlmaSADI, extendió el esquema al resto del país. Coral había anticipado su interés, pero no figuró entre las adjudicatarias: la Resolución 155/2026, de julio, repartió 700,5 MW en 20 proyectos entre Genneia, DQD Energy, 360 Energy Solar, Aluar e Intermepro. Cuyo, habilitada en el pliego, quedó fuera del reparto final.

Grupo Zenit y Penta Energy: la obra y la ingeniería

Wisner aportó la mirada del constructor. Grupo Zenit trabaja desde 2020, con proyectos en la Argentina, Chile, México y España y una expansión reciente a Ecuador. En la Argentina ejecuta hoy 250 MW repartidos en siete parques solares y un proyecto BESS, con más de 350 operarios directos. Durante 2025, según informó la compañía a mediados de este año, instaló más de 400 MW en el país.

Wisner anticipó que la empresa está cerca de firmar un contrato en Mendoza con el que alcanzará 1 GW de potencia construida a nivel global, con más de 40 proyectos terminados en el Cono Sur.

Wisner sumó otro antecedente en Cuyo: el año pasado la empresa construyó cuatro proyectos, uno en San Juan y tres en Mendoza.

Riba presentó a Penta Energy como la "empresa bebé" del panel: tiene menos de un año, pero sus socios pasaron por IMPSA, Genneia y TotalEnergies. La firma da soporte a lo largo de todo el ciclo de vida de proyectos de generación y transporte de energía a escala utility, desde la ingeniería conceptual hasta la supervisión y el gerenciamiento de obra. La compañía también trabaja en la optimización de costos energéticos en yacimientos maduros y, según difundió, organizó en mayo un ciclo de charlas en institutos técnicos de Mendoza.

Riba contó que Penta reúne a tres profesionales mendocinos que, después de trabajar en distintos países, volvieron a encontrarse en la provincia para armar una empresa propia. Además de la ingeniería y la supervisión, la firma actúa como ingeniero del propietario (owner's engineer) en algunos desarrollos. Es el rol del técnico que representa al dueño frente al contratista EPC: revisa la ingeniería de detalle, controla que la obra respete las especificaciones y certifica los avances sobre los que se paga.

Wisner, Country Manager de Grupo Zenit anticipó que la empresa está cerca de firmar un contrato en Mendoza con el que alcanzará 1 GW de potencia construida a nivel global, con más de 40 proyectos terminados en el Cono Sur.

Gobernanza: la exigencia que llega con el capital

En la segunda parte, la moderadora propuso "provocar la mirada hacia adelante" y llevó el debate a los requisitos de calidad y certificación. Sobre el peso de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), los disertantes coincidieron en que la exigencia de los inversores internacionales no admite excepciones.

Martínez Klein se detuvo en la gobernanza, que definió como la principal herramienta para dar previsibilidad, un concepto que en finanzas equivale a rentabilidad. Advirtió sobre la fricción entre las pymes proveedoras locales, con décadas de reputación construida sobre prácticas informales, y los manuales de cumplimiento corporativo que exigen los inversores externos. Para acortar esa distancia, Huayra Energy hace análisis de brechas con los que busca llevar a esos proveedores a los estándares de los mercados globales.

El planteo tiene un destinatario concreto. Martínez Klein recordó que las compañías que llegan a Vaca Muerta y a la minería son internacionales y traen estándares internacionales, que se extienden a toda su cadena de valor. Un proveedor mendocino con treinta años de trayectoria puede tener un prestigio sólido en la provincia y aun así no superar la revisión de un comprador extranjero, que busca esa reputación en un formato que no encuentra: políticas escritas, auditorías y registros de cumplimiento. El análisis de brechas mide esa distancia entre lo que la empresa tiene y lo que el financista o el cliente le va a pedir.

Talento: el equipo también se forma con el proyecto

La segunda ronda de preguntas pasó al talento. La moderadora le planteó a Wisner cómo forma y retiene personal en un mercado donde se habla de falta de mano de obra calificada. Wisner explicó que el núcleo del equipo de Grupo Zenit se armó hace cuatro o cinco años en proyectos solares en Chile y que las lecciones de esas obras se trasladaron al equipo actual. La empresa promueve a sus trabajadores: muchos montajistas que empezaron en las primeras obras hoy ocupan puestos de liderazgo.

Para las tecnologías nuevas, Zenit arma cuadrillas especializadas, de modo que cuando un cliente elige un equipo recién llegado al mercado ya tiene gente entrenada para montarlo. El esquema se completa con un área de recursos humanos que conoce los perfiles que pide cada obra y con acuerdos con universidades.

Del Cogliano llevó la pregunta al territorio. "La energía no es un bien público, pero es un bien de interés público", dijo, y la definió como la condición de posibilidad para el desarrollo de otras industrias y de las comunidades. Explicó que Coral fue a buscar el recurso fuera de las zonas donde se concentran otras generadoras, lo que explica su presencia en ocho provincias, y aclaró que la compañía no se limita a las renovables: "Somos una empresa de generación de energía eléctrica".

La responsabilidad, según Del Cogliano, sigue después de la obra. La construcción concentra el empleo, pero el parque opera durante décadas en el mismo lugar, y ahí la empresa tiene que sostener el vínculo con la comunidad y el ambiente. Ese es el sentido del programa de parques abiertos, que Coral está empezando a poner en marcha para que escuelas y universidades puedan recorrer las instalaciones.

Javier, Riba, Ceo de Penta Energy, explicó que en los proyectos a escala utility el trabajo arranca desde el día cero con especificaciones técnicas e ingeniería que deben cumplir los requisitos de los financistas para que se libere el desembolso, porque son activos pensados para una vida útil larga

La obra bien hecha: criterio utility para la industria

A Riba le tocó definir qué es una obra bien hecha. Explicó que en los proyectos a escala utility el trabajo arranca desde el día cero con especificaciones técnicas e ingeniería que deben cumplir los requisitos de los financistas para que se libere el desembolso, porque son activos pensados para una vida útil larga. El aporte de Penta, dijo, es llevar esos mismos criterios a los proyectos de autogeneración de la industria.

La diferencia es práctica. Un parque que vende energía a la red pasa por la revisión técnica de bancos y fondos antes de cada desembolso; una planta que una industria instala para su propio consumo puede construirse con exigencias menores. Llevar el estándar utility a ese segmento significa aplicar el mismo nivel de ingeniería, control de calidad y documentación a obras más chicas.

En el cierre, cada panelista dejó una definición. Martínez Klein dijo que espera ver en los próximos doce meses proyectos que pasen de la oportunidad a la ejecución y que el financiamiento nacional e internacional se conecte con los proveedores locales. Del Cogliano señaló la transmisión como el desafío pendiente: pidió que avancen las líneas para que los generadores puedan encarar proyectos más grandes y ambiciosos. Wisner invitó a las empresas a sumarse al crecimiento que viene en la provincia. Riba lo resumió en dos palabras: "Convicción y energía".

El reclamo de Del Cogliano retomó el que había abierto la mañana. En el panel de transporte eléctrico, Pablo Tarca, CEO de Transener, ubicó a la red como el principal cuello de botella del mercado. La red de alta tensión no recibe un programa de ampliaciones nuevo desde 2017, y la propia Resolución 50/2026, que lanzó AlmaSADI, reconoce que las baterías sirven para diferir en el tiempo las obras de ampliación del sistema.

Gómez Centurión cerró con la suya, orgullo. Dijo que lo sentía al ver a empresarios mendocinos apostar por Mendoza y a compañías argentinas en distintas etapas de crecimiento apostar por el país.